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Siete inversiones en riesgo en Aragón: la DGA alega contra el plan energético planteado por el Gobierno

Desde el Pignatelli aseguran que, con la distribución actual hasta 2030, cuatro centros de datos y tres plantas de hidrógeno verde no podrían construirse

Imagen de archivo de una instalación de un centro de datos.

Imagen de archivo de una instalación de un centro de datos. / EL PERIÓDICO

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

El Gobierno de Aragón ha presentado más de una veintena de alegaciones a la planificación de la red de transporte de electricidad hasta 2030, ya que con la propuesta actual del Ejecutivo central, desde el Pignatelli sostienen que, a grandes rasgos, quedarían comprometidos de una u otra forma diez proyectos, seis centros de datos y cuatro plantas de hidrógeno verde.

En el caso de los data centers, hay cuatro campus que todavía no han sido anunciados y otros dos que, si bien se incluyen dentro de los 70.000 millones de inversión captados por la comunidad, no podrían ejecutar, con su acceso energético actual, el diseño que habían planteado. Aunque sí podrían construirse y operar, en términos más sencillos, con una capacidad más moderada.

Es decir, necesitan alguna posición de consumo extra, más enchufes. El resto de centros de datos ya anunciados no corren peligro y todos ellos pueden funcionar en las condiciones actuales. Otra cosa serán las ampliaciones y futuras fases que han contemplado a medio plazo, que dependen de factores como los concursos de acceso a la red (todavía no convocados) e incluso de la creación de más infraestructuras.

Por su parte, hay tres proyectos de hidrógeno verde que tampoco verían la luz y un cuarto que no podría ampliarse por la misma razón, la falta de enchufes. Concretamente el proyecto Catalina de Andorra, que precisaría también de un refuerzo en el consumo. En ese sentido, las alegaciones del Gobierno autonómico estiman que con 2GW se darían por satisfechas todas esas necesidades.

Infraestructuras

El otro gran punto de fricción está en el ámbito de las infraestructuras eléctricas. Con el planteamiento actual del ministerio, Aragón recibiría 750 millones de euros, pero solo 14 serían para posiciones de apoyo a la distribución. En el reparto anterior, fueron 639 millones y 76,8 de ellos iban para esto último, aunque desde el Pignatelli denuncian que el 40% está aun sin ejecutar y que, de hecho, se incluye en esos 750 millones. En el Ejecutivo autonómico denuncian que solo el 2% de la inversión irá a Aragón.

En una rueda de prensa, la vicepresidenta de Aragón, Mar Vaquero, y la directora general de Energía y Minas, Yolanda Vallés, han explicado el contenido de algunas de esas alegaciones. Por ejemplo, se pide que se suprima la nueva línea eléctrica Mudéjar-Vandellós al considerar que no es "necesaria" y que tendría afecciones paisajísticas considerables en el Matarraña. Además, desde la DGA deslizan que la intención real de dicha línea es llevar la energía renovable hasta el municipio tarraconense, donde existe una central nuclear.

Una decisión "política"

"De las comunidades más potentes en energía renovable, somos los últimos. Cataluña y el País Vasco multiplican dos y tres veces el número de posiciones", ha denunciado Vaquero, quien ha insistido en el trasfondo "político" de la decisión del Gobierno para este reparto. "Estamos perdiendo oportunidades que son de país porque Pedro Sánchez está más preocupado por sus líos", ha criticado.

Desde el Pignatelli aseguran que lo ideal sería "reforzar la red de distribución" y ejecutar "nuevas posiciones de consumo para proyectos estratégicos". Estas últimas, por lo general, corren a cuenta del propio consumidor, no de Red Eléctrica, a no ser que fuese necesario construir una nueva subestación eléctrica, que solo sería necesario en uno de los casos planteados por Aragón. "Esperamos que el ministerio reflexione", han concluido.

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