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Crónica política | Espejito, espejito, ¿dónde se mira Aragón?

El runrún del adelanto electoral sigue sonando en una semana en la que la visita del líder de Vox, Santiago Abascal, no ha desatascado las negociaciones, mientras en_Valencia ya hay ‘president’ gracias a la extrema derecha

Pérez Llorca, felicitado por Mazón tras ser investido president.

Pérez Llorca, felicitado por Mazón tras ser investido president. / Fernando Bustamante

Laura Carnicero

Laura Carnicero

Zaragoza

Pasa el tiempo y nada cambia. El Gobierno de Aragón sigue sin presentar ni el techo de gasto ni su proyecto de presupuestos para 2026. Y no porque no hayan anunciado en múltiples ocasiones que es "inminente" o "cuestión de días". Lo ha dicho el presidente del Gobierno autonómico, Jorge Azcón; la vicepresidenta y portavoz, Mar Vaquero; y también el consejero de Hacienda, Roberto Bermúdez de Castro, que allá por el mes de agosto se aventuró a decir que llevaría el techo de gasto a las Cortes en "septiembre" y que empezaría a reunirse con los grupos parlamentarios, en busca de un acuerdo, pasado San Lorenzo, esto es, en agosto.

Ni una cosa, ni la otra, en una semana en la que el líder de los populares aragoneses rebajó el tono con el portavoz de la ultraderecha en Aragón, Alejandro Nolasco, después de que la visita del presidente de Vox, Santiago Abascal, a Zaragoza, no se concretara en un inicio de las negociaciones ni en un encuentro entre ambos, según afirmaron desde ambas formaciones políticas.

Pero esta ha sido también la semana en la que la Comunidad Valenciana ha cerrado la etapa de Carlos Mazón al frente de la Generalitat, y ha dado paso a la de Juan Francisco Pérez Llorca, que en su discurso de investidura dejó pocas dudas de por qué sí acordó con Vox, dado que le quedaron pocos postulados que asumir de la ultraderecha. Lo que ha podido ser en la Comunidad Valenciana, ¿por qué no podría serlo en Aragón?

El presidente autonómico ya dejó claro, en el último pleno de las Cortes, que no tira la toalla, a pesar de todo. Le recalcó a su exvicepresidente Alejandro Nolasco que deberían entenderse por el bien de los aragoneses, para aprobar las cuentas de 2026 y evitar, así, el adelanto electoral. Y le insistió en que el enemigo, vino a decir Azcón, es el PSOE y su corrupción. Lo dijo en las Cortes, mientras los de Vox siguen insistiendo en la idea de equiparar al bipartidismo del PP y del PSOE, y exigiendo que «rompan» relaciones para poder pergeñar cualquier acuerdo.

Hoy Azcón lo volverá a decir desde el Templo de Debod, en Madrid, en la manifestación convocada por el PP bajo el lema Mafia o democracia, que también utilizó el propio Abascal en su visita a Zaragoza para referirse al Gobierno central y a su máximo responsable, Pedro Sánchez.

Mientras, en Extremadura, los extremeños acudirán a las urnas en apenas tres semanas. El primer adelanto electoral por la ruptura del PP y Vox en España marcará, en cierta manera, el camino para los demás. La presidenta extremeña, María Guardiola, es la diana de todas las críticas de la ultraderecha. Para Vox, es tanto como la "marca blanca" de Pedro Sánchez en esa comunidad. Guardiola no pasó por el aro de las exigencias de la formación de ultraderecha y será la primera en testar cuáles son sus apoyos.

Y en Aragón, ¿sus líderes se quieren parecer más a Extremadura, o más a la Comunidad Valenciana? ¿Cuál es el modelo que convence al PP aragonés? Mientras se decide, la comunidad alarga el compás de espera, sin la presentación del prometido techo de gasto y sin concretarse los presupuestos. Azcón sigue abonando sus anuncios, como la gratuidad de la enseñanza de 2 y 3 años, la concertación del Bachillerato, o la construcción del nuevo Royo Villanova. Pero todo ello pende de un hilo, el hilo de la aprobación presupuestaria, que sigue siendo una incógnita.

En la izquierda no paran de pedir dimisiones de consejeros –el jueves, a la titular de Educación– ni de exigir la presentación de los presupuestos, o el adelanto electoral. Ayer fue Chunta Aragonesista la que acusó a Azcón de «incumplir su palabra» en el Comité Nacional del partido y calificó como el mayor «fracaso político de todos los gobiernos de Aragón» el hecho que «a estas alturas de legislatura nos encaminamos a tener un solo presupuesto aprobado» en tres años de mandato popular.

Pero el debate no avanza, a pesar de que los consejeros tengan ya elaborado hasta el Power Point de los presupuestos y todo sigue dependiendo de Azcón. También esta semana, el consejero de Hacienda, Roberto Bermúdez de Castro, ha suspendido varias de sus intervenciones públicas programadas. ¿Se acerca la fecha para que algo ocurra? El tiempo sigue pasando. ¿A quién se parecerá Aragón?

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