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El hidrógeno verde fluye hacia la Ribera Alta del Ebro: una asesoría agraria promueve cuatro plantas en dos localidades de Zaragoza

El pequeño promotor local proyecta una inversión de unos 50 millones de euros para desarrollar una capacidad de producción por hidrólisis de 25 megavatios de potencia, vinculada a instalaciones eólicas y fotovoltaicas

La ubicación (coloreada en verde) de una de las plantas de hidrógeno verde proyectadas en Pedrola (Zaragoza).

La ubicación (coloreada en verde) de una de las plantas de hidrógeno verde proyectadas en Pedrola (Zaragoza).

Zaragoza

El hidrógeno verde vuelve a llamar a la puerta del valle del Ebro. Una firma aragonesa hasta ahora ligada al asesoramiento agrario ha decidido dar el salto a la promoción energética con un ambicioso proyecto, con el que plantea poner en marcha cuatro plantas de producción de este combustible renovable en las localidades zaragozanas de Pedrola y Boquiñeni. Las instalaciones sumarían una potencia conjunta de 25 megavatios (MW) y la inversión estimada ronda los 50 millones de euros.

La iniciativa lleva la firma de Asesores Agroambientales SL (Asagro), una sociedad propiedad de Luis Pablo Latorre Ballarín, que ejerce como gerente de la empresa. La hoja de ruta contempla dos instalaciones en cada municipio: una planta de 10 MW y otra de 2,5 MW en ambos casos. Todas ellas producirán hidrógeno verde mediante electrólisis alimentada con energía eólica y fotovoltaica, apoyadas a por sistemas de baterías para maximizar las horas de funcionamiento.

Un modelo propio y 100 hectáreas reservadas

El esquema técnico es uno de los elementos que el promotor reivindica como diferencial. La empresa ha desarrollado un "modelo matemático propio" que permite combinar viento, sol y almacenamiento para que el hidrolizador -el "corazón" de la planta- funcione el mayor número de horas posible a plena potencia. “Un hidrolizador es, en esencia, un gran consumidor eléctrico; la eficiencia se logra cuanto más tiempo trabaja al máximo”, resume Latorre en declaraciones a este diario.

Para hacerlo posible, la compañía ha firmado contratos de opción de promoción sobre cerca de 100 hectáreas repartidas en partes similares entre Pedrola y Boquiñeni, con margen para crecer hasta 200 o 300 si el proyecto lo requiere en un futuro. De ese suelo, la mayor parte se destina a parques renovables.

España impulsa varios proyectos de hidrógeno, también subterráneo

Imagen de archivo de una planta de producción de hidrógeno verde. / El Periódico de Aragón

¿Por qué en Pedrola y Boquiñeni? El promotor lo tiene claro que el valle del Ebro reúne condiciones óptimas para la producción eólica con viento y radiación solar y, además, “el hidrógeno apunta a ser una de las energías del futuro”. La cercanía a ejes logísticos y de transporte pesado refuerza el atractivo. De hecho, aunque el proyecto aún está en "fase embrionaria", el destino más probable del hidrógeno producido sería el transporte pesado, un sector en plena búsqueda de alternativas a los combustibles fósiles.

Inicio de la tramitación administrativa

En lo administrativo, el expediente ya ha empezado a rodar. Los ayuntamientos han emitido informes de compatibilidad urbanística y se ha dado el primer paso para la obtención de los premisos ambientales. Los cuatro proyectos se han presentado al Inaga (Instituto Aragonés de Gestión Ambiental) para las consultas previas a la evaluación de impacto ambiental y futura autorización ambiental Integrada (AAI), un procedimiento exigido para este tipo de instalaciones industriales, según recoge el Boletín Oficial de Aragón (BOA) en sus ediciones del pasado 2 diciembre (para las dos plantas de Boquiñeni) y del 7 de enero (para las dos de Pedrola).

El siguiente hito será, por tanto, la autorización ambiental integrada, paso imprescindible antes de cerrar permisos y licencias. Por ahora, no se ha solicitado al Gobierno de Aragón que declare los proyectos de interés autonómico ni se han presentado por el momento a ninguna convocatoria de ayudas para hidrógeno.

Si los plazos administrativos acompañan, los promotores calculan que en seis meses podrían disponer de los permisos básicos y en torno a 2027–2028 iniciar las obras. Ese será también el momento de incorporar inversores financieros. La empresa reconoce que no cuenta con el músculo necesario para ejecutar en solitario una inversión de esta magnitud, aunque asegura que existe interés en el mercado por esta iniciativa.

Detalles técnicos de los proyectos de Boquiñeni

Las dos plantas proyectadas en Boquiñeni suman 15 MW de potencia de electrólisis, según las memorias de consultas previas publicadas el Inaga. Una de ellas se ubicará en el paraje Albales de la Abuela (polígono 2) y prevé contar con 5 MW de hidrolizadores, apoyados por 7 MW fotovoltaicos y 5 MW eólicos, con una producción estimada de 460 toneladas anuales de hidrógeno verde. No obstante, el promotor del proyecto ha optado por reducir esta capacidad nominal a la mitad (2,5 MW), según ha precisado a este diario. La segunda instalación se levantará en el paraje Monte Blanco (polígono 1) y eleva la escala hasta 10 MW de electrólisis, alimentados por 14 MW solares y 10 MW eólicos, con una producción prevista cercana a 920 toneladas anuales.

En ambos casos se incluyen sistemas de baterías para optimizar el funcionamiento y balsas de regulación para garantizar el suministro de agua, que se considera compatible con la planificación hidrológica y sin impacto significativo.

Los dos proyectos de Boquiñeni ocuparán una superficie de casi 40 hectáreas -unas 12 en la planta de 5 MW y 26 en la de 10 MW, repartidas entre parques eólicos y fotovoltaicos-, y se implantarán en suelo no urbanizable de uso agrario, según recogen los documentos técnicos. El subproducto principal del proceso será oxígeno y aproximadamente el 50% del agua utilizada se prevé reutilizarla para riego.

En Pedrola, las plantas se instalarán en los parajes de Terreno (polígonos 101 y 102) y Coscojar (polígono 48) y no se conocen más detalles técnicos a la espera de que el órgano ambiental publique sus respectivas memorias informativas.

Más de 30 años asesorando al campo

Con 30 años de experiencia asesorando a agricultores en PAC y seguros agrarios, actividad que comparte con Asesoría Agraria Rosabel -del mismo propietario-, el promotor asume ahora un salto estratégico: de la consultoría al desarrollo de infraestructuras energéticas.

“El hidrógeno es todavía una energía inmadura, llena de interrogantes”, admite Latorre. Precisamente por eso, el proyecto arranca con volúmenes prudentes, pensando en crecer si el mercado y la tecnología lo avalan. El promotor está convencido del potencial de futuro de esta tecnología y las condiciones idóneas que presenta el valle de Ebro para su producción con renovables.

Aragón suma así un nuevo proyecto de hidrógeno verde, llamado a convertirse en el petróleo del siglo XXI. En los últimos años, grandes empresas energéticas como Enagás, Endesa o Acciona Energía y fondos de inversión como el danés CIP han puesto sus ojos en la comunidad en los últimos años para impulsar este tipo de infraestructuras, aunque por ahora ninguna iniciativa ha pasado del papel a la pala.

A esta ola de millonarias inversiones, una de las más abundantes que vive la comunidad junto a las de los centros de datos o las plantas de biogás, se une ahora este pequeño promotor local vinculado al sector agrario. Y con ello, el valle del Ebro suma una nueva carta en su baraja energética.

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