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Inquietud por el futuro de Teka en Zaragoza: despidos, recortes y una producción a la baja

El fabricante de electrodomésticos, en manos del grupo chino Midea, anuncia un ere para todos sus centros de trabajo en España pero sin detallar el número de afectados por fábrica

Planta de Teka en Zaragoza

Planta de Teka en Zaragoza / CCOO Industria Aragón

Zaragoza

La fábrica de Teka Industrial en Zaragoza vive uno de los momentos de mayor incertidumbre de los últimos años. La histórica firma de electrodomésticos, bajo el control del gigante chino Midea Group desde el pasado año, ha confirmado este martes la activación de un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará al conjunto de centros de trabajo que la compañía mantiene en España. Iniciado este proceso de reestructuración, la plantilla aragonesa, formada por 222 trabajadores, afronta así semanas decisivas, marcadas por un número de despidos aún por definir, los recortes organizativos y una producción a la baja.

El anuncio llegó este martes envuelto en confusión. UGT difundió un comunicado a nivel nacional en el apuntaba que los despidos planteados ascienden a 574 en toda España, en los que incluía supuestamente 222 en Zaragoza, lo que supondría el cierre de la planta. Sin embargo, desde el comité de empresa de esta factoría -controlado por CCOO- lo desmiente rotundamente. 

“No hay cifra alguna por centro. Y desde luego, no hay un plan para despedir a 222 personas ni para cerrar plantas”, aclaró a este diario el presidente del comité, Santiago Urzay, quien lamentó la "alarma" generada por un comunicado sindical que tachó de "desinformación".

Un ERE nacional sin números y con razones productivas

La dirección de Teka ha trasladado a los representantes laborales que el ERE responde a causas organizativas y productivas, agravadas por la bajada de pedidos y una estructura considerada “sobredimensionada” tras la integración en Midea. 

Pero no hay documentación técnica ni memoria económica entregada todavía, y por tanto no existe desglose de los puestos que se eliminarán. Esa información llegará cuando se constituya la comisión negociadora, previsiblemente el 10 de diciembre, fecha prevista para arrancar el periodo de consultas.

“Quieren ajustar plantilla, sí, pero aún no sabemos cuánto ni cómo”, explicó Urzay. No obstante, reconoció que existe inquietud por el futuro de la planta zaragozana por la fuerte caída de actividad. Este año se cerrará con alrededor de 265.000 hornos, por debajo de los 300.000 previstos. 

A ello se suma una decisión reciente de la compañía que provoca malestar en la plantilla local: 20.000 unidades dejadas de fabricar en Zaragoza han sido producidas en China por Midea y entran ahora al mercado español bajo la marca Teka.“Son modelos prácticamente iguales a los nuestros, pero hechos allí, con calidades menores y costes con los que no podemos competir”, denuncia el presidente del comité. “Van a entrar por el Black Friday y eso nos afecta de lleno”, lamentó.

Recortes operativos: un solo turno y exceso de plantilla

Desde octubre, las fábricas de Zaragoza y Santander trabajan bajo una modificación sustancial de las condiciones de trabajo que ha concentrado toda la actividad en un único turno de mañana. La medida, prorrogada hasta el 31 de marzo de 2026, provoca que exista un claro excedente de personal. “Nosotros propusimos un erte, pero la empresa no quiso. La plantilla está ahora en un turno único y sobra gente”, explican desde el comité.

Otro foco de conflicto es el bloqueo del contrato de relevo, pactado en convenio para facilitar la salida del personal de 61 años entre 2025 y 2027. Tras ejecutar 18 prejubilaciones en 2024, Teka se niega a continuar alegando cambios en la normativa de cotización. El caso está judicializado y se verá el 28 de enero. El comité recuerda que las causas alegadas en el ERE “no son económicas”, por lo que “no hay impedimento real para cumplir el acuerdo”.

Pese al clima de recortes, la fábrica aragonesa no está «aparentemente», según las fuentes consultadas, en riesgo de clausura. “La dirección local insiste en que Zaragoza no corre peligro. Nos transmiten que Midea quiere crecer, aunque ahora toca ajustar”, señalan desde el comité.

No obstante, desde CCOO reconocen que no pueden descartarse ninguna posibilidad y recuerdan que la empresa ha decidido recientemente cerrar la planta de Teka en Granada, dedicada a campanas extractoras, con indemnizaciones de 45 días por año, 42 mensualidades y 4.000 euros lineales.

El ere comenzará a negociarse a partir del 10 de diciembre, con la posibilidad de que las conversaciones se interrumpan por Navidad. El comité fija como prioridad que no haya “salidas traumáticas” y que, si hay extinciones, se concentren en personas próximas a la jubilación. “La preocupación es alta, porque hay despidos, hay recortes y la producción baja. Pero no estamos ante un cierre. Estamos ante una negociación dura para definir el futuro”, concluyen.

Cautela en la DGA

La primera reacción del Gobierno de Aragón ha llegado poco después a través de su vicepresidenta y consejera de Economía, Mar Vaquero, quien ha explicado que la noticia aún es "incipiente" y que, primero, "hay que dejar que empresa y trabajadores hablen". Por parte de la DGA, ha dicho que "siempre vamos a estar dispuestos a promover la paz social y a defender los intereses de cada parte, especialmente el presente y futuro de esos trabajadores".

En cualquier caso, Vaquero ha expresado que desde la dirección general de Trabajo "están en contacto con las empresas que plantean alguna dificultad" y que "hay que esperar a ver cómo transcurren esas negociaciones". "Esperamos que no sea una muy mala noticia en un momento de crecimiento económico", ha resumido la vicepresidenta.

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