Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La asociación naturalista Ansar estudia denunciar los proyectos de renovables junto a una colonia de buitre negro

La entidad considera que el clúster energético Los Leones proyectado en la zona supone un grave riesgo para la viabilidad de esta especie, catalogada como vulnerable

Dos ejemplares de buitre negro, en una imagen de archivo.

Dos ejemplares de buitre negro, en una imagen de archivo. / Beldad

El Periódico de Aragón

El Periódico de Aragón

Zaragoza

La Asociación Naturalista de Aragón (Ansar) ha reclamado la paralización de los proyectos eólicos y fotovoltaicos previstos en el entorno de la única colonia reproductora de buitre negro detectada en el sistema Ibérico aragonés y ha anunciado que estudia denunciar estos proyectos ante la justicia.

La entidad considera que el clúster energético Los Leones proyectado en la zona supone un grave riesgo para la viabilidad de esta especie, catalogada como vulnerable.

Ansar recuerda que en octubre del pasado año se confirmó la reproducción de, al menos, una pareja de buitre negro en el sector zaragozano del sistema Ibérico, tras 50 años de ausencia de la especie en este territorio.

El único pollo conocido fue marcado por el Gobierno de Aragón con un radiotransmisor, aunque, según la asociación, desde entonces no se ha facilitado información sobre su evolución ni sobre si el ejemplar sigue vivo. Posteriormente, se detectó la presencia de otro joven volantón en la zona, lo que hace pensar en la posible existencia de más parejas reproductoras.

La asociación critica que, pese a este hallazgo, el Gobierno de Aragón haya autorizado un conjunto de centrales eólicas y solares en el entorno de esta colonia.

Ansar considera “incomprensible” que no se haya tenido en cuenta la presencia del buitre negro en la tramitación de los proyectos y sostiene que autorizar instalaciones energéticas tan próximas supone “un grave peligro” para la especie.

Los proyectos se agrupan bajo la denominación de clúster de Los Leones e incluyen varias centrales eólicas —Las Nieves, Entreviso, Acebal, Casablanca, Remolinos, Rané, Liebre, Veruela y Fernando el Católico— con potencias individuales de entre 15 y 25 megavatios, además de plantas solares, y que en conjunto, alcanzan los 214,84 megavatios.

Los ecologistas denuncian que existe un fraccionamiento deliberado de los proyectos para evitar que sean evaluados como un único expediente por el Ministerio para la Transición Ecológica y que sea el Inaga (Instituto Aragonés de Gestión Ambiental) el que los autorice.

La entidad advierte de que las centrales eólicas son especialmente letales para aves y quirópteros y sostiene que la puesta en marcha de estas instalaciones podría provocar la desaparición de la colonia recién establecida.

Por ello, Ansar reclama la paralización de los proyectos mientras continúan las investigaciones de la UCO sobre autorizaciones de instalaciones renovables y no descarta abrir una nueva vía judicial para esclarecer los hechos.

Tracking Pixel Contents