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Una de las pistas de esquí más difíciles de España está en Aragón: una leyenda para los esquiadores con sus 40 grados de inclinación

Candanchú tiene uno de los descensos más apreciados por los amantes del esquí

La estación de esquí de Candanchú, en una imagen de archivo

La estación de esquí de Candanchú, en una imagen de archivo / El Periódico de Aragón

Zaragoza

La temporada de la nieve está lanzada en Aragón. Tras el primer fin de semana con todas las estaciones de esquí de la comunidad abiertas, Aramón y el binomio Astún-Candanchú ha iniciado una campaña más que prometedora a tenor del prematuro arranque, en comparación con otros años, y el estado de las pistas, también sobresaliente a estas alturas si echamos la vista atrás.

Y es que el Aragón puede presumir de contar con activos muy aprecidados por los amantes de la nieve, con hasta 7 estaciones que son capaces de adaptarse a todos los tipos de públicos, desde hacer los primeros descensos o incluso empezar a perder el miedo a deslizarse por una pequeña ladera, hasta rutas que ponen a prueba la habilidad de los más veteranos.

Precisamente para estos últimos existe un descenso que goza de gran popularidad entre los más expertos: el Tubo de La Zapatilla (o la Zapa) de Candanchú. Esa es la diferencia con otra singularidad que presenta una de las estaciones de esquí aragonesas, esta vez Cerler, que con sus 9 kilómetros entre bosques y caminos serpenteantes es una de las más largas de España, solo por detrás de la K-12 de Sierra Nevada, pero en este caso una ruta más familiar.

El Tubo de La Zapatilla

Con una longitud de alto más de 1.200 metros y un desnivel de casi 400 metros, el Tubo de La Zapatilla es uno de los descensos más míticos de la estación de Candanchú, que discurre por un corredor de nieve entre Loma Verde y Muralla de Tortiellas. Una de las razones para ser tan valorada es su acusada pendiente, que alcanzar los 40º.

El descenso comienza en la zona de la Tuca, donde el telesilla te da acceso a una pista negra, el inicio del tubo, la zona más suave del recorrido pero que hay que tomar con precaución ya que puede haber nieve muy compactada o incluso helada. Salvado ese primer momento, los siguientes metros ya deberían ser una nieve más amigable.

Así hasta llegas a la zona central del tubo, que es un tramo más técnico, donde la inclinación puede llegar a alcanzar los 40º, que dan lugar a unas espectaculares vistas tras abrirse el estrechamiento medio, pudiendo vislumbrar las pistas de esquí de Candanchú de la rinconada.

El descenso discurre por otro pequeño estrechamiento con mayor inclinación hasta embocar la salida.

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