Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los trastornos mentales se disparan entre los trabajadores más jóvenes en Aragón

Este tipo de problemas en el entorno laboral se disparó en Aragón entre 2018 y 2024 en el tramo de edad que va desde los 21 hasta los 30 años, con el estrés como principal causa

Varios empleados trabajando en una imagen de archivo.

Varios empleados trabajando en una imagen de archivo. / EL PERIÓDICO

ZARAGOZA

Los trastornos relacionados con la salud mental se han convertido en una de las grandes lacras sanitarias actuales. Siguen siendo un tema controvertido, aunque lentamente se va normalizando hablar de esta pandemia silenciosa. En términos generales, la comunidad ha pasado de 6.275 casos en 2018 a 11.410 en 2024, lo que representa un aumento del 81,8%. Estos problemas van aumentando en el entorno laboral, sobre todo en un grupo de edad que antes pasaba inadvertido: los trabajadores más jóvenes.

Por tramos, con datos oficiales recopilados por la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), los incrementos más significativos se observan especialmente entre 21 y 30 años. Por ejemplo, el tramo de 21 a 25 años pasó de 28 casos en Aragón en 2018 a 732 en 2024, mientras que el tramo de 26-30 años aumentó de 306 a 1.256 casos en el mismo período. En términos relativos, este tramo muestra un incremento en Aragón del 310%, reflejando un crecimiento acelerado en la incidencia de trastornos mentales en esta población.

Cada vez son más los jóvenes que padecen problemas laborales relacionados con la salud mental. En los tramos de edad intermedia, entre 30 y 50 años, se observa un crecimiento constante, aunque menos abrupto, con incrementos globales de alrededor del 50% al 100% en Aragón. Por ejemplo, el tramo entre 36 y 40 años pasó de 768 casos en 2018 a 1.544 en 2024, mientras que el tramo entre 41 y 45 años creció de 1.071 a 1.619 casos.

«Uno de los problemas que más vemos actualmente es el estrés laboral. Muchas veces los pacientes acuden por ansiedad, depresión u otras patologías, sin ser conscientes de que la base de sus síntomas es el estrés vinculado al trabajo. Esto dificulta incluso aportar datos precisos sobre la incidencia del estrés laboral, ya que a menudo se disfraza con otras patologías», explica Alba María Mostolac, directora del centro AP Psicólogos.

Por provincias, Zaragoza concentra la mayor parte de los casos totales dentro de Aragón, con 5.010 en 2018 y 8.918 en 2024, seguida de Huesca y Teruel, que también muestran incrementos, aunque en menor magnitud.

La pandemia provocada por el covid desencadenó estos problemas. Las alertas se han disparado, y es evidente que se pierden muchos días de trabajo debido a bajas por ansiedad o depresión: «Existen factores que contribuyen al estrés laboral, que podemos clasificar en dos grandes áreas. La parte psicosocial incluye presión en el trabajo, ritmo frenético, puestos de responsabilidad y falta de control sobre las tareas. La segunda está relacionada con la digitalización y la multitarea», añade.

La tecnología, aunque diseñada para ayudar a las personas, también es fuente de estrés. Estar constantemente disponibles y monitorizados genera presión: «Además, la multitarea no es natural para nuestro cerebro: intentar realizar varias tareas a la vez reduce la productividad y aumenta el estrés», expone la psicóloga.

Entre las edades más avanzadas, los aumentos son más moderados o incluso presentan estabilización. El tramo de más de 65 años, por ejemplo, muestra variaciones menores, pasando de 318 casos en 2018 a 99 en 2024 en Aragón, aunque en España se observa un descenso relativo más marcado, lo que indica que el incremento de casos se concentra principalmente en edades jóvenes y adultas.

«En nuestra experiencia clínica, los perfiles profesionales más afectados son altos y medios ejecutivos en trabajos de oficina, generalmente con jornadas de 8:00 a 18:00, así como profesionales en ingeniería y mandos intermedios de grandes empresas que coordinan equipos y deben atender tanto las necesidades de su grupo como las propias», relata Alba Estos perfiles experimentan mucha multitarea, como responder correos electrónicos, llamadas y tareas simultáneamente, «lo que incrementa el estrés», apostilla.

Síntomas y soluciones

La autoconciencia es fundamental para identificar problemas de salud mental. Según las corrientes psicológicas actuales, las emociones se viven de manera física, cognitiva y conductual. En la parte física, se manifiesta como dolores de cabeza, alteraciones del sueño, problemas gastrointestinales o fatiga.

En la parte emocional, pueden aparecer irritabilidad, agotamiento, ansiedad o nerviosismo: «Cognitivamente, se observa disminución de la concentración, problemas de memoria y rumiación de pensamientos. Conductualmente, puede reflejarse en evitar responsabilidades, retrasar la entrada al trabajo o bajas laborales», recalca.

El estrés prolongado puede afectar más allá del trabajo, provocando insomnio, migrañas, dolor crónico o mayor susceptibilidad a enfermedades. «Capacitar a las personas en su empresa puede evitar que los problemas evolucionen a patologías más graves».

Hablar de salud mental ha dejado de ser totalmente tabú, pero aún existe estigmatización. «Muchos pacientes no comparten con su familia que acuden a terapia y, en el ámbito laboral, siguen siendo pocos los que comunican bajas por ansiedad sin temor a un ‘juicio’. Cada vez se habla más, pero no es suficiente», termina Mostolac.

Aragón cerrará 2025 con más de 12.000 casos

Las previsiones para 2025 apuntan a un nuevo salto en el número de bajas relacionadas con la salud mental. Aragón podría llegar a sumar más de 12.000 casos, según los datos que maneja la Mutua de Accidentes de Zaragoza (MAZ). En apenas dos años, la comunidad puede sumar cerca de 3.200 bajas nuevas, un ritmo que confirma que la salud mental continúa siendo uno de los grandes retos laborales y sociales.

Pese a que siete de cada diez bajas se deben a traumatismos o lesiones relacionadas con ello, las mutuas vienen detectando un preocupante crecimiento en los procesos vinculados a la salud mental, que se sitúan en torno al 10% en la Comunidad Autónoma de Aragón.

Los expertos atribuyen este aumento a una combinación de factores: más presión en el trabajo, salarios que no acompañan el coste de la vida, la dificultad para conciliar y una sensación cada vez más extendida de cansancio emocional. Existen múltiples estrategias para manejar el estrés, que se pueden aplicar según el área afectada. Físicamente, la respiración diafragmática y las pausas activas, como levantarse, estirarse, beber agua o hablar brevemente con alguien, resultan muy útiles. Cognitivamente, es importante cuestionarse qué aspectos se pueden controlar y reinterpretar situaciones.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents