Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Del recuerdo a Lambán a la batalla por la financiación y los retos de 2026: lee el discurso de fin de año íntegro de Azcón

El presidente de Aragón ha pronunciado su mensaje para despedir el 2025 desde la localidad turolense de Almohaja

Discurso de fin de año del presidente de Aragón

Gobierno de Aragón

El Periódico de Aragón

El Periódico de Aragón

El presidente de Aragón, Jorge Azcón, ha pronunciado este miércoles a las 15.15 horas su discurso de final de año, esta vez desde la localidad de Almohaja (Teruel), donde ha reivindicado una financiación "justa" para la comunidad, ha sacado pecho del momento de "bonanza económica" y ha esbozado los retos para el 2026. Reproducimos a continuación el mensaje íntegro del presidente:

Queridos aragoneses,

Esta noche, con gran pesar por el reciente y trágico accidente de montaña en Panticosa, diremos adiós a un 2025 que ha dejado importantes realidades en Aragón, algunas de ellas de enorme calado para el futuro de la comunidad autónoma.

Llega un 2026 cargado de ilusión, prosperidad y grandes avances para todo el territorio, desde las capitales y cabeceras de comarca hasta los pueblos más pequeños de nuestras tres provincias. Desde Almohaja, en Teruel, el municipio con menos habitantes de Aragón, me gustaría poner el foco en la importancia de nuestro medio rural.

Es aquí, en nuestros pueblos, donde se mantiene viva nuestra agricultura, nuestra ganadería, nuestras tradiciones. Y donde tantas y tantas familias aragonesas encuentran sus raíces. Resulta fundamental que demos visibilidad a nuestros pueblos y defendamos el  papel de sus gentes en el Aragón del siglo XXI. En consecuencia, debemos reivindicar todo aquello que merecen: más y mejores servicios públicos y una financiación más justa.

Antes de hacer un resumen de este año que se marcha, me gustaría tener un recuerdo especial para dos aragoneses que nos dejaron en los últimos meses.

La primera es Eugenia, víctima de la violencia machista, que fue asesinada en Zaragoza por su pareja el pasado mes de noviembre. La violencia contra las mujeres, ya sea física, sexual, laboral o de cualquier otra índole, es repugnante y no tiene cabida en una sociedad democrática como la nuestra. Y las instituciones tenemos la responsabilidad de combatirla con todos los recursos a nuestro alcance.

Igualmente, no podría repasar el año sin reconocer la figura de Javier Lambán, que nos dejó de manera temprana el pasado 15 de agosto. El presidente Lambán defendió con fervor la trascendencia de la Constitución y de nuestro Estatuto de Autonomía. Como hicieron también los presidentes Santiago Lanzuela y Emilio Eiroa, recién galardonados a título póstumo con la Gran Cruz de Carlos III. Los tres ostentaron atributos que nos definen como pueblo: defensa de la Igualdad, coherencia y fidelidad a la palabra dada. Y es de justicia reconocerlo.

Más allá de las siglas, somos una inmensa mayoría los aragoneses que compartimos la forma de entender el proyecto colectivo que es Aragón y su pertenencia a España. Y que aspiramos a competir en pie de igualdad con el resto de comunidades autónomas. Los aragoneses no pedimos ser más que nadie. Pero no toleraremos que se nos trate peor que a otros españoles. Cualquier otra premisa es un ataque al principio constitucional de Igualdad, a nuestra dignidad, a nuestra autonomía y a la historia de una comunidad política que ha desempeñado un papel protagonista en la creación y en el desarrollo de España.

En este momento de la historia, Aragón aspira y tiene las herramientas para recuperar su liderazgo dentro del proyecto nacional. La economía aragonesa está en el mejor momento de los últimos años, como evidencian los recientes estudios económicos. El principal ejemplo lo encontramos en el paro registrado, indicador clave para la salud económica de una sociedad.

Cerramos 2025 en el entorno de los 48.000 parados, lo que supone 10.000 desempleados menos que hace 3 años, y con el objetivo inequívoco de seguir creando más empleo que nunca. Asimismo, el ciclo económico proyecta un escenario de crecimiento superior a la media española gracias a la atracción inédita de inversiones milmillonarias. Esto permitirá que todo aragonés que quiera trabajar podrá encontrar un empleo, que es la base para desarrollar un proyecto vital con autonomía.

