Día histórico para la gigafactoría de Figueruelas, un "proyecto de país": "Es la mejor aportación que puede hacer España a Europa"
El inicio de las obras es inminente, la primera fase de producción empezará a finales de 2026 y la fábrica generará más de 4.000 empleos directos cuando esté al 100%

En imágenes | Así ha sido el acto de puesta de la primera piedra en la gigafactoría de Figueruelas /
La fábrica automovilística de Figueruelas ha vivido este miércoles una de esas estampas que marcan época. En un frío día de noviembre y con un amplio despliegue institucional, empresarial y mediático, el grupo chino CATL y la multinacional Stellantis celebraron el acto de la puesta de la primera piedra de la gigafactoria de baterías que se levantará en una parcela de anexa a este complejo industrial. El acto, cargado de simbolismo, marca el inicio de la construcción de una de las instalaciones de este tipo más avanzadas de Europa, diseñada para operar como una fábrica neutra en carbono y con una capacidad de 50 gigavatios hora (GWh), lo permitirá producir hasta un millón de unidades cada año.
Ante más de 150 invitados y medio centenar de periodistas acreditados, incluidos varios medios chinos, se certificó así el arranque de la mayor inversión industrial en Aragón desde la inauguración de esta fábrica de coches, la antigua Opel, hace más de cuatro décadas, con un inicio de las obras que ya es inminente.
El ministro de Industria, Jordi Hereu, y el presidente de Aragón, Jorge Azcón, han sido los encargados de dar la bienvenida a la gigafactoría que levantará la joint venture Contemporari Star Energy (CSE), alianza formada a partes iguales por CATL y Stellantis. Azcón ha sido el primero en tomar la palabra frente a autoridades chinas, como el embajador en España, Yao Jing, así como representantes institucionales y directivos de las compañías que pilotan el faraónico proyecto.
La primera frase del presidente resumió a la perfección la magnitud de la jornada, auspiciada por una inversión directa de 4.100 millones de euros y más de 4.000 nuevos empleos cuando la planta esté plenamente operativa, en 2030. «Es un día histórico. No todos los días nace un proyecto como este, cambia la cara a nuestra comunidad y va mucho más allá», subrayó, antes de expresar que este proyecto es «de país», algo refrendado por Hereu unos minutos después, quien apostilló que se trata de un «orgullo para el Gobierno» y, a nivel particular, uno de sus momentos «más relevante» en los dos años que lleva dirigiendo la cartera de Industria.
Cooperación institucional
«Es un día de agradecimientos y felicitaciones», prosiguió Azcón, quien no quiso detenerse en los «fríos datos». «No es el día», expresó, antes de destacar que «las distintas administraciones hemos colaborado de forma muy leal porque éramos conscientes de la importancia del proyecto», incidió, dejando de lado cualquier diferencia política que ayer quedaba en un segundo (o tercer) plano.
Una «cooperación institucional» que empezaron Reyes Maroto, anterior titular de la cartera de Industria, y el expresidente Javier Lambán, como se encargó de recordar posteriormente el ministro, a quien le toca «culminarla» con Azcón. Hereu reconoció que «no siempre es fácil» que se de una colaboración tan estrecha en los tiempos que corren y resaltó, como «ministro europeísta», la importancia de las relaciones con China, recordando que es «uno de los ejemplos de los grandes proyectos chinos en Europa».
Y ha ido más allá, asegurando que la gigafactoría de la localidad zaragozana es «la mayor aportación de España a la reindustrialización de Europa». Una apuesta que, recalcó Hereu, es «acertada», ya que «la electrificación de la movilidad es un proceso irreversible». «No es fácil y significa esfuerzos. Pero, ahora que hay ciertos debates, normales en un tiempo de transición, este es un acto de confianza en una apuesta que es radical por el futuro. Apostar por España es la mejor apuesta», remachó el ministro, quien posteriormente destacó ante los medios que la inversión viene propiciada por la existencia de «Gobiernos serios».
También ha sido un día de recuerdos. No fueron pocos los paralelismos con el año 82, cuando salió el primer Opel Corsa de la antigua General Motors. Un día, aquel, tan «histórico» como este y que permitió «cambiar la comunidad». «Hoy fructifica el trabajo de mucho tiempo, pero no acaba aquí. Tenemos años para seguir trabajando hasta que el primer coche salga de la gigafactoría», sentenció por su parte Azcón, con una referencia en clave de «competitividad», la que aportará la fábrica de baterías en el ecosistema no solo nacional sino europeo, en un momento que además es «muy complicado» para el Viejo Continente en el sector de la automoción.
