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La carretera entre Jaraba y Calmarza estará cortada al menos un mes: "Pensábamos que iba a ser menos de lo que nos hemos encontrado"

El director general de Carreteras del Gobierno de Aragón explica que se desconoce el origen del desprendimiento que ha provocado un derrumbe de 300 metros de longitud y 12 de altura

La carretera entre Jaraba y Calmarza estará cortada varias semanas

El Periódico de Aragón

Laura Carnicero

Laura Carnicero

Zaragoza

Queda trabajo por delante para "semanas". El desprendimiento registrado en la madrugada de este sábado en la carretera que conecta Jaraba con Calmarza, la Z-453, tiene un origen desconocido y, antes de empezar los trabajos que permitan recuperar el paso por la carretera y retirar los sedimentos que se acumularon también en el río, es necesario conocer el origen del derrumbe para evitar accidentes y riesgos para los trabajadores. Así lo ha concretado el director general de Carreteras e Infraestructuras del Gobierno de Aragón, Miguel Ángel Arminio, que se ha trasladado este domingo al lugar del desprendimiento para conocer de primera mano la situación.

Según ha explicado Arminio, no se trata de un desprendimiento "al uso", sino de "grandes dimensiones" y, además, en el que se desconoce qué causa provocó el desprendimiento de la ladera. "Pensábamos que iba a ser menos de lo que nos hemos encontrado", ha confesado nada más llegar, antes de concretar que será necesario primero conocer el origen para trabajar después.

"Puede ser un colapso natural, una filtración que haya hecho poco a poco daño... La cuestión es que se ha producido un desprendimiento muy importante que está taponando tanto la carretera como el río. Y necesitamos ver la causa y garantizar la seguridad de que podemos trabasjar con las máquinas lo antes posible", ha expresado.

Al estar afectados tanto la carretera como el río, ha avanzado que el Ejecutivo aragonés se está coordinando con la Confederación Hidrográfica del Ebro. "El objetivo es que el río pueda fluir cuanto antes para que no se embalse el agua detrás del desprendimiento, y que les podamos dar acceso por la carretera para que ellos puedan seguir trabajando", ha concretado.

Un experto va a analizar la ladera

Este mismo lunes, un experto del Gobierno de Aragón va a analizar la situación de la ladera para garantizar que se puede trabajar en su entorno sin riesgos. A partir de ahí, ha indicado Arminio, "el trabajo va a ser continuo". "Tenemos que asegurar que el maquinista que esté trabajando ahí no tenga riesgo porque no sabemos cómo ha quedado la ladera", ha recalcado el director general.

Se trata, eso sí, de un desprendimiento de grandes dimensiones. Aunque todavía no se ha estimado la cantidad total de materiales depositados, Arminio ha explicado que el desprendimiento ocupa unos 300 metros de longitud con un espesor de unos 10 o 12 metros.

Una vez que se consiga despejar el terreno, ha explicado que habrá que analizar cómo ha quedado la calzada. "Primero veremos la estabilidad de la ladera, si no está estable, habrá que asegurarla; después, empezaríamos a retirar material; una vez retirado, habría que arreglar la calzada", ha concretado Arminio.

20 km de rodeo para salvar el corte de la carretera

Los usuarios habituales de la vía tendrán que realizar, durante todo este tiempo, un desvío de unos 20 kilómetros para salvar el corte.

"La alternativa es utilizar la carretera provincial a medio camino entre Cetina y Calmarza, y esa será la vía alternativa. La Diputación arregló la mitad, queda la parte del Congosto hasta CAlmarza, pero es transitable", ha explicado el director general. "La carretera entre Calmarza y Jaraba no tiene mucho tráfico y gracias a eso no hemos tenido ninguna desgracia", ha concluido Arminio.

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