Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Valentín Dieste, experto en culturas antiguas: "Es posible viajar a la cuna de la civilización"

Los viajes por el tiempo no son una idea tan descabellada cuando el guía es un especialista en religiones, jeroglíficos, filología oriental o arqueología. El próximo destino será la antigua Mesopotamia

El viajero Valentín Dieste en la redacción de El Periódico de Aragón, esta semana.

El viajero Valentín Dieste en la redacción de El Periódico de Aragón, esta semana. / Laura Trives

David Chic

David Chic

Zaragoza

Los viajes por el tiempo no son una idea tan descabellada cuando el guía es un especialista en religiones, jeroglíficos, filología oriental o arqueología. Ese es el trabajo de Valentín Dieste, guía oficial apasionado por el pasado, que tan pronto se embarca junto a Marco Polo por la ruta de la seda como se adentra en las viejas ciudades de Uruk, Ur o Babilonia junto al caballo de Alejandro Magno.

"Para ser guía de viajes históricos, lo esencial es tener tiempo libre, paciencia y gusto por la cultura", así de sencillo describe su oficio este jacetano instalado en Zaragoza y su capacidad para recorrer miles de años en la historia en unos pocos días. Lo que comenzó como una afición ha terminado siendo su forma de vida. "Cada uno de los destinos me los preparo mucho, siempre es una forma de destrozar prejuicios", dice.

Todavía recuerda cuando en 2009 decidió emprender una vuelta al mundo que lo llevó por las grandes capitales espirituales de la humanidad, pasando por Turquía, Jerusalén, la India, la antigua Siam, el Tíbet, Tokio, el México de los mayas y el Perú de Machu Pichu. "Cuando tomas una ruta puedes visitar los destinos habituales, pero cuando tomas los caminos más incómodos llegas a sitios en los que puedes encontrarte prácticamente solo y monumentos prácticamente vírgenes", explica. Lugares que siempre trata de llenar con lecturas y viejas historias.

Valentín Dieste y un compañero de viaje atravesando en barco el corazón de Indonesia.

Valentín Dieste y un compañero de viaje atravesando en barco el corazón de Indonesia. / El Periódico de Aragón

"Siento una gran curiosidad por ver al natural todo lo que pone en los libros", afirma Dieste. Su trayectoria profesional y personal está marcada por un gran interés por el mundo antiguo, algo que traslada a los grupos con los que viaja. Esa curiosidad le llevó a cursar los estudios de historia antigua y arqueología que luego completó con una especialización en Bélgica, donde profundizó en disciplinas como la filología oriental y la historia de las religiones. De esta forma ha logrado un gran conocimiento en jeroglíficos y escrituras antiguas, siendo de esta forma la mejor forma de comprender las creencias y estructuras sociales de las civilizaciones que visita.

A lo largo de su carrera, ha emulado a los grandes viajeros como Jan Morris, David Livingstone, Agatha Christie o Lawrence de Arabia. Con mochila o en grupos ha estado en Egipto en múltiples ocasiones y ha liderado expediciones por la Ruta de la Seda, tanto en su vertiente centroasiática (recorriendo el corazón de Uzbekistán, con paradas en Samarcanda, Jiva y la antigua ciudad santa de Bujará) como en la menos conocida ruta turca, atravesando las zonas menos turísticas del mar Negro, el lago de Van (con sus fascinantes asentamientos de hurritas e hititas) hasta llegar a Ankara con su museo de las civilizaciones de Anatolia

En las pegatinas de su equipaje también se incluyen experiencias en Japón, Vietnam, Camboya, Marruecos, Canadá, Alaska y la costa oeste de Estados Unidos. Con este bagaje trabaja en diseñar itinerarios propios que luego propone a agencias especializadas, como B Travel Catai, dirigidos a un público mayoritariamente universitario, jubilado o prejubilado, con un alto nivel cultural y experiencia previa en viajes internacionales. "Casi todos se han recorrido el mundo entero antes de buscar este tipo de destinos", indica. Destaca sobre todo que cada una una de sus rutas está auspiciada por una novela de la que va desgranando pasajes mientras recorren sus escenarios.

Valentín Dieste durante uno de sus viajes a Zimbabue en busca de las minas del rey Salomón.

Valentín Dieste durante uno de sus viajes a Zimbabue en busca de las minas del rey Salomón. / El Periódico de Aragón

El próximo 18 de enero, Dieste emprenderá una expedición a Irak, la antigua Mesopotamia, junto a un grupo de catorce personas. "Es posible viajar a la cuna de la civilización", destaca, a pesar de las dificultades geopolíticas que atraviesa la región. "Esta zona del mundo es el lugar donde todo empieza", recuerda citando que allí nació la escritura cuneiforme, el arado, el torno y el regadío. El viaje busca rastrear los vestigios de sumerios, acadios y asirios, visitando lugares emblemáticos como los zigurats o los restos de la torre de Babel, a pesar de la destrucción sufrida por el patrimonio en los primeros años del siglo XXI a manos de grupos como el Daesh.

Toda esta mochila de viajero empedernido pudo mostrarla al mundo en su paso por el programa Boom donde formó parte del recordado equipo de los Sindulfos. "La gente nos ha mostrado siempre mucho cariño", ríe al recordar esa etapa de popularidad que alcanzo el equipo zaragozano en el que participó en bastantes programas como sustituto. "Había una curiosa mezcla de conocimientos y lo cierto es que dábamos mucho juego", explica.

Para los próximos meses tiene prevista la vuelta a Egipto, pues tiene ganas de conocer el nuevo museo que se ha inaugurado en El Cairo. Y de paso seguirá dando charlas y conferencias explicando sus viajes por el tiempo y sus experiencias: tanto las muy buenas como la de aquella vez que tuvieron que comer una muy poco apetecible sopa de algas en un monasterio japonés. Y seguirá recorriendo caminos, como aquella vez que atravesó el gran Zimbabue en busca de las minas del rey Salomón.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents