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De la demanda a la reducción de precios: los retos energéticos de los polígonos industriales del futuro en Aragón

Varios responsables del sector han analizado la situación en el octavo Congreso Nacional de Áreas Empresariales celebrado en Zaragoza

Una de las mesas de este viernes durante la celebración del congreso.

Una de las mesas de este viernes durante la celebración del congreso. / RED ELÉCTRICA

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

Zaragoza ha sido la sede este viernes del octavo Congreso Nacional de Áreas Empresariales. Un foro que comenzó ya este jueves, con varias visitas técnicas de los ponentes a tres enclaves estratégicos de la capital aragonesa, Plaza, MercaZaragoza y la terminal marítima (TMZ) y que ha desarrollado su día principal en el Patio de la Infanta, cedido por Ibercaja. En las distintas ponencias se ha abordado los retos del presente y del futuro de los polígonos industriales de Aragón, con especial mirada a su epicentro zaragozano. Uno de ellos es, sin duda, el de la energía, en un proceso de electrificación de la economía y todos los desafíos que plantea.

Para abordarla, han debatido cinco responsables de las compañías claves para el sector en la comunidad, como son Endesa, Red Eléctrica, Forestalia, el clúster de la energía aragonés y el Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos (Circe), dependiente de la DGA. Todos han coincidido en uno de los principales debes de la expansión de las renovables, algo muy aplicado a la industria de la comunidad en un momento en el que están llegando inversiones milmillonarias lideradas por los centros de datos: la necesidad de acompasar la demanda, aún por debajo del gran volumen de generación.

Otro, todavía más palpable para las empresas que buscan instalarse en los polígonos aragoneses, la saturación de los nudos de acceso a la red. "Hace poco se publicó que la capacidad en España está al 84%, pero es que en Aragón está al 96%", ha recordado Carlos Fatás (Endesa), quien ha enumerado las tres causas que, a su juicio, agravan esta coyuntura: la "avalancha" de proyectos que consumen energía "que nunca hubiéramos imaginado", especialmente los centros de datos; la elevadísima burocrada -"una línea eléctrica puede tardar siete años", ha dicho-; y la "escasa retribución" a esos desarrollos, que ahora está en el 6,5% cuando en Europa la media ronda el 7% y el 8%.

Y esto casa, precisamente, con el aumento de los precios, pese a generar un enorme volumen de energía renovable. "Como no hay acceso a la demanda y, además, no hay suficiente demenda, los costes del sistema se reparten entre menos y son más altos", ha añadido Fatás, a lo que ha sumado otras causas como la "volatilidad" del precio de las renovables o los "servicios de ajuste" derivados del apagón, que hacen que llegue a haber picos de 30 euros el megavatio (MW), con una media de 16 euros, cuanto antes estaba a 3 o 4 euros.

Desde Red Elétrica, el delegado en Aragón, José Ignacio Lallana, ha elogiado el "mix energético" que tiene Aragón en la actualidad. "Hemos pasado de un 20% a casi un 80% en cuatro o cinco años", ha remachado, mencionando, eso sí, dos "hándicaps": uno técnico y otro, "más fundamental aún", relacionado precisamente con la baja demanda. Además, la energía renovable presenta el reto de la dificultad de transportarla, frente a otras más clásicas como el petróleo. En su transporte, Red Eléctrica calcula que se pierde en torno a un 2%, una cantidad que es "mucho mayor" en la distribución.

El modelo chino y estadounidense

"No quiero ser pesimista, pero sí hay que dar un toque de atención", ha expresado, por su parte, el presidente del clúster de la energía, Pedro Machín, relacionando la situación en España y Europa con la que ha comprobado in situ en EEUU y China en los últimos meses. "No hemos sido capaces de aumentar la demanda. La eficiencia energética es un éxito, pero no estamos electrificando el resto de la economía. Ni el transporte, ni el almacenamiento, ni el consumo de gas en la industria...", ha desgranado, para luego subrayar que ni en EEUU ni en China, donde el PIB ha crecido "mucho más" que en Europa en la última década, "no renuncian a ningún tipo de generación".

"En España aún se nota más, porque tenemos la generación mnás barata y nuestro precio es de los más caros", ha sentenciado. Como remedio, ha pedido "apostar por la generación local" para minimizar los retos que plantea el transporte de este tipo de energía. "Red Eléctrica es una de las mejores transportistas del mundo, pero necesita herramientas. Y se las tiene que dar el legislador", ha argumentado Machín al respecto.

Mientras, desde Forestalia han insistido en el "diálogo". "Desde 2023 tenemos un convenio con FEPEA (Federación de Polígonos Empresariales de Aragón) para trabajar de la mano. Tenemos qu ehablar con los municipios y con las áreas empresariales para desarrollar proyectos conjuntos", ha señalado Daniel Lostado, de Forestalia.

El grupo aragonés de energía verde pone como ejemplo el caso de Stellantis en Figueruelas, al que proveerán energía renovable, o el centro de datos que desarrollará Repsol en Escatrón. Lostao ha manifestado su deseo de que, en el futuro, los polígonos "estén conectados de forma directa a plantas fotovoltaicas y eólicas". Aunque Fatás (Endesa) ha suscrito que los PPA (acuerdos privados de compra de energía) no tienen que ir necesariamente ligados a una "gran inversión": "Se pueden alcanzar acuerdos cuando haya demanda, no solo en grandes proyectos, con contratos estables y a largo plazo".

Incentivos económicos

Algo que también debería generar una serie de beneficios a las empresas. Así lo defienden, al menos, desde el Circe. En ese sentido, su director de eficiencia energética, Víctor Ballestín, ha remarcado que hay proyectos "que no pueden ser de empresas, sino de áreas industriales". La descarbonización, dice, debe ir acompañada de "incentivos a la electrificación", teniendo en cuenta el "riesgo" que supone la volatilidad de las renovables para las empresas que tienen un consumo "estable" de energía.

"Pero es también una oportunidad para las que son más flexibles. Y ahí cobra relevancia el almacenamiento, que debe aunarse con la generación local. Esa flexibilidad debe ser incentivada económicamente, reduciendo los precios a los polígonos que reduzcan la necesidad de conectarse a la red de las empresas que quieran instalarse", ha sentenciado Ballestín.

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