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Los buzos ya trabajan en los desagües de El Grado: así son inmersiones a 50 metros de profundidad

Las obras que servirán para garantizar un vaciado de emergencia del embalse tienen un presupuesto aproximado de 4,9 millones de euros.

Los buzos ya trabajan en el desagüe de El Grado para reparar las compuertas: así son inmersiones a 50 metros de profundidad

CHE

David Chic

David Chic

Zaragoza

Un grupo de seis buzos está realizando las inmersiones en el pantano de El Grado para reparar las compuertas del fondo y permitir ganar seguridad en la instalación, garantizando un vaciado completo del embalse en el caso de que fuera necesario. También se utilizan para dotar de caudal ecológico al río Cinca. Esta fase de las obras, con una inversión de 4,9 millones de euros, consiste en colocar unos escudos que permitan trabajar posteriormente, sin agua en su interior, en la sustitución y reparación de los desagües de esta salida de aguas.

El director de la obra, Raimundo Lafuente, ha indicado que los trabajos buscan cumplir la vigente normativa de seguridad de presas publicadas en el 2021. De hecho, las compuertas del lazo izquierdo ya se sometieron a una actualización en 2017.

Desde la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) detallan que el principal problema al que se enfrentan los técnicos del organismo para efectuar este tipo de reparaciones es que no se puede vaciar completamente el pantano de El Grado por su importancia como reserva de agua. De hecho, en este momento el nivel acumulado está cuatro metros por debajo de la salida del canal del Cinca y no se puede abastecer a los agricultores, algo que por el momento no causa problemas al no estar en época de riegos.

Desde finales de noviembre los buzos están haciendo descensos de cincuenta metros hasta la zona de trabajo. "La labor que estamos haciendo es poner un tapón a la salida de la cámara de compuertas de forma que se crea una zona en seco donde se puede trabajar", ha indicado Lafuente. En ese espacio se demolerán los hormigones de las compuertas para su sustitución.

El trabajo de los buzos se extenderá durante quince días más y las obras en su conjunto terminarán el próximo verano, un momento en el que el pantano habrá recuperado su nivel habitual para dar servicio a las necesidades agrícolas. Desde la CHE se confía en que, con el inicio del año hidrológico, las lluvias sigan llenando Mediano y luego también El Grado, permitiendo que el consumo del agua del sistema (establecido anualmente en unos 900 hectómetros cúbicos) se resienta lo menos posible tras los vertidos de los últimos meses.

Según ha detallado el adjunto a la dirección de obra, Javier Saura, los buzos descienden 50 metros en vertical, algo que les cuesta unos cinco minutos, para luego avanzar en horizontal por el fondo durante 80 metros con la ayuda de un torpedo. El trabajo efectivo en el fondo es de 25 minutos y la descompresión se extiende más de una hora y media. Una vez sumergidos los trabajos se realizan a ciegas, puesto que bajo el pantano no existe visibilidad.

En otoño de 2024 se adjudicaron las obras para volver a poner en correcto funcionamiento el túnel derecho, con una inversión de 4,8 millones de euros y un plazo de ejecución estimado de 18 meses. Sin embargo, ese otoño de 2024, las sucesivas crecidas en el río Cinca obligaron al sistema El Grado-Mediano a laminar las avenidas. Circunstancia que volvió a repetirse a final de 2024 y durante los primeros meses de 2025.

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