Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Aragón divisa una década prodigiosa: 69.000 millones de inversión y un reto sin precedentes en empleo y construcción

En apenas tres años, la comunidad necesitará incorporar unos 35.000 trabajadores adicionales solo para atender 43 proyectos declarados de interés autonómico, según un estudio de la Cámara de Zaragoza

El autor del informe, Óscar Lobera, y el director general de la Cámara, José Miguel Sánchez.

El autor del informe, Óscar Lobera, y el director general de la Cámara, José Miguel Sánchez. / Cámara de Zaragoza

Zaragoza

Aragón encara la mayor oleada inversora de su historia reciente. Un volumen de proyectos que, por primera vez, ha sido cuantificado de forma agregada y con lupa económica. El informe Impacto económico de las inversiones estratégicas en Aragón, elaborado por la Fundación Basilio Paraíso de la Cámara de Comercio de Zaragoza, pone cifras a un fenómeno que ya se intuía descomunal. Los 43 proyectos que han sido declarados de interés autonómico suman 69.284 millones de euros de inversión entre 2024 y 2041, el equivalente a más del 140% del PIB regional.

El estudio ha sido presentado este jueves por el director general de la Cámara, José Miguel Sánchez, y por su autor, Óscar Lobera, y se centra en el impacto económico de estas inversiones durante su fase de construcción, especialmente en el periodo 2025-2035, cuando se concentra el mayor esfuerzo inversor.

Un impacto con fechas y picos

De los casi 70.000 millones anunciados, 67.731 millones se ejecutarán entre 2025 y 2035. De esa cifra, el informe estima que cerca del 47% —unos 32.000 millones— se quedarán en Aragón en forma de actividad económica local. El resultado es contundente, con 17.464 millones de euros de Valor Añadido Bruto (VAB) generado en una década, el equivalente al 35% del PIB anual de la comunidad, y un impacto fiscal de 876 millones de euros vía IRPF e IVA cedidos.

No obstante, el estudio no ha cuantificado el ahorro impositivo que logran las inversiones gracias a la tramitación de sus proyectos bajo la figura del PIGA, que exonera el pago del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), una tasa municipal que ronda el 3% del presupuesto de ejecución de las instalaciones.

Pero el dato que mejor dimensiona el reto es el del empleo. Las inversiones estratégicas sostendrán 306.882 empleos por año entre 2025 y 2035, con una media cercana a los 28.000 puestos anuales. El salto, sin embargo, será abrupto al pasar de algo más de 15.000 empleos sostenidos en 2025 a un pico de más de 50.000 en 2028. 

En apenas tres años, Aragón necesitará incorporar unos 35.000 trabajadores adicionales solo para atender estos proyectos, sin contar la obra pública ordinaria, la edificación residencial o los proyectos que no cuentan con declaración de interés autonómico.

2028, el año de máxima tensión

El informe identifica con claridad el momento crítico. El grueso del impacto se concentrará entre 2026 y 2029. El punto de inflexión llegará en 2026, cuando la inversión anual prácticamente se duplicará respecto a 2025, pasando de 3.500 a casi 7.000 millones de euros. El máximo se alcanzará en 2028, con la coincidencia en plena ejecución de los centros de datos de Amazon y Microsoft, la gigafactoría de Stellantis-CATL, los proyectos de hidrógeno verde y las plantas de combustibles sintéticos.

Ese año, las inversiones estratégicas generarán 2.844 millones de euros de VAB —el 5,8% del PIB regional— y sostendrán más de 50.000 empleos directos e indirectos, alrededor del 8% del empleo total de Aragón. La simultaneidad de trece categorías de inversión ejecutándose a la vez, advierte el informe, multiplicará la complejidad logística y el riesgo de cuellos de botella.

Construcción, industria auxiliar y perfiles críticos

El análisis sectorial revela dónde se concentrará la presión. Casi la mitad de la inversión (45,3%) y el 42% del empleo corresponden a la construcción y a los materiales asociados. A ello se suma el peso de los servicios de reparación e instalación de maquinaria, junto con la arquitectura y la ingeniería, que absorberán otro 24,6% de la inversión y el 31,6% del empleo.

Los perfiles críticos que se han identificado son de oficiales de construcción, instaladores eléctricos, soldadores, montadores industriales e ingenieros de proyecto. Aragón tendrá que atraer mano de obra de otras comunidades y, previsiblemente, del exterior. De lo contrario, las grandes empresas adjudicatarias traerán sus propios equipos y el impacto en empleo local será menor.

Una oportunidad histórica si hay tamaño

El informe subraya que la oportunidad para el tejido empresarial aragonés no tiene precedentes. La construcción podría llegar a gestionar directa e indirectamente más de 17.000 millones de euros en producción; las empresas de reparación e instalación, cerca de 5.800 millones; y los servicios técnicos y profesionales, unos 4.000 millones.

Pero capturar ese volumen exige escala, solvencia financiera y capacidad organizativa. Los grandes proyectos industriales y energéticos no admiten improvisación, según lo autores del estudio. Cada punto porcentual de cuota de mercado que las empresas aragonesas cedan a competidores foráneos supone decenas de millones de euros de VAB que no se generan en el territorio.

El propio informe advierte de su perímetro limitado. Se circunscribe a 43 inversiones con declaración de interés autonómico publicadas en el Boletín Oficial de Aragón (BOA). Quedan fuera la inversión ordinaria, proyectos anunciados sin DIGA —como el nuevo estadio de La Romareda o los asociados al desembarco industrial de Leapmotor en la planta de Stellantis en Figueruelas— y nuevas iniciativas que siguen llegando. Mientras se elaboraba el estudio, se ha conocido que  AWS invertirá 5.000 millones adicionales para otro centro de datos en Teruel.

El coste de oportunidad

Todas estas actuaciones competirán por los mismos recursos, ya sean trabajadores, hormigón, equipos técnicos y subestaciones eléctricas. La presión real sobre el sistema productivo será, por tanto, mayor de la que reflejan las cifras.

El informe cierra con una advertencia que trasciende al resto de retos. Si Aragón no es capaz de absorber esta demanda inversora, las futuras decisiones se tomarán en otro lugar. Los inversores globales valoran la capacidad de ejecución tanto como los incentivos. Gestionar bien esta década será, concluye el estudio, la condición necesaria para seguir jugando en la primera división de la inversión industrial europea.

Propuestas del estudio

La Fundación Basilio Paraíso ha propuesto crear una mesa de coordinación de grandes inversiones y un mapa de infaestructuras críticas, así como impartir formación acelerada en perfiles críticos, con programas intensivos para personal de obra e instalación.

Otras propuestas son la captación y acogida de talento, poner en marcha mecanismos para facilitar la llegada de trabajadores de otras regiones y países, también impulsar el desarrollo de proveedores locales, con apoyo a empresas aragonesas para incrementar su participación en los contratos.

Por último, articular un fondo de apoyo a municipios receptores para compensar por las externalidades de la fase de construcción, y crear un observatorio de seguimiento para la monitorización periódica del impacto real sobre empleo, precios y plazos.

Tracking Pixel Contents