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La brecha territorial de la jubilación: la pensión media no llega a 1.000 euros en al menos 70 municipios de Aragón

La provincia de Teruel concentra a la mayor parte de los pueblos donde las prestaciones no alcanzan el umbral de mileurista, pero paradójicamente, también es donde se encuentran las poblaciones con las pagas más altas de la comunidad autónoma

La pensión de jubilación en Aragón muestra un desequilibrio territorial

El Periódico de Aragón

Zaragoza

La subida automática de las pensiones volverá a aliviar este año la economía de los más de 213.000 jubilados que hay en Aragón. Sus pensiones volverán a revalorizarse por quinto año consecutivo sin perder poder adquisitivo, con una incremento medio del 2,7% en 2026 conforme al IPC. Sin embargo, los datos de estas prestaciones por municipios revelan una fractura profunda y persistente en el territorio. En al menos 70 pueblos de la comunidad, la prestación media de jubilación no alcanza los 1.000 euros al mes.

Así lo reflejan los últimos datos oficiales del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, correspondientes a octubre de 2025 y desagregados por localidades. No obstante, el número real de municipios aragoneses que no alcanzan el umbral mileurista es mucho mayor con toda probabilidad, ya que no se disponen de datos públicos de 511 de los 731 entidades locales de Aragón debido al secreto estadístico, una circunstancia que afecta sobre todo a los pueblos más despoblados, con menos de diez jubilados en su censo.

La brecha tiene un fuerte componente territorial. Teruel concentra 46 de esos 70 municipios, casi dos de cada tres, seguida de Zaragoza (18) y Huesca (6). La pensión media de los jubilados aragoneses rondaba los 1.582 euros a finales del pasado año, sin embargo, al menos 165 poblaciones se sitúan por debajo de este importe y tan solo 55 lo superan, lo que dibujan una gran desigualdad territorial.

El perfil de los municipios con pensiones más bajas es muy similar. Se trata de localidades de pequeño tamaño, con fuerte envejecimiento, economías agrarias y trayectorias laborales marcadas por la precariedad, el empleo estacional o bases de cotización reducidas. En muchos de ellos, la pensión media se sitúa claramente por debajo del umbral psicológico de los mil euros.

La herencia minera

El caso más extremo es el de la localidad turolense de Cosa, donde la pensión media de jubilación se queda en apenas 674,75 euros al mes, la más baja de toda la comunidad autónoma. Junto a ella aparecen otros municipios también turolenses como Ababuj, Loscos, Singra o Calomarde, todos con pensiones medias por debajo de los 870 euros, prácticamente la mitad del promedio autonómico.

La brecha entre las poblaciones con la paga media más alta y la más baja alcanza los 1.765 euros al mes

En el extremo contrario del mapa se encuentran los municipios con las pensiones más elevadas de Aragón. Y aquí la historia económica resulta determinante. Paradójicamente es en la provincia de Teruel, que concentra el grueso de localidades con prestaciones más bajas, donde se encuentran los seis municipios con las pensiones medias más altas de toda la comunidad.

Todas ellas comparten un pasado ligado a la minería del carbón, un sector ya desaparecido que se caracterizaba por contar bases de cotización altas y largas carreras contributivas a las que se suman coeficientes reductores y jubilaciones anticipadas reconocidas por la dureza y peligrosidad del trabajo.

Encabezan este particular ranquin los municipios de Gargallo, Ariño, Estercuel, Andorra y Escucha, todos por encima de los 2.400 euros mensuales, seguidos de Utrillas, que supera los 2.200 euros. Décadas de empleo industrial estable, salarios elevados carreras de cotización se traducen hoy en jubilaciones muy por encima de la media regional.

Paradójicamente, muchas de estas localidades afrontan ahora un declive económico tras el cierre de minas y centrales térmicas, mientras mantienen una población jubilada con pensiones muy altas, reflejo de un modelo productivo que ya no existe.

Un retrato del pasado laboral

Las pensiones de jubilación son prestaciones contributivas, por lo que dependen directamente de lo cotizado a lo largo de la vida laboral. Por eso, el mapa municipal de las pensiones es también un retrato del pasado productivo de Aragón. Donde hubo industria y empleo estable, hay mejores pensiones; donde predominó la economía agraria y la precariedad, la jubilación se resiente.

La fotografía muestra de forma evidente como Aragón envejece de forma desigual, y ese desequilibrio se manifiesta con especial crudeza en las pensiones del medio rural. La revalorización anual ligada al Índice de Precios de Consumo (IPC) amortigua la pérdida de poder adquisitivo, pero no corrige las diferencias estructurales.

Las pensiones suben un 2,7% en 2026

Los casi 290.000 pensionistas que hay en Aragón, grupo en el que los jubilados son los más numerosos, han visto revalorizadas sus nóminas por quinto año consecutivo._Esta vez, en un 2,7%, superando además la media de las contributivas por primera vez los 1.400 euros mensuales.

Por otro lado, las no contributivas también se actualizan en un 11,4%, beneficiando en este caso a más de 65.000 aragoneses. Así, se ha pasado de los 564,7 euros, en 14 pagas, a los 629 euros, un incremento de unos 64 euros al mes.

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