De la manifestación por la sanidad pública a la huelga de médicos en Aragón: un sistema sanitario bajo mínimos
En noviembre, profesionales sanitarios de diversas áreas pararon su actividad para reclamar mejores condiciones. El mes terminó con una gran manifestación por la sanidad pública que dio paso a un diciembre en el que se han vivido cuatro días de paros médicos. Mientras tanto, la gripe es epidemia en Aragón

Varias médicas se concentran ante las puertas de la consejería de Sanidad de Zaragoza durante la huelga. / Jaime Galindo
El año está cerca de marcar su punto final y el contexto actual hace prever que la sanidad pública de Aragón empezará 2026 con el ambiente caldeado. Después de que a finales de noviembre cientos de personas recorrieran las calles de Zaragoza en defensa del sistema sanitario público y contra la «privatización» del mismo, diciembre ha arrancado con una huelga médica de cuatro días que, al menos por ahora, parece no haber llegado a ningún puerto. Mientras tanto, la gripe ha irrumpido por sorpresa en el país adelantándose así a sus tiempos habituales -fue declarada epidemia en la comunidad a finales de noviembre, situación que la temporada pasada no se alcanzó hasta enero- y la capital aragonesa ha estrenado sus nuevas urgencias de tarde entre las críticas de unos y los elogios de otros.
La situación que ahora vive el Salud no es nueva. De un tiempo a esta parte, la falta de profesionales sanitarios se ha convertido en una realidad doliente para el sistema que ha llevado al Departamento de Sanidad a tomar medidas como la contratación de estudiantes sin la formación mir (médico interno residente), sobre todo en el medio rural y en las zonas declaradas de de difícil cobertura. Desde la consejería han sostenido que la medida busca poner soluciones temporales a un problema acuciante y han hecho hincapié en que «la prioridad es siempre contratar a profesionales con la especialidad».
Pero no todos han visto con buenos ojos esta acción. Desde los colegios profesionales han remarcado que la mayor parte de estos profesionales son personas formadas en otros países que no pueden validar su especialidad en España, lo que les impide ejercer como especialistas pero no como médicos generales. Las soluciones pasarían entonces por una homologación de las especialidades más ágil, cuestión que depende del Ministerio de Sanidad y que desde la consejería de Sanidad del Gobierno de Aragón se han afanado en reclamar con insistencia.
Porque la falta de profesionales puede generar estrés o ansiedad en los faculcativos y afecta también a la atención de los pacientes, que tardan semanas en conseguir cita en su centro de salud y sienten que no pasan en consulta más de cinco minutos porque los facultativos no dan abasto. La consecuencia, que cada vez más personas optan por contratar un seguro médico privado con la esperanza de ser atendidos antes que en el sistema público.
La falta de recursos es una de las cuestiones que pone en jaque el sistema sanitario público aragonés. Las listas de espera quirúrgicas «infinitas» se han convertido en otra de las grandes reivindicaciones de pacientes y profesionales sanitarios. Los últimos datos de Sanidad apuntan a una reducción consecutiva de las mismas en los tres últimos meses -septiembre, octubre y noviembre-, pero todavía hay 5.437 personas pendientes de una operación desde hace más de seis meses. Precisamente para que vayan a menos es para lo que, defienden desde Sanidad, se derivan operaciones a las clínicas privadas. Pero muchos usuarios afilan los dientes porque tienen la sensación de que se invierte en lo privado mientras se deja caer lo público.
Esa «infrafinanciación» de la sanidad es otro de los reclamos de algunos aragoneses que, con el apoyo de los sindicatos médicos y otras organizaciones sindicales, denuncian una y otra vez que a la Atención Primaria solo se destina un 13% del presupuesto. Luego, una oleada de gripe y unas urgencias que se saturan porque parte de la población opta por este servicio ante la demora en los centros de salud.
Por estos motivos salieron a la calle los aragoneses en noviembre, según expresaron ellos mismos. Pero las movilizaciones no acabarón ahí. También los TCAE (Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería) detuvieron su actividad el último viernes de noviembre para reclamar mejoras en sus condiciones, mismos motivos que llevaron a los paros a los técnicos superiores sanitarios (TSS) a finales de octubre.
El colofón ha sido la huelga de médicos nacional de esta semana pasada- para rechazar el borrador del Estatuto Marco-, pero que en Aragón también se ha aprovechado para reclamar al Ejecutivo autonómico mejoras en las condiciones laborales y económicas. Porque claman los médicos por una mejor retribución de sus horas de guardia o que el nivel 4 de su carrera profesional sea reconocido, entre otras cuestiones. Y todo ello, subrayan, depende del Gobierno de Aragón, que a partir del 8 febrero podría tener a una nuevo líder al frente o no.
Lo que sí saben los sindicatos médicos es que «no reblararán» en sus demandas. Y muchos usuarios y pacientes, que defenderán con ahínco el sistema sanitario público. Porque después del punto final se abrirá otro capítulo.
Suscríbete para seguir leyendo
- El Ayuntamiento de Zaragoza lo confirma y accede a la petición de los barrios sobre la ubicación de la Cincomarzada
- ¿Cómo afecta a los aragoneses el hackeo a Endesa?: la empresa notifica el ataque a los afectados
- Adiós al histórico concesionario de la Opel en Zaragoza: a un paso de su demolición
- De los billetes a las tapas: un antiguo banco se transforma en un nuevo restaurante en el centro de Zaragoza
- Nueva inversión china en Zaragoza: un proveedor de Leapmotor invertirá 24 millones y devolverá la actividad a la antigua planta de Airtex
- Comienza el desmontaje de una de las antenas de telecomunicaciones más antiguas del centro de Zaragoza
- Riesgo de avalancha en el Pirineo por la borrasca Harry: la nieve obliga otra vez a cortar el túnel de Bielsa
- Samantha Vallejo-Nágera sorprende con su visita a un restaurante de barrio de Zaragoza tras su salida de Masterchef: 'Una leyenda de la gastronomía