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El único pueblo de España 'donde nunca pasa nada' está en Aragón: uno de los mejores ejemplos de arquitectura medieval

Según los datos del INE, esta pequeña localidad del Maestrazgo solamente tiene 31 habitantes censados

Panorámica de Miravete de la Sierra en el Maestrazgo turolense

Panorámica de Miravete de la Sierra en el Maestrazgo turolense / TURISMO DE ARAGÓN

Aragón esconde pueblos que son auténticas joyas patrimoniales y todavía pasan desapercibidos para los grandes focos del turismo. El Maestrazgo es una de las comarcas más bonitas de toda la comunidad y cada pocos kilómetros puedes visitar un pueblo con un encanto sinigual. Esta zona de la provincia de Teruel, que limita con Castellón, se merece que el visitante se detenga a contemplar el silencio de un pasado que se ha convertido en leyenda en cada localidad.

El Maestrazgo es una zona que no solamente tiene pueblos espectaculares como Cantavieja, que se alza en lo alto de un escaparado peñón, La Iglesuela del Cid, con sus numerosos palacios o casonas renacentistas, Molinos y sus famosas grutas de Cristal, o Miralmbel, con un casco histórico y su propia cárcel gótica en el ayuntamiento.

La naturaleza también forma una parte fundamental de este rincón de Teruel que deja asombrado a cualquier visitante que decida conocer parajes como el Monumento Natural del nacimiento del Río Pitarque, los Órganos de Montoro o el Estecho de Valloré. Los moteros recomiendan recorrer el Maestrazgo por la Ruta del Silencio que recorre los 63 kilómetros de carretera panorámica como es la A-1702 en el corazón de Teruel pasando por Gargallo, Ejulve, Villarluengo o Pitarque entre otras localidades.

Una moto en Pitarque en la ruta del Silencio

Una moto en Pitarque en la ruta del Silencio / TURISMO DEL MAESTRAZGO

Ejemplo de arquitectura medieval

Miravete de la Sierra es uno de los pueblos escondidos en el Maestrazgo que bien merece una visita, aunque su curioso nombre te invite a marcharte de él. Esta joya turolense sorprende a todo el mundo que decide acudir a contemplar su casco urbano, declarado Conjunto Histórico-Artístico, y está considerado uno de los mejores ejemplos de arquitectura medieval de todo Aragón gracias a sus calles empedradas, casas de piedra y un trazado detenido en el pasado. En el centro del pueblo se encuentran los restos del castillo, las dos plazas y otros edificios con un patrimonio muy rico como la casa Cavero o la lonja-trinquete.

Uno de los principales monumentos de Miravete de la Sierra es la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, una elegante construcción de estilo gótico-renacentista del siglo XVI, que se alza como símbolo del pasado histórico del pueblo y tiene una preciosa torre. Y es que la localidad jugó un papel fundamental en la organización del territorio durante la Edad Media y la Edad Moderno. Un monumento también muy interesante es su puente medieval de único ojo.

Puente de Miravete de la Sierra

Puente de Miravete de la Sierra / TURISMO DEL MAESTRAZGO

Otro de los grandes atractivos del pueblo es sin duda el Centro de Interpretación del Ciclo del Pan, ubicado en el antiguo molino. Este espacio conserva su maquinaria original y permite conocer cómo era la vida cotidiana en los pueblos del Maestrazgo hace apenas unas décadas. La localidad turolense guarda todavía una sorpresa más: unas huellas de dinosaurios que permiten meter al municipio dentro de la ruta de dinosaurios de Teruel, una provincia considerada referente mundial en paleontología.

El municipio forma parte del Parque Cultural del Maestrazgo, un amplio territorio reconocido por el Gobierno de Aragón que combina patrimonio natural, historia y arqueología. Miravete de la Sierra es también un paraíso para quienes buscan naturaleza y senderismo en Teruel. Varios senderos señalizados atraviesan el término municipal y permiten disfrutar del paisaje del Maestrazgo, uno de los más salvajes y menos masificados de Aragón. Entre las rutas más recomendables se encuentra el paseo hasta la vecina localidad de Villarroya de los Pinares, una caminata accesible que atraviesa barrancos, bosques y antiguas vías de comunicación histórica.

Conocida a nivel mundial

Miravete de la Sierra dio el salto a nivel mundial gracias a una campaña publicitaria de Shackleton que se convirtió en un fenómeno social allá por el año 2008. El pueblo fue objeto en 2008 de un plan de posicionamiento turístico creado por una agencia de publicidad para hacerlo atractivo al turismo rural. Se buscó un pueblo que tuviera las características de tranquilidad, pocos habitantes, para venderlo como «el pueblo donde nunca pasa nada».

La campaña de televisión mostraba 'el pueblo en el que nunca pasa nada' logrando un aumento de los turistas en muy poco tiempo. La innovadora estrategia publicitaria llevó incluso a Miravete de la Sierra a llevarse unos galardones del Festival Internacional de Cannes Lions.

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