Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

De Rioseta a Panticosa: 83 muertos por aludes en el Pirineo aragonés en casi 80 años

La última avalancha de nieve se produjo este lunes en el pico Tablato y terminó con la vida de tres montañeros expertos

Un montañero señala el pico Tablato en el que este lunes un alud enterró a tres personas.

Un montañero señala el pico Tablato en el que este lunes un alud enterró a tres personas. / Miguel Ángel Gracia

Zaragoza

Eran tiempos de posguerra, tiempos de Franco. Era 1947. Un teniente coronel, un comandante y un capitán paseaban por el campamento militar de Rioseta (Candanchú) cuando un alud les arrolló y les hizo caer al río Aragón. Acabó con la vida de uno de ellos, la del comandante, y los otros dos resultaron heridos. Desde aquel 5 de febrero han pasado casi 80 años en los que las avalanchas de nieve -algunas mortales, otras no- se han repetido en el Pirineo y se han saldado con la vida de 83 personas, las últimas tres las de Jorge García Dihinx, Natalia Román y Eneko Arrastua, que murieron este lunes en el pico Tablato, en el entorno del Balneario de Panticosa.

Seis años más tarde, en 1953, otro alud en Monte Perdido se cobró la vida de dos personas, según consta en el volumen 19 de la revista Lucas Mallada del Instituto de Estudios Altoaragoneses. Aquel 21 de julio, un bloque de hielo cayó sobre varios militares de la Escuela Militar de Montaña de Jaca. La nieve los arrastró y fallecieron dos capitanes. La historia se revivió unos años más tarde, cuando en el mismo mes y en el mismo entorno una avalancha mató a un religioso. Este iba junto a otro compañero que resultó ileso. Era 1963.

Alud en el valle de Pineta, publicado en Youtube en 2017.

Alud en el valle de Pineta, publicado en Youtube en 2017. / Angy Toga

Al año siguiente, dos personas fueron atrapadas por un alud en la ruta del canal Roya. Uno de ellos, un joven estudiante escalador, murió en el que popularmente se conoce como falso Anayet (la cumbre Punta de las Negras, cercana al pico que le da el nombre ficticio). La avalancha terminó también con la vida de otro joven esquiador, este sí en el pico Anayet. Durante la búsqueda del cuerpo, cayeron varios bloques de nieve, pero estos no fueron mortales.

A lo largo de los siguientes veinte años continuaron los aludes mortales y entre las avalanchas de nieve que más vidas se cobraron hay algunas como la sucedida en enero de 1985 en la zona de Candanchú, según se desprende de la revista Lucas Mallada. Doce jóvenes esquiaban junto a su profesor en la zona de la rinconada, cerca de la estación, cuando a las 10.30 horas aproximadamente les arrolló un alud. Seis de ellos murieron y otros tres resultaron heridos.

Otra de las avalanchas más trágicas tuvo lugar en 1991 en la Tuca de Paderna, en el valle de Benasque. Un alud enterró a una unidad de la Brigada de Cazadores de Alta Montaña XLII el 11 de marzo y mató a nueve personas. Hubo una décima que resultó herida. En 1995, este fenómeno atmosférico terminó con la vida de seis jóvenes montañeros que descendían del refugio de Respomuso.

El último alud mortal del Pirineo aragonés que hay registrado en la revista Lucas Mallada, que comprende datos de hasta 2017, se produjo en marzo de 2016. Dos personas hacían senderismo por el Balcón de Pineta cuando les sorprendió una avalancha que las atrapó. Uno de ellos falleció y el otro resultó herido.

Entre unos y otros, se han producido otras avalanchas que no se han cobrado ninguna vida, tal y como recoge la revista. Pero, como alertaban los guardas de refugios, estos fenómenos sorprenden y la montaña no siempre avisa, lo que puede desembocar en finales trágicos como el de este lunes, que terminó con la vida de tres profesionales que hacían esquí de montaña bajo unas condiciones meteorológicas que, como describieron los expertos, eran "ideales".

Agentes de la Gurdia Civil trabajan en Panticosa tras el alud en el pico Tablato, este lunes.

Agentes de la Gurdia Civil trabajan en Panticosa tras el alud en el pico Tablato, este lunes. / Miguel Ángel Gracia

De hecho, la misma fuente recoge que la mayor parte de los accidentes en montaña se deben a actividades deportivas que se engloban dentro del "montañismo". Lo cifra en entorno a un 80%, de las que un 63,8% hacía "montaña", un 12,5% esquí de montaña y un 2,5% escalada.

Tracking Pixel Contents