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Mariano Sanz, distinguido como ingeniero del año en Aragón por su trayectoria pionera

El Colegio de Ingenieros Industriales le concede el Diploma de Honor 2025 por una trayectoria clave en la innovación industrial, la eficiencia energética y la transferencia de conocimiento de la universidad a la empresa

Mariano Sanz, en su discurso tras ser reconocido como Ingeniero del Año por el Colegio de Ingenieros Industriales de Aragón y La Rioja.

Mariano Sanz, en su discurso tras ser reconocido como Ingeniero del Año por el Colegio de Ingenieros Industriales de Aragón y La Rioja. / COIIAR

El Periódico de Aragón

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Zaragoza

El Colegio de Ingenieros Industriales de Aragón y La Rioja (COIIAR) ha distinguido al doctor ingeniero industrial y profesor emérito de la Universidad de Zaragoza Mariano Sanz Badía con su máximo reconocimiento institucional, el Diploma de Honor 2025, que lo acredita como Ingeniero del Año.

El acto, celebrado este martes en la sede del Colegio, congregó a una amplia representación del ámbito político, académico e industrial del Valle del Ebro, además de compañeros, amigos y familiares del homenajeado. La institución ha querido reconocer así una trayectoria pionera en el campo de la Electrónica de Potencia, con impacto directo en la industria, la investigación y la transición energética.

El Diploma de Honor se concede anualmente a personas, empresas o instituciones que han contribuido de forma destacada al desarrollo de la ingeniería industrial. En esta edición, el COIIAR ha puesto el foco en el papel de Sanz Badía como investigador y docente, así como en su proyección internacional en la aplicación de tecnologías de electrónica de potencia.

De la inducción a la movilidad eléctrica

A lo largo de más de cuatro décadas, Mariano Sanz ha liderado desarrollos que hoy son parte habitual de los sistemas industriales y del día a día. Entre ellos destaca su participación en la creación de la primera cocina de inducción del mundo basada en semiconductores de efecto de campo, fruto de la colaboración entre la Universidad de Zaragoza y Balay, iniciada en 1978 y culminada en 1982, considerada un caso de éxito de cooperación universidad-empresa.

Su labor se extendió también al transporte vertical, con el desarrollo de los primeros accionamientos estáticos de ascensores con recuperación de energía, y al ámbito de la movilidad eléctrica, donde fue uno de los primeros investigadores en trabajar —a finales de los años ochenta— en sistemas de carga inductiva para vehículos, tanto en estacionamiento como en circulación. También impulsó accionamientos industriales de alta eficiencia orientados a reducir el consumo eléctrico en procesos productivos, con desarrollos adelantados a los de fabricantes internacionales.

Impulso al ecosistema tecnológico aragonés

Además de su actividad investigadora, el COIIAR subraya su contribución al tejido científico y tecnológico aragonés. Mariano Sanz es cofundador y fue director de Innovación de la Fundación CIRCE, donde creó y dirigió la División Eléctrica, y ocupó responsabilidades académicas como director del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Zaragoza.

Su experiencia ha sido requerida asimismo por distintas administraciones públicas, ejerciendo como asesor científico del Ministerio de Educación y Ciencia y del Ministerio de Medioambiente.

Reconocimiento unánime en el sector

La entrega del Diploma de Honor corrió a cargo del decano del COIIAR, Salvador M. Galve, quien destacó la capacidad del premiado para anticiparse a su tiempo: “Mariano pertenece a esa generación de ingenieros que no se limitaron a aplicar lo que ya existía, sino que se atrevieron a imaginar lo que aún no era posible”, señaló durante su intervención.

Visiblemente emocionado, Sanz Badía repasó su carrera desde sus inicios en Santander y su etapa en Barcelona hasta su trabajo en Balay, y tuvo un recuerdo especial para su familia, con mención expresa a su esposa Adela, presente en el acto, y a sus hijos José y Javier.

La ceremonia reunió a representantes del Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Zaragoza, la Universidad de Zaragoza y entidades del sector energético e industrial, además de decanos de distintos colegios profesionales y responsables de clústeres vinculados a la energía y la logística. La rectora de la Universidad de Zaragoza, Rosa Bolea, fue la encargada de clausurar el evento, destacando la figura de Mariano Sanz como “fundamental para el prestigio” del campus aragonés.

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