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La multinacional de Florentino Pérez descartó dos ubicaciones para su centro de datos en Aragón: las razones por las que eligió La Puebla de Alfindén

El grupo ACS y la energética Benbros levantarán un campus tecnológico a pocos kilómetros de Zaragoza, con posibilidad de ampliación, y cuentan con otro suelo en el PTR

Entrada al polígono industrial de Malpica, en Zaragoza, una de las ubicaciones descartadas por ACS.

Entrada al polígono industrial de Malpica, en Zaragoza, una de las ubicaciones descartadas por ACS. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

Aragón se ha convertido en un polo de atracción para los centros de datos en el sur de Europa. Amazon Web Services, Microsoft, Blackstone, Forestalia, Box2Bit o Vantage forman parte de un listado de promotores en el que también ha entrado la multinacional ACS, fundada por el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. ACS desarrollará un campus tecnológico junto a la energética Benbros en una parcela de 25,5 hectáreas en La Puebla de Alfindén tras obtener la declaración de Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA) y, además, cuenta con otro suelo similar en el PTR de Zaragoza (18 hectáreas) que compró el pasado año a la Sareb y donde tiene la intención de promover otro centro de datos.

Con todo, ha sido La Puebla de Alfindén el primer emplazamiento donde el grupo ha decidido impulsar su primer complejo digital, un mercado al que entró hace apenas unos años, en Aragón. A apenas unos kilómetros de Zaragoza, ACS y Benbros construirán dos centros de datos con una potencia de 100 MW y la posibilidad de una segunda fase, que depende de los accesos que le conceda Red Eléctrica, que duplicaría esa capacidad. Una ubicación que, eso sí, no fue la única que barajó ACS, que es la principal compañía detrás del proyecto con un 75% de las acciones.

Al menos, hubo otras dos potenciales alternativas en las que los promotores trabajaron y analizaron, sopesando los pros y contras de cada una de ellas, y que en última instancia les llevaron a decantarse por el polígono industrial SP-1 de La Puebla de Alfindén. Las dos opciones que también barajó ACS se ubicaban en el mismo entorno, una en el polígono Malpica y la otra en Villamayor de Gállego, junto a los centros de datos que va a construir Microsoft.

Poco suelo en Malpica

En Malpica, destacaban algunas de sus "ventajas potenciales", como su emplazamiento en un área industrial consolidada, sus buenas conexiones viarias y eléctricas o la disponibilidad de mano de obra cualificada al estar cerca de Zaragoza y su anillo metropolitano. En cambio, el principal pero era la escasa disponibilidad de suelos, que no satisfacía las necesidades del proyecto, así como la imposibilidad de expandir los centros de datos a medio y largo plazo, como sí está contemplado en La Puebla de Alfindén.

En el polígono zaragozano, ACS tampoco tenía claro que los caudales de agua fuesen suficientes para abastecer sus centros de datos, además de una red de pluviales que ya se encuentra "al máximo de su capacidad". También pesaron otras razones, como algunos impactos ambientales y socioeconómicas. En este último punto, ACS destaca que, al estar en el término municipal de Zaragoza, "no supondría un impacto positivo en el desarrollo de los núcleos rurales", por ejemplo, en términos fiscales.

Grandes proyectos en Villamayor

La otra alternativa era la de Villamayor de Gállego, junto a uno de los tres campus que va a desarrollar Microsoft en Aragón y también cerca del macrocomplejo del Grupo Costa. Esta opción también fue descartada por varios "aspectos críticos". En primer lugar, la multinacional de Florentino Pérez reconoce que la proximidad a otras dos actuaciones estratégicas (ambas con un PIGA) podría haber supuesto "tanto una ventaja como una limitación". "Sumar una nueva actividad de gran envergadura podría suponer un impacto excesivo y, al realizarse en el mismo tiempo, no permitiría una estrategia común que aunara las propuestas", justifican.

Los promotores también señalan el hecho de que se trata de un suelo no urbanizable, muy próximo a Villamayor de Gállego, un núcleo "que no cuenta con usos industriales de gran envergadura". Para implantar ahí sus centros de datos, hubiese sido necesario acometer varias actuaciones urbanizadoras, teniendo en cuenta varios condicionantes técnicos como el mal estado de los accesos a la parcela.

Asimismo, sería obligatorio realizar una conexión particular para el suministro de agua, con un impacto significativo en un suelo que es rústico. Una de las ventajas, no obstante, radicaba en que esta pastilla era más cercana a la subestación eléctrica de Peñaflor, de donde se nutre energéticamente el proyecto de ACS y Benbros, que demandará un consumo de 1.314GWh anuales, un 34% más que toda la provincia turolense junta.

Impactos

Los impactos ambientales también serían significativos, máxime al estar en un entorno donde va a generarse una gran presión sobre los recursos al existir otros grandes proyectos. E incluso se vería afectado el paisaje. En el PIGA, ACS admite que esta ubicación hubiese podido generar una "pérdida de coherencia visual del paisaje tradicional agrario protegido por el planeamiento urbano de Villamayor de Gállego".

Por último, en el ámbito socioeconómico, los promotores consideraron más adecuado instalarse en La Puebla de Alfindén, donde su impacto será mayor ya que no hay tal densidad de macroproyectos. En su argumento final, ACS resume lo siguiente: "La alternativa 1 (La Puebla) cuenta con mayor disponibilidad territorial, menor riesgo de conflictividad funcional y mejor capacidad de absorción ambiental".

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