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El Gobierno ya ha tramitado 46 visados para los trabajadores chinos que construirán la gigafactoría de Stellantis y CATL en Figueruelas

La intención inicial pasaba por que llegasen en torno a 2.000 empleados del gigante asiático, aunque algunas fuentes señalan que esa cifra será finalmente menor

Representantes políticos y de CSE, la empresa conjunta creada por CATL y Stellantis, en el acto de colocación de la primera piedra de la gigafactoría de Figueruelas.

Representantes políticos y de CSE, la empresa conjunta creada por CATL y Stellantis, en el acto de colocación de la primera piedra de la gigafactoría de Figueruelas. / Jaime Galindo

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

La gigafactoría de Stellantis y CATL en Figueruelas cumplió ya su primer gran hito con el acto de colocación de la primera piedra el pasado 26 de noviembre. Ante la inminencia de las obras, la joint venture CSE, de la que forman parte ambos conglomerados, sigue ultimando los detalles para la construcción de la veintena de edificios, junto a la planta automovilística de la localidad zaragozana, donde se fabricarán las baterías que nutrirán a miles de coches eléctricos. Unas obras en las que la intención inicial pasaba por traer un contingente, paulatino, de hasta 2.000 empleados chinos.

Así, pese a que algunas fuentes señalan que la cifra final será inferior, lo que sí es cierto es que, según ha podido saber este diario, ya hay 46 trabajadores del gigante asiático que han obtenido el visado para trabajar en España. Todos ellos forman parte de dos expedientes, uno de 37 empleados y otro de nueve (tramitados, además, por dos empresas diferentes), a los que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social e Inmigraciones ya han validado ese papeleo. No obstante, hay que recordar que ya hay 20 personas chinas alojadas en Zaragoza desde hace dos meses, y la idea inicial pasaba por un primer contingente de 200.

El principal reto ahora pasa por encontrar alojamiento para una cantidad de trabajadores que, si bien no llegarán todos de golpe, supondrán triplicar la población que reside ahora en Figueruelas. Una de las opciones que se ha barajado pasa por construir una suerte de china town en las inmediaciones de la fábrica, con otras alternativas en los pueblos de la zona, que se edificaría a partir de construcciones modulares. De hecho, ha habido contactos con varias empresas del sector, aunque no se ha avanzado más en el tema y en los ayuntamientos del entorno de Figueruelas no han tenido más noticias al respecto.

“No es que no estemos dispuestos a contratar trabajadores locales; es que necesitamos técnicos experimentados para construir y perfeccionar las líneas de producción y poner en marcha los equipos”, expresó hace unas semanas el vicepresidente de CATL, Meng Xiangfeng, durante su intervención en la cumbre climática COP30 en Belém (Brasil), donde además recordó que este sería un proceso "temporal".

Una cualificación que será de ida y vuelta, ya que los responsables de la multinacional asiática subrayaron durante el acto en Figueruelas de hace unas semanas que enviarían trabajadores españoles a sus plantas en China para formarles. Sería, en todo caso, un contingente mucho menor al de los 2.000 chinos que podrían llegar al área metropolitana de Zaragoza, pues la idea pasa por que viajen perfiles con más responsabilidad y que, luego, transmitan lo aprendido a los empleados que tengan a su cargo en Aragón.

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