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Felipe VI apuntala la relación comercial de Aragón con China: facilidades al cerdo y la puerta del pistacho

El viaje de los Jefes de Estado al gigante asiático se traduce en un convenio positivo para el sector porcino y la posible apertura del mercado del pistacho. La cereza, nueva exportación por el viaje hace medio año de Sánchez, ensancha los intercambios entre la comunidad y los asiáticos

Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, junto al presidente chino, Xi Jinping, y la primera dama, Peng Liyuan.

Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, junto al presidente chino, Xi Jinping, y la primera dama, Peng Liyuan. / EFE / CHEMA MOYA

Sergio H. Valgañón

Sergio H. Valgañón

Zaragoza

El viaje de Felipe VI y Letizia a China la semana pasada fue un símbolo de refuerzo de las relaciones entre España y el gigante asiático. El país se ha convertido en uno de los principales aliados europeos de los chinos, que marcan el equilibrio del comercio y la geopolítica mundial frente a Estados Unidos, dirigido a golpe de vaivén por Donald Trump. Aragón, convertido en destino inversor de grandes multinacionales y también de China, también sale "premiado" de la visita del rey al país gobernado por Xi Jinping. El sector agroalimentario, con el cerdo, la cereza y el pistacho a la cabeza, es el principal interesado del buen momento de las conversaciones entre España y China.

El nuevo acuerdo para la exportación de cerdos y sus derivados toca directamente a las enfermedades que estos animales pueden contraer. Según celebró el Ministerio de Agricultura, el principal acuerdo se trata de la regionalización de la peste porcina africana. Esto se traduce, a efectos prácticos de ganaderos y empresarios, en que "en caso de que se detecte esta enfermedad en una zona de España, no se producirá el cierre a la exportación de todo el país, sino solamente el de la zona afectada, ya que se podrá seguir el comercio internacional desde las áreas consideradas libres de la enfermedad". Es decir, que si la peste porcina entra en granjas de otras comunidades autónomas, las granjas de Aragón seguirán pudiendo enviar sus productos a China.

No es una información sin importancia para el sector porcino aragonés. Solo en el primer semestre de 2025, China compró mercancías relacionadas con el cerdo por valor de 150 millones de euros a empresas aragonesas. Una cifra casi igual a la del ejercicio anterior, con 157 millones de euros de compras en los primeros seis meses del año 2024, según los datos de Datacomex. China sigue siendo el principal comprador de producto cárnico en la comunidad y cliente habitual de gigantes empresariales como Grupo Costa, Grupo Jorge, Vall Companys o Litera Meat.

La buena relación de China con Aragón en materia porcina generó dependencia hace unos años, cuando las exportaciones al gigante asiático supomían el 50% de las ventas del sector al extranjero. En la actualidad, solo es del 13,7%.

España y China negocian el comercio de pistachos

En paralelo al viaje de la Familia Real a China y la firma de una decena de acuerdos más que el mencionado del porcino (centrados en tecnología, educación, cultura o industria, entre otros campos), el trabajo en el Ministerio de Agricultura continuaba en España con la presentación del balance de heladas y sequías padecidas por el sector. En la reunión de la semana pasada, la secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Ana Rodríguez, compartió con los representantes del sector la negociación abierta con las autoridades chinas para poder exportar pistacho.

En una fase muy incipiente, Rodríguez destacó ante los productores que el ministerio ya está estudiando el borrador del protocolo fitosanitario del pistacho y que someterá a consultas técnicas las modificaciones que se puedan hacer de ese protocolo.

Si las negociaciones con China llegan a buen puerto, la noticia para Aragón caerá con efecto positivo. La producción de pistacho en la comunidad no es, ni de lejos, tan masiva como la del sector porcino, pero Aragón es la quinta autonomía que más produce este fruto seco. En un mercado que lidera con amplia ventaja Castilla-La Mancha, los agricultores aragoneses recogieron en torno a 100 toneladas de pistacho en la última campaña, recientemente finalizada.

Los acuerdos respecto al sector porcino y al pistacho pueden suponer una mejora sustancial de las relaciones entre Aragón y China, muy sustentadas por el sector primario. El campo aragonés también recibió una buena noticia, hace medio año, en el viaje institucional de Pedro Sánchez al gigante asiático. El presidente del Gobierno regresó a España con un principio de acuerdo para la exportación de cerezas nacionales a China que se transformó un par de meses después en la autorización definitiva. Aragón genera el 40% de la producción nacional y en la última campaña se rondaron los 60 millones de kilos recogidos. "Una ventana interesante", aceptaban entonces los productores, dispuestos a pasar los férreos controles chinos porque hay "buenos precios" para darle salida a esta fruta.

La gigafactoría pone la guinda a las relaciones en el automóvil

El sector agroalimentario no es el único que se beneficia de las buenas relaciones que Aragón y China mantienen desde hace tiempo. La tecnología, gracias a las últimas inversiones de gigantes del sector, y el automóvil son los otros dos puntales de la economía aragonesa que paso a paso miran al gigante asiático para seguir creciendo y expandiendo la visión de la economía aragonesa por todo el globo.

De todas las iniciativas y proyectos, una, por deseada y trabajada, se alza por encima de todas las demás. La gigafactoría de baterías que CATL y Stellantis van a construir en la factoría de Figueruelas dará el próximo 26 de noviembre un paso definitivo en este proyecto estratégico para todo Aragón. Se trata de la colocación de la primera piedra del proyecto que supone la presentación en sociedad también de la joint venture que ambas firmas han sellado para hacer realidad esta apuesta de futuro en la comunidad. Se trata de un evento para presentar oficialmente Contemporary Star Energy, que es como se ha bautizado esta joint venture creada por Stellantis y CATL «para producir baterías de vehículos eléctricos en Figueruelas».

Se trata de un evento para presentar oficialmente Contemporary Star Energy, que es como se ha bautizado esta joint venture creada por Stellantis y CATL «para producir baterías de vehículos eléctricos en Figueruelas». Un acto de primer nivel en Aragón por lo que representa esta unión para el futuro de la comunidad en el que también se pretende que todos los asistentes sean «testigos de los inicios de la construcción de nuestra gigafactoría».

Esa guinda al sector del automóvil llega de la mano de mucho trabajo detrás. La joint venture ha puesto en el mercado cuatro contratos por valor de 50 millones de euros para buscar las empresas responsables de realizar los primeros pasos de la construcción de la gigafactoría. Este primer paquete de inversiones formaránparte de un montante global orientado a esos 4.100 millones de euros que supondrá esta iniciativa, que creará unos 3.000 empleos directos.

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