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El pueblo de María Goicoechea, candidata de Podemos en las elecciones del 8F: el más rico de Aragón y hogar de uno de los pintores más famosos (y no es Goya)

La exdirectora del Instituto Aragonés de la Mujer es una amante declarada de su pueblo

El pueblo de María Goicoechea es el más rico de Aragón

El pueblo de María Goicoechea es el más rico de Aragón / EL PERIÓDICO

La candidata de Podemos a las elecciones autonómicas de 2026, María Goicoechea, es una amante declarada de su pueblo, en el que asegura que se encuentra su lugar favorito de Aragón "a orillas del río Gállego". La exdirectora del Instituto Aragonés de la Mujer, que regresa a la primera línea política en las elecciones del 8F, comparte pueblo con el ilustre pintor Francisco Padilla, que otrora fue director de la real Academia de España en Roma y del madrileño Museo del Prado.

El pueblo de María Goicoechea también es famoso por ser el pueblo más rico de Aragón. Villanueva de Gállego se consolida en 2026 como uno de los motores económicos más dinámicos del Bajo Gállego y de todo Aragón, gracias a su privilegiada ubicación estratégica a escasos kilómetros de la capital zaragozana. El municipio, que cuenta con una población empadronada de 4.852 habitantes según los datos oficiales del INE para 2025, ha sabido transformar su pasado agrícola en un presente marcado por la vanguardia tecnológica.

Los orígenes de Villanueva de Gállego se remontan al periodo de la dominación islámica de la península ibérica. Según los registros históricos, el núcleo poblacional actual surgió como una de las diversas alquerías (pequeñas comunidades rurales) que los árabes establecieron en la fértil vega del río Gállego. En aquella época, esta zona era conocida por los musulmanes como "Al-Rauz", un término que significa "el jardín", en clara referencia a la red de regadío y cultivos que aprovechaban las aguas del río.

Azud viejo de Rabal

Azud viejo de Rabal / Carlos Blazquez (Archivo CHE) 

El asentamiento más importante de la zona durante la dominación musulmanase encuentra en su azud. El primer nombre conocido de la localidad fue Burjazud, que significa literalmente "torre del azud". Este topónimo confirma que el núcleo de población nació ligado a una torre defensiva que custodiaba esta infraestructura hidráulica, probablemente situada cerca del actual Soto de la Virgen. Tras diversas crecidas del río que obligaron a reconstruir la villa, el nombre evolucionó a Villanuova de Burjazud y, finalmente, a Villanueva de Gállego.

Villanueva de Gállego atesora un legado histórico que tiene su mayor exponente en la Torre de la Iglesia del Salvador, una joya del mudéjar tardío del siglo XVI que se mantiene exenta, separada unos tres metros del templo actual construido a finales del XVII. Esta estructura de ladrillo destaca por su decoración de rombos y esquinillas, siendo el último vestigio de la primitiva iglesia del municipio. Junto a ella, la Torre del Hospitalico evoca el pasado agrícola de la zona y su histórica vinculación con el Hospital de Nuestra Señora de Gracia de Zaragoza, institución a la que fue legada para el sostenimiento de niñas huérfanas.

Iglesia de San Salvador

De inspiración neoclásica, el edificio está levantado en ladrillo y tapial y se articula mediante una bóveda de lunetos con capillas situadas entre los contrafuertes. La portada es sobria y se remata con un frontón rectangular. El Altar Mayor, de estilo barroco, fue tallado a comienzos del siglo XVIII por los hermanos Mesa y procede de la desaparecida iglesia de Santiago de Zaragoza.

La torre, de planta cuadrangular, alberga dos campanas: la orientada hacia la calle Pradilla recibe el nombre de Nuestra Señora del Carmen, mientras que la que da a la plaza es conocida como Valeriana. Además, se conserva otra torre de estilo mudéjar, erigida en el siglo XVI a los pies de la antigua iglesia. De estructura cristiana, consta de dos cuerpos separados por ménsulas de ladrillo resaltado a modo de cornisa; el inferior se ornamenta con un friso de esquinillas dispuestas a tresbolillo y un paño de retícula romboidal, y el superior muestra dos arcos parcialmente cegados con ladrillo caravista.

En el interior del templo se venera la Virgen de Burjazud, una talla románica que probablemente procede del antiguo azud de Rabal y cuya devoción está documentada ya en el siglo XII.

Iglesia de San Salvador de Villanueva

Iglesia de San Salvador de Villanueva / WIKIPEDIA

Torre mudéjar

También conocida como 'torre vieja', es el elemento arquitectónico más valioso del municipio y el único vestigio de la primitiva iglesia mudéjar que existió entre los siglos XV y XVI, de la que únicamente la torre-campanario ha llegado hasta nuestros días. Durante la Guerra de la Independencia el templo fue duramente castigado, quedando en ruinas, comenzándose después de la contienda la restauración, abriéndose al culto nuevamente en 1820. Ya en el siglo XX, concretamente en 1955 se amplió, concluyendo la fábrica con la construcción de la torre en 1962 con la ayuda del pueblo.

La pequeña torre se levanta separada unos tres metros de la iglesia actual. Antes de la restauración y rehabilitación de torre y plaza se conservaban en el solar contiguo los cimientos de los tres tramos finales de la nave que, al estilo de las iglesias mudéjares era única, y probablemente con capillas entre los contrafuertes. En el lateral posterior pueden observarse dos vanos a diferente altura que se corresponderían con los accesos a su interior, uno a nivel del suelo, y el segundo desde el coro alto a los pies de la iglesia.

