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La anécdota de un repartidor a domicilio con Pilar Alegría: "¿De verdad eres quien creo que eres?"

Pilar Alegría se toma una foto con una simpatizante, en Sarrión.

Pilar Alegría se toma una foto con una simpatizante, en Sarrión. / Laura Trives

Laura Carnicero

Laura Carnicero

Zaragoza

Con tanto trajín electoral, uno se pregunta cómo se apañan los candidatos, en su día a día, para hacer las cosas más rutinarias. Ir a comprar, cocinar, lavar la ropa, reunirse con la familia... En una campaña electoral en la que todos los días se exprimen al minuto y las agendas se planifican con días de tiempo, las tareas domésticas pasan a un tercer plano. Pero hay que hacerlas. Y la exministra de Educación y candidata del PSOE a la Presidencia del Gobierno de Aragón, Pilar Alegría, no es una excepción.

Según explica, hace la compra "a domicilio", esto es, que la encarga en su supermercado de confianza y se la llevan a casa. Y un día ocurrió que quien le llevó la compra a su casa era uno de sus seguidores.

"¿Eres quien creo que eres?", fue la pregunta del repartidor. La entonces ministra, vestida "de andar por casa", ya sabía a qué se refería su interlocutor. "Sí, me parece que sí, ¡la misma, ya me ves!", cuenta que le respondió.

Y después de cruzar unas pocas palabras, el repartidor y fan le propuso que, en futuros pedidos, se acordara de él. Los seguidores, a veces, están donde menos te lo esperas. Pero lo que comenta la candidata es que su día a día es "más parecido" al de cualquier otra persona de lo que pueda parecer: "Nadie me hace la compra, la hago yo, aunque a veces no me dé tiempo a cocinar y me toque improvisar", explica la aspirante socialista al Pignatelli.

El viaje en coche, dos horas y media de ida y dos horas y media de vuelta, da para contar anécdotas como esta y para ponerse al día de otros mensajes, documentos y propuestas. No faltan las llamadas a los secretarios generales de las tres provincias, y a algún alcalde del territorio. Incluso da el trayecto para bajar las pulsaciones apenas diez minutos, en silencio, escuchando, ahora sí, Rock FM. "Si no aprovecho en el coche a ponerme al día, a veces es imposible", confiesa Alegría.

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