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Puente anuncia que la renovación de la línea de alta velocidad Madrid-Zaragoza se adelantará a este año por ser la que está "en peor estado"

El ministro de Transportes admite que las deficiencias detectadas afectan solo al confort, en ningún caso a la seguridad de los viajeros

El ministro de Transportes, Óscar Puente, durante su comparecencia de este miércoles en Madrid.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, durante su comparecencia de este miércoles en Madrid. / Europa Press

David López

David López

Zaragoza

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha anunciado este miércoles que la renovación de la línea de alta velocidad entre Madrid y Calatayud-Zaragoza se va a adelantar a "este mismo año" porque se ha constatado que es la que está "en peor estado". Su decisión, hecha pública esta misma tarde en su comparecencia pública junto a los presidentes de Adif y Renfe, llega tras la decisión adoptada ayer de limitar la velocidad en 150 kilómetros de este corredor a 160 km/h, una medida que se ha levantado esta mañana para recuperarla poco después a raíz de las alertas hechas por los maquinistas.

La renovación de la línea entre Madrid y Barcelona, en la que están las paradas de Calatayud y Zaragoza, ya se iba a acometer dentro de los planes anunciados hace meses por el propio ministro de elevar la alta velocidad hasta 350 km/h, pero ahora se van a adelantar después de lo ocurrido estos días y comprobado por los propios técnicos de Adif y el ministerio. "Como somos conscientes de que la línea entre Madrid y Calatayud es la que está en peor estado hemos anticipado la renovación que íbamos a afrontar en toda la línea a este mismo año y empezar con ella", ha asegurado en su comparecencia pública de este miércoles en Madrid.

"Somos conscientes porque fui dialogando con el maquinista, de que el tramo entre Barcelona y Zaragoza está mejor, y que el tramo entre Madrid y Calatayud es el que está peor", ha relatado Puente durante su comparecencia. Pero ha apostillado que es "en términos sobre todo de confort de marcha, y quiero que esto quede claro porque la seguridad nunca se pone en riesgo". "Si hay un problema de seguridad, se limita la velocidad e incluso si son de confort se aplcan las medidas correctoras lo antes posible", ha añadido el ministro.

Sus palabras llegan en una jornada que comenzaba con la limitación de velocidad a 160 km/h levantándose en torno a las 9.30 horas, pero que la alerta de otro maquinista de la línea sobre el mal estado de la infraestructura llevaba a aplicar de nuevo poco después. En la estación, retrasos de más de media hora que en algunos convoyes llegó a ser de dos horas, mientras algunos trenes reducían la velocidad en algunos tramos mucho más que ese límite impuesto por el gestor ferroviario. Llegaron a circular a menos de 80 kilómetros por hora en una línea en la que hace dos días se alcanzaban los 300 km/h.

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