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Sorpresa en la DGA por las declaraciones de Puente: “Llama la atención su uso de seguridad y confort al hablar de la línea entre Madrid y Zaragoza”

El consejero Octavio López recuerda que el accidente de Adamuz vuelve a poner el foco sobre la red ferroviaria española y pide explicaciones y responsabilidades sobre lo que está sucediendo con la alta velocidad

Octavio López, durante una entrevista reciente.

Octavio López, durante una entrevista reciente. / Miguel Ángel Gracia

Zaragoza

Óscar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible de España, ha anunciado que la renovación de la línea de alta velocidad entre Madrid y Calatayud-Zaragoza se va a adelantar a este año porque se ha constatado que es la que está en peor estado en “términos de confort, que no de seguridad. La contestación de Octavio López, consejero de Fomento, Vivienda, Logística y Cohesión Territorial del Gobierno de Aragón, no se ha hecho esperar: “Me llama la atención el uso de términos como seguridad y confort. La terminología y la riqueza del castellano son enormes, pero a veces sorprende cómo se utilizan”, ha explicado mostrando su preocupación.

“Todos entendemos que confort significa que el viaje sea cómodo y sin sobresaltos. Espero que no estemos hablando de problemas de seguridad. Quiero creer que a eso se refiere el ministro”, ha añadido.

Para López existe una línea muy fina entre una incomodidad temporal y un deterioro permanente: “Si nos acostumbramos a vibraciones o incomodidades en determinados tramos, esos problemas podrían derivar en consecuencias más graves si no se corrigen”.

López ha recordado que el accidente de Adamuz ha vuelto a poner el foco sobre la red ferroviaria española. La línea, que une varias ciudades andaluzas con Madrid y Barcelona y atraviesa Aragón durante 288 kilómetros, con paradas en Zaragoza y Calatayud, “vuelve a ser objeto de preocupación por la seguridad y la inversión en mantenimiento”, ha dicho.

El consejero ha querido trasladar toda la solidaridad del pueblo de Aragón a las familias y amigos de las víctimas de este terrible accidente. No obstante, la preocupación va más allá: “Los empresarios aragoneses llevan años alertando sobre la situación de la red ferroviaria y su impacto en la seguridad de viajeros y trabajadores. Es una preocupación que compartimos plenamente desde el Gobierno de Aragón”.

El incremento de siniestralidad coincide con el aumento del tráfico tras la liberalización del servicio y la entrada de operadores privados. López explica que este aumento de accidentes se ha producido junto a una preocupante falta de inversión en mantenimiento: “Por cada millón de euros en patrimonio ferroviario, ADIF dedica hoy un 16% menos que en 2015. La inversión media por kilómetro en España es un 55% inferior a la media europea”.

El resultado, alerta, no es otro que el incremento de accidentes ferroviarios en España en los últimos años, que se ha más que duplicado desde 2018: “No solo han aumentado los accidentes graves, sino también las incidencias relacionadas con horarios, averías y retrasos, generando un creciente malestar ciudadano”.

En su intervención ha detallado que la alta velocidad, símbolo de desarrollo económico y social en España y en Aragón, padece hoy un grave descrédito y un daño reputacional que ni los españoles ni los aragoneses merecen: “La falta de fiabilidad y seguridad tiene responsables técnicos y políticos, quienes en los últimos años debían garantizar el mantenimiento adecuado de la red”.

Sobre las causas del accidente, el Gobierno de Aragón mantiene prudencia: “No queremos imputar a nadie, pero confiamos en que una investigación rápida e independiente aclare las circunstancias y que, si hay responsabilidades, se depuren a todos los niveles”. La institución exige transparencia por parte del Ministerio de Transportes y ADIF, “por respeto a las víctimas y a sus familias”.

Improvisación

El consejero también critica la improvisación y la gestión de la red ferroviaria: “Pasar de anunciar velocidades de 350 km/h a reducirlas a 150 km/h en horas genera desconfianza. La actitud del Ministerio, las declaraciones y la falta de rapidez en aclarar los hechos provocan incertidumbre y desánimo en los ciudadanos, así como dudas entre los propios maquinistas”.

Finalmente, el Gobierno de Aragón reafirma su petición de investigación rápida e independiente: “Durante años nos habíamos acostumbrado a un sistema eficiente, ágil y dinámico, y es lamentable que estas características se hayan perdido en el periodo actual”, ha indicado.

El accidente de Adamuz no solo es un trágico episodio, sino que se ha convertido en un recordatorio urgente de la necesidad de inversión, planificación y responsabilidad en un sistema de transporte vital para Aragón y para España.

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