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EL ANÁLISIS POLÍTICO DE SERGIO H. VALGAÑÓN

El adelanto electoral en Aragón más cerca que nunca: ¡Esto es todo, amigos!

El Gobierno de Aragón da por finiquitada la legislatura ante el bloqueo político en la comunidad por la minoría parlamentaria del PP y la falta de acuerdo con la ultraderecha de Vox. Es cuestión de tiempo que Jorge Azcón adopte las decisiones oficiales para que los aragoneses tengan que votar un año y medio antes de lo previsto.

El presidente de Aragón, Jorge Azcón, accede al último pleno celebrado en las Cortes.

El presidente de Aragón, Jorge Azcón, accede al último pleno celebrado en las Cortes. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Sergio H. Valgañón

Sergio H. Valgañón

ZARAGOZA

No hay más. La legislatura en Aragón llegará a su final en los próximos días, semanas a lo sumo, y el adelanto electoral asegurará un final de 2025 y un inicio de 2026 de altas revoluciones. El presidente autonómico, Jorge Azcón, ya cuenta las horas para tocar la campana y se acabó y cerrar antes de tiempo su proyecto 2023-2027 por la minoría parlamentaria y la enemistad irrecuperable –por ahora– con Vox.

Azcón anunció el viernes un Presupuesto que a las horas se convirtió en proyecto preelectoral. «O plurianuales o elecciones», llegó a verbalizar el líder del PP en Aragón, que dejó claro que el Royo Villanova, el crecimiento de Arcosur, la vivienda en toda la comunidad y tantas y tantas promesas dependen de que él cuente con el apoyo suficiente para aprobar las cuentas y ejecutar desde el Pignatelli un plan que claramente tiene definido en su cabeza y en la de los miembros de su Consejo de Gobierno.

No habrá apoyo a ese plan: la izquierda no dará ni un ápice de espacio a Azcón para moverse y los potenciales socios mantienen posturas distintas. A Teruel Existe ni le gustaron las formas ni que el presidente autonómico no entrase en la vertebración del territorio o en las renovables, líneas troncales de su proyecto. Al PAR sí, pero el único diputado aragonesista no vale para que Azcón se mantenga en el Pignatelli con poder suficiente. Con los de Guitarte tampoco, todo sea dicho.

Solo es Vox y Alejandro Nolasco (o Santiago Abascal) los que pueden darle más aire al proyecto del PP en Aragón. No lo harán. La ultraderecha no insuflará vida al Gobierno popular porque sopla proclamas radicales en inmigración, medio ambiente, fiscalidad o violencia de género, y porque el PP no sorbe «líneas rojas» que no pasan por su garganta.

«Extrema derecha» se llegó a calificar desde los populares a los de Nolasco esta semana, en la que la brecha entre los dos actores decisivos se agrandó aún más por la ausencia de Vox en el homenaje al expresidente aragonés Javier Lambán. Hay directriz de Bambú, sede de la ultraderecha en Madrid, de no aparecer en actos con el PSOE. Aunque sea llevarse por delante lo mínimo de las reglas democráticas y, en el caso de la presidenta de las Cortes, Marta Fernández, el decoro institucional que casi siempre tuvo la segunda autoridad de esta comunidad autónoma.

No va a más la legislatura porque el PP no ha logrado el apoyo de Vox. Es el resumen rápido que define el panorama político de Aragón, pero también el de territorios como Extremadura o Castilla y León. En año de adelanto electoral, con Juanma Moreno (Andalucía) heredando el calendario que Azcón parece haber recortado a un puñado de semanas, PP y Vox rehacen una y otra vez sus cuentas en las calculadoras en todos los territorios para saber cómo cuadrar la ecuación para llegar al Gobierno de España y a la vez no bloquear los Ejecutivos autonómicos. Los números de Núñez Feijóo y Abascal son unos, los de los barones territoriales son bastantes distintos.

Azcón explicitará después de la ronda de contactos, quizá tras las elecciones de Extremadura, el adelanto electoral. Entonces, el secreto peor guardado de Aragón en las últimas semanas ya será comunicado oficial y los partidos políticos de la comunidad podrán hacer frente a la sociedad lo que llevan meses realizando por dentro. El PSOE se conjura en torno a la figura de Pilar Alegría y el poder de resurrección del entorno de Pedro Sánchez, la izquierda a la izquierda de los socialistas repiensa por enésima vez una complicada unión y el aragonesismo centrado de Teruel Existe y el PAR se baten el cobre por crecer y no morir, respectivamente. Como en los Looney Tunes: ¡Eso es todo, amigos! Que empiece el siguiente episodio.

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