En este contexto de bonanza económica, los aragoneses hemos vivido este año otra jornada para la historia con el arranque de la gigafactoría de Stellantis y CATL en Figueruelas. Esta nueva planta que ya empieza a tomar forma no solamente asegura el futuro de un sector crucial para nuestra tierra, sino que consolida a Aragón como líder de la automoción en el sur de Europa. Las inversiones millonarias en tecnología, agroindustria, logística y automoción van a crear decenas de miles de puestos de trabajo para los jóvenes en todo nuestro territorio.

También generarán oportunidades para las empresas aragonesas y tendrán un impacto muy positivo en todos y cada uno de los pueblos de Aragón gracias a una huella fiscal que permitirá invertir aún más en Sanidad, Educación, carreteras o vivienda.

Hoy, desde Almohaja, en Teruel, quiero mandar un mensaje de ilusión a todo el medio rural aragonés. En Aragón estamos vivos y activos. En las ciudades y en nuestros pueblos, con nuestro talento y nuestro esfuerzo, tenemos futuro.

Las cosas están cambiando. En Aragón ya no hablamos de un ocaso demográfico, sino que constatamos que el número de aragoneses crece, nada menos que en 13.030 aragoneses en el último año. No en vano, en los dos últimos años han llegado a Aragón a trabajar 22.000 personas más desde otras comunidades autónomas que las que se fueron a buscar el sustento lejos de su tierra.

De cara a 2026, el gran reto de Aragón es seguir reforzando los servicios públicos tanto en el ámbito urbano como el rural. Aragón debe seguir reduciendo las listas de espera quirúrgicas y nuestra Sanidad pública debe seguir incrementando el número de sanitarios para proporcionar mejor atención.

No podemos pasar por alto el que se ha convertido en el principal problema de los aragoneses y del conjunto de los españoles, que es el acceso a una vivienda digna. Los aragoneses, y en especial los más jóvenes, necesitan más facilidades para emanciparse y para poder dar forma a un proyecto vital en condiciones dignas. Pero, para construir vivienda pública, para reforzar la Sanidad, la Educación y la Dependencia, o para seguir renovando la red de carreteras, Aragón precisa que se le trate con justicia.

Necesitamos un modelo de financiación autonómica que no privilegie a otras comunidades y que tenga en consideración la realidad social de Aragón. Un modelo de financiación que contemple la despoblación, el envejecimiento y la orografía tan complicada de muchas de muchas de nuestras comarcas. Aragón afronta 2026 con una lista de exigencias en materia de grandes infraestructuras de transporte e hidráulicas.

Los aragoneses urgen que se ejecutan la obras del Pacto del Agua y que se apueste de verdad por un ferrocarril digno entre Teruel y Zaragoza dentro del corredor Cantábrico-Mediterráneo, y que nuestros pueblos y ciudades estén mejor conectados con unas autovías a la altura de nuestra tierra y que se construyan con la agilidad debida. También precisamos que se apliquen, al máximo legal, las ayudas al funcionamiento que permitirían fomentar las contrataciones en la provincia de Teruel.

Del mismo modo, en Aragón soñamos con que, en los próximos meses, el Monasterio de Sijena recupere todo su patrimonio. Los tribunales, en todas las instancias, han dado la razón a los aragoneses. Las sentencias deben cumplirse, es una cuestión de justicia, y no cejaremos en nuestro empeño hasta que veamos brillar de nuevo en Sijena la Capilla Sixtina del románico español.

Como veis, afrontamos un 2026 lleno de reivindicaciones y de trabajo duro, pero sobre todo lleno de ilusión. Ilusión, queridos amigos, por un Aragón con más avance social y económico en el medio rural y en el urbano. Ilusión por un momento económico histórico. E ilusión por convertirnos en un territorio líder en España y en el sur de Europa.

Os invito a todos a soñar con la ambición que nos otorga nuestro talento y nuestra capacidad, a construir juntos un futuro de prosperidad y oportunidades para todos. Porque aquí, en Almohaja, como en el resto de Aragón, lo mejor está por venir.

Que paséis una buena noche y feliz Año Nuevo.

Tracking Pixel Contents