Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sacando punta

Los principales temas de la campaña electoral en Aragón: centros de datos, 'nubes', energía, agua, ¿empleos?

Las inversiones milmillonarias de los campus tecnológicos proyectados en Aragón han abierto varios frentes que deberán resolverse y aclararse tras un 8F con sensaciones encontradas.

Un centro de datos de Microsoft como los que plantea construir en Aragón.

Un centro de datos de Microsoft como los que plantea construir en Aragón. / Microsoft

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

Las nubes tecnológicas que se han posado sobre Aragón siguen el patrón de las tradicionales. Para descargar su lluvia de millones, necesitan nutrirse de los recursos de la comunidad. En este caso, energéticos e hídricos. Este es uno de los principales debates que están suscitando la llegada de centros de datos a la comunidad aragonesa, en una atracción que comenzó durante la última legislatura de Javier Lambán y que Jorge Azcón ha acelerado con inversiones milmillanarias ya nunciadas.

A los dos gigantes de la tecnología, Amazon Web Services y Microsoft, se les han sumado todo tipo de promotores, desde fondos de inversión extranjeros como Blackstone hasta empresas locales como Forestalia, Samca o Atalaya. Nadie quiere dejar que se enfríe la fiebre del dato y que se escape un tren que promete beneficios en una tierra pródiga de suelo, agua, viento y sol.

En total, los campus tecnológicos proyectados en la comunidad suman una treintena de data centers, aunque no todos tienen asegurada la energía que precisarían para poder salir adelante. De ello dependen los concursos de acceso a la red eléctrica, que algunas fuentes aseguran que debería ser "inminente", y la creación de nuevas infraestructuras. En el medio, un plan energético propuesto por el Gobierno de España al que el Ejecutivo de Azcón presentó más de una veintena de alegaciones, en una de sus últimas acciones tras la convocatoria electoral.

Lectura política

En diciembre, desde el Pignatelli aseguraban que la fotografía que dejaba ese proyecto dejaba sin posibilidad de desarrollar cuatro nuevos centros de datos que todavía no son públicos.  Y es que el equipo de Azcón tiene muy claro que la campaña pasa por reivindicar todo lo conseguido en los últimos dos años y medio. Así lo ha ido demostrando ya desde la precampaña y antes, cuando ocupaba el atril de presidente autonómico sin una convocatoria electoral en ciernes.

Dos trabajadores en el interior de un centro de datos

Dos trabajadores en el interior de un centro de datos. / El Periódico

En el PSOE, Pilar Alegría ya ha propuesto un impuesto "solidario", secundado por otras fuerzas de la izquierda, para que los promotores de los campus tecnológicos reviertan parte de la riqueza en el territorio, poniendo en tela de juicio tanto el volumen de empleos que van a generar, como la energía y el agua que van a precisar. En el caso de los trabajos, aunque los datos y las promesas son deslumbrantes, existen dudas sobre su reflejo en los empleos directos. De hecho, no se sabe a ciencia cierta cuántos hay en los tres que ya están operativos en Aragón. Los indirectos, en industria auxiliar, sí parecen más claros, con estimaciones que hablan de miles de puestos que se crearán ya desde este año.

Frentes abiertos

Cabe recordar, por otra parte, la suma energética de varios de estos proyectos asusta a primera vista. AWS y Microsoft, juntos, consumirían el doble que todo Aragón. ACS, la multinacional de Florentino Pérez, un 34% más que todo Teruel. Samca, casi tanta como la provincia de Huesca. Y todavía faltan por detallarse otros tantos. En cuanto al agua, la apuesta de algunos promotores por sistemas de circuito cerrado ha propiciado que no sea un tema de debate tan principal como la luz.

La fiscalidad también ha estado en tela de juicio. La obtención de la declaración de los campus de datos como Planes de Interés General de Aragón (los famosos Pigas) exime a los promotores de impuestos como el ICIO. En algunos casos, han tenido que llegar a acuerdos con los ayuntamientos afectados, como pasó con Samca y los pueblos del entorno de Luceni, ya que inicialmente había incluido en su PIGA la renovación de los parques eólicos asociados a sus data centers. Y en La Muela denuncian que dejarán de cobrar 53 millones que le corresponderían por la llegada de Microsoft. Mientras, otras formaciones reclaman que los proyectos salgan también del corredor del Ebro.

Sin olvidar que la plataforma Ecologistas en Acción ha llevado a los tribunales la ampliación de los campus de Amazon Web Services, en el primer contencioso administrativo contra un proyecto de estas características en España. Aragón acogió en septiembre, además, una de las primeras manifestaciones –humilde, eso sí– contra los centros de datos en el país. El debate está servido, la energía no tanto.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents