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Azcón presenta un Presupuesto "histórico" que crece en un 7% con falta de apoyo en las Cortes para aprobarlo

El Gobierno de Aragón refuerza los pilares del Estado del Bienestar con crecimientos del 8% y hablará con las formaciones para saber si cuenta con los apoyos necesarios para mantener viva la legislatura

Jorge Azcón presenta los Presupuestos de Aragón para 2026 / El Periódico de Aragón

Zaragoza

9.145 millones de euros. 8% de crecimiento. Un nuevo Presupuesto «histórico» para Aragón que depende de que el Ejecutivo autonómico de Jorge Azcón reciba los apoyos suficientes durante su tramitación parlamentaria. El presidente aragonés, arropado por sus consejeros, avanzó las cuentas «de récord» con las que pretende moldear el futuro a corto plazo de la comunidad autónoma. No rehuyó a afrontar la minoría en las Cortes que tiene el PP, pero advirtió a todos los grupos parlamentarios de que los grandes anuncios (Sanidad, Educación, el Royo Villanova o la ampliación de Arcosur) dependen del okey a los Presupuestos. O si no, a elecciones anticipadas, para las que Azcón no tiene fecha, y tampoco miedo.

El presidente aragonés defendió que las cuentas «cubren necesidades, apuntalan proyectos y miran al futuro en un momento en que Aragón transmite ilusión y esperanza». Un Presupuesto que «debería aprobarse», en una afirmación que carga de responsabilidad a la oposición.

El Gobierno de Aragón, sin embargo, no ha completado el camino. El techo de gasto no se ha aprobado en Consejo de Gobierno (se han celebrado tres en las dos últimas semanas) y tendrá que darle luz verde a ese paso inevitable antes de la tramitación parlamentaria. Para hablar con los grupos en las Cortes, Azcón quiere haber hablado antes en el Pignatelli. El jefe de la DGA volvió a anunciar la ronda de contactos con las fuerzas de la posición, para conocer de primera mano los apoyos o rechazos a los Presupuestos.

Porque Azcón quiere «el camino claro» de las cuentas a través del sentir de los otros partidos políticos. Tan clara quiere la respuesta el líder popular que no aclaró que el techo de gasto y los Presupuestos vayan a llegar seguro a las Cortes de Aragón. Es decir, que un rechazo previo de Vox, el único socio potencial con capacidad de hacer que las cuentas sigan su camino, podría hacer que todo terminará incluso antes de llegar a La Aljafería. Con todo, con las dificultades para los acuerdos y la irreconciliable relación con la ultraderecha, Azcón volvía a mostrarse convencido de la posibilidad de que los Presupuestos de Aragón para 2026 sean los presentados.

Las cuentas más grandes de la historia de la comunidad centran su crecimiento en el Estado del Bienestar y en la consejería de Fomento, por los planes de carreteras y por los proyectos para el desarrollo de vivienda. El consejero de Hacienda, Roberto Bermúdez de Castro, defendió «el buen momento» económico de la comunidad, la atracción de inversiones y la generación de empleo, y los buenos ratings con los que las agendas de calificación de deuda valoran a Aragón. También destacó «el esfuerzo propio» de la DGA para aumentar el tamaño de esas cuentas y los distintos proyectos que se pretenden impulsar con unas cuentas que ahora abandonan el plano técnico para afrontar el político. «Sin duda es el mejor Presupuesto de Aragón en las circunstancias actuales», argumentó Bermúdez de Castro.

Pacto o elecciones

Poco, o nada, prosperará con Vox un hipotético acuerdo presupuestario que parece estar lejos. El único socio que tiene los votos suficientes para que las cuentas salgan adelante no ha logrado «el cambio de rumbo» exigido. El rechazo «a la extrema derecha» de Bermúdez de Castro el pasado jueves y la negativa de Azcón a moverse de su proyecto político adelantan el rechazo de la ultraderecha. La cooperación al desarrollo (cuatro millones en 2026, frente al único de 2024) o promover el cohousing, ambas propuestas rechazadas completamente por Vox, aparecieron en la presentación mostrada por la DGA. Un símbolo de que hay asuntos en los que no se cederá y de que el diálogo con Vox está lejos del acuerdo.

«Si este Presupuesto no se aprueba, hay elecciones». Ocho palabras, un mensaje. Azcón lo dijo hace semanas y lo verbalizó en la comparecencia más importante de los últimos meses. El presidente aragonés fía la continuidad de la legislatura, que descansa en su mano, a un cambio de parecer de Vox que no llegará. El margen que se da no lo concretó, pues le gustaría «antes de que acabe el año» tener resuelto el entuerto. Así, los comicios podrían incluso celebrarse en febrero, a finales, o en las primeras semanas de marzo.

No se le escapa a Azcón que pese a que «en Aragón se toman las decisiones», como respuesta a las tutelas que puedan existir por parte de Alberto Núñez Feijóo, el clima político hace muy improbable un cambio que facilite las cuentas. Porque la campaña en Extremadura ya ha comenzado, para votar el 21 de diciembre, en acusaciones constantes de Vox al PP y en una respuesta de los populares a la ultraderecha. Lo que lleva pasando tiempo en Aragón crece en otros territorios por las elecciones.

Después de Extremadura, Castilla y León parece fijarse en el 15 de marzo. Andalucía también sopesa el adelanto electoral, como la posibilidad siempre existente de que Pedro Sánchez haga saltar toda estrategia y convoque las generales. La partida de Azcón se decide en el tablero de Aragón, pero hay muchas mesas al lado con muchos participantes.

El auge de Vox limitará el crecimiento de un PP que, al menos en la comunidad, pretende romper todos los techos existentes. El PSOE, con Pilar Alegría como líder, deberá resistir al antisanchismo y el castigo de los votantes a los territorios por el rechazo a las acciones del Gobierno central. La izquierda a la izquierda de los socialistas sopesa una unión que nunca se ha producido, con CHA, IU y Podemos reclamando su propio espacio. Aragón Existe busca la expansión, sobre todo a costa de un PAR que volverá a buscar la epopeya que logró en 2023.

La DGA quiere la solución antes de que acabe el año

El Gobierno de Jorge Azcón no rehúye de ninguno de los escenarios que se abrirán en la política de la comunidad si no consigue sacar adelante el Presupuesto. El presidente aragonés insistió en que «si no se aprueban, habrá elecciones» y tanto él como su equipo ya calculan las fechas de un posible adelanto electoral. Antes de apretar el botón de la convocatoria, debería cumplir unos plazos para cumplir con la tramitación de las cuentas. La intención de Azcón es conocer cómo queda todo «antes del 1 de enero», según comentó en la rueda de prensa de presentación de las cuentas.

Cuando termine esa ronda de contactos preliminar que Azcón quiere tener con el resto de los grupos parlamentarios –los potenciales socios irán primero– el Gobierno de Aragón deberá llevar el techo de gasto a las Cortes. Antes, el Consejo de Gobierno tiene que dar luz verde a ese límite de gasto, algo que no ha hecho ni en las convocatorias ordinarias ni en las dos extraordinarias celebradas esta semana. No hay tiempo, eso sí, a colocar el debate del techo de gasto en ninguno de los dos plenos que quedan antes de que acabe el año, a menos que lo hagan de manera extraordinaria.

Si hay Presupuestos, asunto poco probable, fin de la ecuación. Si no los hay, Azcón mirará al calendario para cuadrar las elecciones. Deben pasar al menos 55 días entre que el presidente aragonés dé la orden de convocar a los comicios y el domingo en el que los aragoneses introducirán su papeleta en las urnas.

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