Hereu, más tarde, incidió en que «siempre recordaré mi primera visita a esta factoría, cuando se me explicaba con devoción y pasión que es una de las más competitivas del grupo (Stellantis)». Y Azcón rememoró el primer encuentro que mantuvo con el titular de Industria en Binéfar: «Fuimos a una sala aparte y nos pusimos a trabajar». En última instancia, Hereu llamó a seguir «compartiendo tecnología» y construyendo un «ecosistema» propicio y extrapolable al resto del país desde Figueruelas. El acto de supuso también la puesta de largo de CSE y su equipo directivo, formado con profesionales de los dos socios, CATL y Stellantis, que se han aliado en esta encomienda.
Puesta de largo de CSE
Al frente de la nueva empresa está Andy Wu como consejero delegado, que también definió de «histórico» este acto durante su intervención, donde puso voz a la ambición industrial del proyecto, que aspira a convertirse en un referente europeo de la producción de baterías por la aplicación de tecnología industrial 4.0 y su compromiso energético. «Al menos el 80% del consumo de la fábrica procederá de fuentes renovables», proclamó el directivo, en referencia a los parques solares y eólicos que alimentarán la instalación.
Wu desgranó que la colaboración técnica y estratégica que se ha generado en CSE incluye la apuesta por la modularidad de producto, el diseño cell-to-body y la incorporación de la última tecnología de baterías de fosfato de hierro y litio (LFP). La producción empezará a finales de 2026, en un calendario que el propio ejecutivo calificó de ambicioso. El directivo también quiso subrayar la estrecha cooperación con la Administración tanto aragonesa como estatal. «Queremos cumplir los plazos y los estándares más exigentes», dijo. Y defendió que el proyecto asentará una cadena de valor de baterías «sostenible y competitiva» en Europa.
La vertiente formativa será otro pilar del proyecto, según destacó. CSE trabaja ya con universidades, centros de FP y entidades educativas de Aragón para asegurar una cantera local cualificada. «Queremos que la gente de aquí esté plenamente preparada para una manufactura avanzada e inteligente», afirmó Wu. Una declaración que conecta directamente con la creación de empleo de 4.000 nuevos puestos a plena capacidad y una red de proveedores que será elegida «por su competitividad, su compromiso y su capacidad para garantizar calidad, seguridad y eficiencia».
Un día para "compartir"
También ha sido protagonista el embajador de la República Popular China en España, Yao Jing, una cara habitual en Zaragoza y Aragón por las distintas inversiones empresariales de su país en la comunidad. Una relación estrecha que se extiende a todo el país. Tanto es así que el embajador, nada más dar la «enhorabuena» a los presentes, políticos y empresarios, por los «resultados logrados», recordó la última visita de los reyes a China. «Hoy es un día para celebrar y compartir sobre la base de la confianza», añadió a ese respecto, con la gigafactoría de Figueruelas como punta de lanza de esa filosofía.
Jing anticipó su «seguridad» en que «las empresas chinas estarán a la altura» de un futuro que definió como «brillante y común». «La gigafactoría es tan solo un símbolo de las transformaciones de nuestras industrias y la transición energética. Este compromiso no hará más que fortalecerse en el futuro», agregó. Del mismo modo, el embajador chino llamó a «compartir la tecnología», algo que también se hará con el viaje de los perfiles más cualificados de Figueruelas a las plantas de CATL en el gigante asiático para formarse. «La clave son las alianzas, porque ningún país puede avanzar por su cuenta. Hay que mirar juntos para lograr un futuro más brillante para China, España y Europa», concluyó.
Con esta ceremonia, Aragón empieza así a escribirse en el mapa europeo de la movilidad eléctrica como uno de sus centros neurálgicos. El futuro ya está aquí. Concretamente, en Figueruelas.
- Zaragoza tendrá que destinar 4,5 millones de euros a reparar la cubierta que oculta uno de los ríos de la ciudad
- Pedradas, obras perdidas y una barrera de autopista rota: así fue el regreso del tesoro de Sijena a Aragón hace ocho años
- Así será la nueva sede de la televisión y radio autonómicas de Aragón en el recinto Expo de Zaragoza: Lamela entrega un diseño icónico para un desembarco en 2028
- El cubrimiento del Huerva en Constitución: sus 'tesoros' ocultos y su vínculo con el Parque Grande y las 'casas baratas' que acabaron siendo de lujo
- El restaurante de Zaragoza que ha logrado vender 450 pollos asados en una semana: 'El mejor sabor de la ciudad
- Así será la nueva calle que se creará en uno de los barrios del Casco Histórico de Zaragoza
- ¿Qué es Forestalia? La empresa aragonesa que ha pasado de los molinos de viento a las granjas de datos
- Así están las encuestas de las elecciones en Aragón 2026