La torre de planta cuadrada tiene al interior estructura cristiana con el interior hueco. Al exterior se divide en tres cuerpos mediante cornisas a base de ménsulas. Por su sencillez, tanto de hechuras como decorativa, y por los motivos que presenta (rombos, esquinillas y ménsulas en forma de pirámide invertida), así como por la estructura interior exenta de machón central, parece obra tardía, tal vez de la segunda mitad del siglo XVI. Es loable que a pesar de haber quedado desligada del templo actual, se optase por su conservación en lugar del derribo como solía ser por desgracia habitual en estos casos.

Las torres de Villanueva de Gállego

Entre los elementos más representativos del entorno rural de Villanueva de Gállego, destacan sus "torres", construcciones residenciales que originalmente fueron propiedad de instituciones religiosas o nobiliarias y que en la actualidad lo son de familias pertenecientes a la burguesía o clase media de Zaragoza. En el siglo XVII, este municipio contaba con alrededor de veinte casas de campo o torres, aunque no todas han llegado hasta la actualidad, de las que todavía se pueden encontrar destacan Torre Hospitalico, Torre Guallart, Torre Lindar o Torre San Miguel.

Pasear entre estas torres es ideal para aquellos que disfruten de sencillos paseos al aire libre. En este caso, se puede optar por una ruta circular con salida desde Plaza Fernando el Católico (Estación RENFE) que pase por la Torre Hospitalico para, despues, seguir por los sotos del río Gállego a su paso por el municipio de Villanueva de Gállego hatsa legar a la Torre el Aliagar, en el límite norte del municipio, y de ahí se cierra la ruta caminando en paralelo a la vía del FFCC hasta llegar a la Plaza de la Estación.

Torre del Hospitalico

La antigüedad exacta de este edificio no está plenamente determinada. Existen documentos del siglo XII que mencionan en esta zona la denominada Almenara de Burjazud. Según recoge Asunción Fernández Doctor, un sacerdote de Escatrón llamado Antonio Tena legó en su testamento, en 1474, un edificio situado junto al río Gállego al Hospital Provincial de Nuestra Señora de Gracia. En el siglo XVII el inmueble era conocido como torre de Gracián y ya en el siglo XVIII pasó a denominarse torre del Hospitalico, al convertirse en propiedad del Hospitalico de Niños Huérfanos de San Gil. En torno a su uso durante la Guerra de la Independencia han surgido numerosas leyendas. Junto a este enclave se localizaba la ermita de Burjazud.

Torre Hospitalicio

Torre Hospitalicio / Angel_CB

Torre Guallart

El origen de esta torre se remonta a un pasado impreciso. En sus proximidades apareció hacia 1960 un mosaico perteneciente a una villa romana. En 1152 se asentó en el lugar la orden del Císter, que fundó la abadía de Juncería. Los monjes cistercienses abandonaron este enclave a comienzos del siglo XIII para trasladarse a Escatrón, donde fundaron el monasterio de Rueda. La torre siguió siendo conocida como de la Juncería hasta el siglo XV. A finales de este periodo funcionaba allí un molino papelero que posteriormente se transformó en una fábrica activa hasta el primer tercio del siglo XX. Durante un siglo fue propiedad de la Compañía de Jesús, hasta la expulsión de los jesuitas en 1768. A partir de entonces y hasta la desamortización perteneció al Cabildo Zaragozano. Desde ese momento adoptó la denominación actual de torre de Guallart, por el nombre de su propietario. Durante el último cuarto del siglo XX permaneció abandonada, hasta que fue adquirida por un industrial que acometió diversas mejoras estructurales. El entorno de la torre destaca por su riqueza paisajística, con sotos y vegetación de ribera del Gállego, campos de cultivo y árboles centenarios, algunos ya desaparecidos.

Torre Lindar

Se trata de una torre exenta ubicada en el límite de los términos de Villanueva de Zaragoza. Fue propiedad del Conde de Aranda y, en época antigua, constituyó un anexo de la parroquia de Villanueva bajo la advocación del apóstol Bernabé. El edificio estuvo vinculado a numerosas cargas feudales relacionadas con los derechos y obligaciones de los vecinos de Villanueva respecto al condado de Aranda primero y a los duques de Faura después. En sus inmediaciones se encontraba el batán de pelaires de Zaragoza y, sobre este, se levantó hacia 1830 una fábrica de papel denominada Las Navas, que permaneció en funcionamiento hasta finales del siglo XX.

Torre de San Miguel

En las proximidades de esta torre se ha hallado un sarcófago de origen romano, lo que apunta a una posible antigüedad del enclave. Está situada en uno de los parajes más destacados de Villanueva, aunque en la actualidad se encuentra rodeada por un polígono industrial y presenta un avanzado estado de abandono. Fue propiedad de los padres mercedarios de San Pedro Nolasco de Zaragoza y alcanzó notoriedad en el siglo XIX por contar con una fuente de aguas termomedicinales muy consumidas en la capital; hoy esta fuente permanece cerrada.

Riberas del Gállego

Las Riberas del Gállego son una zona de huerta y soto que acompaña al último tramo del río Gállego, siendo una zona de ocio de fin de semana para muchos zaragozanos. A medida que uno se aleja del entorno urbano, van surgiendo los bosques de ribera (chopos), primero, para luego adentrarse en un paisaje de huertas y cultivos.

Soto DEl rio Gállego

Soto DEl rio Gállego / Ángel_CB

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