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Stellantis pacta un nuevo erte en Figueruelas para 2026: a quién afecta y en qué condiciones

La planta zaragozana reedita el expediente de carácter temporal para el próximo año, que estará marcado por las obras transformación de las líneas de producción, los, paros técnicos y el inicio de la fabricación de los coches de la marca china Leapmotor

Una de las dos líneas de producción de automóviles de la planta del grupo Stellantis en Figueruelas (Ribera Alta del Ebro).

Una de las dos líneas de producción de automóviles de la planta del grupo Stellantis en Figueruelas (Ribera Alta del Ebro). / JAIME GALINDO

Zaragoza

La planta de Stellantis en Figueruelas contará en 2026 con un nuevo expediente temporal de regulación de empleo (erte) que ha sido acordado entre la dirección y la mayoría del comité de empresa. El pacto, respaldado por UGT, CCOO, Stopel, OSTA y CCP, permitirá mantener un mecanismo de flexibilidad laboral durante un ejercicio marcado por las obras de transformación de la factoría, paros técnicos y la reorganización necesaria para los nuevos proyectos productivos, entre los que destaca la llegada de los modelos de la marca china Leapmotor.

El acuerdo fija un ámbito temporal que abarca desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2026. Establece un máximo de 35 días laborables de suspensión, equivalentes a 105 turnos por línea. Además de los paros colectivos que puedan programarse por líneas completas, se contempla la posibilidad de señalar jornadas no productivas de manera individual si en determinados momentos se genera un excedente diario de plantilla. En todo caso, el acuerdo garantiza que ningún trabajador podrá superar los 60 días de suspensión a título personal.

Las condiciones del nuevo erte

Los requisitos son similares a los recogidos en las regulaciones temporales de empleo de los últimos años. En las excepciones, los empleados con contrato de jubilación parcial vinculado a contrato de relevo quedan excluidos. Los nacidos antes del 1 de enero de 1966 y los temporales a tiempo completo podrán optar entre el erte y el sistema de flexibilidad interna. Los contratos de duración determinada y a tiempo parcial no estarán incluidos, aunque se mantiene la garantía de que quienes lo soliciten podrán alcanzar el 85% de su remuneración. 

Las medidas económicas reproducen el esquema de años anteriores, con un complemento empresarial del 80% sobre el salario bruto y las pagas extraordinarias durante las jornadas de suspensión. Además, estas no penalizarán ni el cálculo de variables ni los plazos para promociones contractuales.

El acuerdo también define el marco de vacaciones y calendario laboral. La jornada del 2 de enero se codificará de forma general como día de asuntos propios, aunque para quienes no disponen de este derecho se considerará paro técnico. La jornada del 5 de enero se fijará como día de vacaciones y cierre de planta. 

El calendario laboral de la planta en 2026

Por otra parte, se establece además un periodo vacacional colectivo que abarcará las semanas 31, 32 y 33, entre el 27 de julio y el 14 de agosto, ambos incluidos. Los festivos locales del 24 de agosto y 4 de diciembre se trasladarán a los días 24 y 31 de diciembre.

Una de las medidas más relevantes busca retrasar o evitar la aplicación del erte. Los primeros nueve días de paro productivo en 2026 se considerarán días de vacaciones, lo que permitirá amortiguar parte de las jornadas potencialmente suspensivas. Para los trabajadores que deban acudir esos días, las vacaciones se trasladarán a los paros posteriores de su línea, de forma que toda la plantilla deberá haber consumido nueve días de vacaciones antes de entrar en suspensión. Si en alguna de las áreas no productivas se generaran saldos individuales desfasados respecto al promedio de las zonas de producción, se corregirán mediante trabajos efectivos que permitan ajustar la situación de cada empleado.

El crédito colectivo vuelve a situarse como herramienta clave para determinar cómo se catalogan las jornadas no productivas. Este sistema mantiene el límite máximo de 25 días negativos y se actualizará conforme evolucione la actividad de la planta. Por debajo de ese umbral, una jornada se considerará paro técnico, mientras que si se alcanza, asará a ser erte, salvo los trabajadores que deban agotar previamente días asignados a título individual.

El acuerdo también incluye medidas de acompañamiento social adicionales. Las vacaciones anuales de 2026 no quedarán afectadas proporcionalmente por los días de suspensión.

Jubilación parcial y contrato relevo

La empresa se compromete a formalizar contratos de jubilación parcial vinculados a relevo para los empleados del grupo profesional obrero nacidos en 1964, con una reducción de jornada del 80% y sustituciones mediante contratos indefinidos y a tiempo completo. A petición de los sindicatos firmantes, se estudiará además la aplicación de este modelo para los trabajadores nacidos en 1965.

Para garantizar el cumplimiento del pacto, ambas partes constituirán una comisión de seguimiento que resolverá cualquier incidencia relacionada con la interpretación o la aplicación del acuerdo, incluidos los posibles cambios normativos que afecten a la regulación de los erte.

Con este marco, Figueruelas encara un 2026 decisivo, en el que la factoría deberá gestionar paros, obras y traslados de producción en paralelo al avance de los nuevos proyectos adjudicados, entre ellos el SUV eléctrico B10 de Leapmotor, que se prevé empezar a fabricar a partir del tercer trimestre del próximo años. Aunque este proyecto no ha sido confirmado por la compañía, el desembarco industrial de la marca china se da por hecho en la planta desde hace meses.

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