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Nueva inversión china en Zaragoza: un proveedor de Leapmotor invertirá 24 millones y devolverá la actividad a la antigua planta de Airtex

El grupo asiático CAIP se instalará en la nave cerrada hace dos años en el polígono Plaza para producir componentes interiores del coche eléctrico y crear cerca de 100 empleos.

VÍDEO | Un proveedor de Leapmotor devolverá la actividad a la antigua planta de Airtex

Jaime Galindo.

Zaragoza

Aragón vuelve a colocarse en el radar de la inversión china. Y lo hace, de nuevo, en la estratégica industria del automóvil. Un proveedor asiático vinculado directamente al desembarco de Leapmotor en la planta de Stellantis en Figueruelas ha decidido instalarse en Zaragoza con una inversión de 24 millones de euros, según ha podido saber EL PERIÓDICO DE ARAGÓN de fuentes conocedoras de la operación. La ubicación elegida es la antigua fábrica de Airtex en la plataforma logística Plaza, una planta de 13.000 metros cuadrados que llevaba cerrada desde hace casi dos años. Ahora recuperará la actividad con este nuevo proyecto que contempla la creación de casi un centenar de empleos. 

El inversor es Jiangsu Changshu Automotive Trim Group Co., Ltd. (CAIP), un grupo chino especializado en la fabricación de interiores de automóvil, módulos de puerta, salpicaderos y módulos centrales, que ya trabaja con Leapmotor en su país de origen. Aunque su pretensión inicial era instalarse en Cataluña, la compañía ha elegido finalmente Aragón para fijar una de sus principales bases productivas en Europa gracias en gran medida a labores de acompañamiento y asesoramiento que han desplegado de forma conjunta el clúster del automóvil de la comunidad (Caar) y el Ejecutivo autonómico. 

El proyecto, que se prevé iniciar la fase de producción a partir del próximo verano, ha cuajado en paralelo al desarrollo industrial que el citado fabricante chino de vehículos eléctricos está impulsando en Figueruelas, en la histórico planta de Stellantis, grupo automovilístico con el que está aliado.

La operación tiene además un fuerte componente simbólico. La inversión permitirá devolver la actividad industrial a la antigua planta de Airtex, que cerró definitivamente el 29 de febrero de 2024 tras la deslocalización de su producción a Rumanía por parte del grupo estadounidense First Brand Group, un movimiento que terminó siendo fallido, ya que acabó cerrando también la instalación en este país de Europa del Este.

Desde entonces, la nave había permanecido sin uso, a la espera de un nuevo proyecto que ahora llega desde Asia y generará ente 80 y 90 puestos de trabajo, una cifra similar a los despidos que se produjeron con el cierre de la planta de Airtex.

El papel de Aragón y el efecto tractor

En el proceso de implantación ha tenido un papel relevante Caar, el clúster aragonés de la automoción, junto al Gobierno de Aragón, a través de Aragón Exterior (Arex) y la directora de Inversiones Estratégicas que dirige Marta Ríos. Tanto la agrupación empresarial como el Ejecutivo autonómico han declinado pronunciarse al respecto, pero ambos han acompañado a CAIP en la búsqueda de ubicación y la consolidación del proyecto. Este apoyo se extiende a la búsqueda de proveedores locales relacionados con la fabricación de componentes plásticos y a la captación de mano de obra cualificada en Aragón, reforzando el anclaje territorial del proyecto. En los aspectos legales y de ingeniería necesarios para adaptar las instalaciones a las nuevas necesidades productivas ha contado con el asesoramiento de la consultora Idom.

Este clima de acercamiento institucional al capital chino no es ajeno al liderazgo que ejerce Benito Tesier, presidente del clúster de la automoción (Caar) y recientemente elegido máximo responsable de CEOE Aragón. Tesier mantiene una estrecha y fluida relación con el embajador de China en España, Yao Jing, y ha situado al este país como eje estratégico en la acción exterior del clúster. No en vano, la última Noche de la Automoción, el encuentro anual que organiza esta agrupación empresarial, tuvo un marcado foco en China, tanto por su presencia institucional como por el protagonismo de los proyectos industriales ligados a ese país que están recalando en Aragón.

La llegada de CAIP confirma que el proyecto Leapmotor no se limita a la línea de ensamblaje en Figueruelas. A su alrededor empieza a configurarse un ecosistema de proveedores chinos que buscan proximidad industrial, reducción de costes logísticos y acceso directo a una fábrica que aspira a convertirse en la gran base productiva de la marca para el mercado europeo.

Este desembarco se suma a la inversión anunciado por la china Duoli Technology en Borja, en esta caso a través de una empresa conjunta (joint venture) con Fagor Ederlan, del grupo vaso Mondragón, y centrada en la fabricación de los chasis del modelo B10 de Leapmotor, que comenzará a fabricarse en Stellantis Figueruelas a finales de este año.

La apuesta de CAIP supone así un paso más en la construcción del ecosistema industrial en torno al fabricante chino de vehículos eléctrico. Confirma también el efecto arrastre de empresas provenientes del gigante asiático que está teniendo tanto el proyecto de Leapmotor como la gigafactoría de baterías que la también china CATL ha empezado a construir en Figueruelas en alianza con Stellantis, considerada la mayor inversión industrial que acoge Aragón en décadas.

Primeros pasos de la filial español

La implantación se articulará a través de la filial CAIP (SPAIN) Intelligent Cockpit System SL, constituida en Barcelona a finales de 2025, según recoge el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme). La sociedad inició oficialmente su actividad el pasado 24 de noviembre, con un capital social de 3.000 euros y un objeto social centrado en el diseño y fabricación de componentes, piezas y accesorios para vehículos de motor, así como en el comercio mayorista y actividades auxiliares de ingeniería y consultoría.

La estructura accionarial responde al modelo habitual de los grandes grupos chinos en Europa. La filial española depende al 100% de CAIP (Luxembourg) SARL, controlada íntegramente por CAIP (Hong Kong) Co, Ltd, que a su vez pertenece a la matriz china CAIP. La inversión prevista, de 24 millones de euros, se financiará íntegramente con fondos propios del grupo, sin recurso a endeudamiento externo.

Al frente de la sociedad figura como administrador único Jianbing Tao, uno de los directivos clave del grupo. Es subdirector general y miembro del consejo de administración de CAIP en China y ha sido el responsable de dirigir la planta que la compañía opera en Hungría. Ahora lidera la expansión europea del grupo y pilotará desde Zaragoza el suministro de componentes de interiores y cabinas inteligentes a fabricantes de primer nivel, con Leapmotor como cliente estratégico.

Un proveedor hecho a medida del coche eléctrico chino

CAIP no es un actor menor en la industria del automóvil. La empresa cotiza en bolsa y suministra sistemas completos de interior a numerosos fabricantes de equipos originales en China. Mantiene acuerdos de colaboración con grupos internacionales como Motherson, Grupo Antolin o Magna International, y forma parte del núcleo de proveedores habituales de Leapmotor. Su especialización encaja con el posicionamiento tecnológico que la marca china quiere trasladar a sus modelos europeos.

Medios internacionales ya adelantaron en el verano de 2025 la intención del grupo de establecer una filial en España, señalando expresamente a Zaragoza como destino preferente. Aquellas informaciones se confirman ahora con un proyecto concreto, cifras cerradas y una localización definida.

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