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Hablan los trabajadores agredidos en dos centros de menores de Zaragoza: "Me agarró del cuello e intentó pegarme un puñetazo"

En el último mes se han registrado tres episodios violentos en dos centros de Zaragoza. Los educadores aseguran que tiene miedo y que se sienten desprotegidos

Sede de Kairós en Zaragoza.

Sede de Kairós en Zaragoza. / KAIRÓS

Carlota Gomar

Carlota Gomar

ZARAGOZA

"Hemos pedido seguridad porque tenemos miedo. Las situaciones de violencia verbal y física son frecuentes. Este domingo un joven del centro me agarró del cuello e intentó pegarme un puñetazo. No lo consiguió porque sus compañeros consiguieron retenerlo". Lo explica un trabajador de uno de los tres centros de protección de menores de Zaragozagestionado por la cooperativa Kairós que dependen del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) y que este domingo sufrió su última agresión.

Como adelantó EL PERIÓDICO, el pasado domingo 25 de enero, un joven alojado en el Centro de Observación y Acogida de Menores, "de 15 o 16 años", protagonizó dos altercados en el interior de uno de los tres centros, generando situaciones de estrés, miedo y violencia. Tres educadores han interpuesto la correspondiente denuncia ante la Policía Nacional en la que narran los hechos sucedidos entre las 15.30 horas y las 19.30 y las 21.15 horas y las 23.30, según consta en las denuncias.

A primera hora de la tarde, este joven entró al despacho del centro en el que se guardan los móviles de los jóvenes. Una de las educadoras le informó que no podía utilizar el teléfono lo que despertó la ira del adolescente, que comenzó a ponerse agresivo, según explican a este diario uno de sus empleados. "Comenzó con empujones, agarrones y patadas", explica este trabajador, que añade que la educadora social sintió realmente miedo cuando este joven, ya en la cocina, cogió un cuchillo y se lo enseñó en actitud amenazante mientras le interpelaba en árabe.

"Cuando pasa algo así tienes pocas herramientas porque no hay un equipo de seguridad para reducir a estos chavales, que tienen mucha fuerza y más cuando están descontrolados", explica uno de los trabajadores que por la noche sufrió una agresión por este mismo chaval. "Llamamos a la Policía Nacional o a la Guardia Civil, pero hasta que llegan pasamos miedo", añade.

"Los compañeros lo retuvieron"

Antes de que llegara la Policía Nacional, los propios compañeros del joven evitaron que la situación fuera a más. "Lo retuvieron hasta dos veces por la tarde, pero es que por la noche tuvieron que volver a hacerlo cuando me agarró del cuello e intentó pegarme un puñetazo".

Tras el primer incidente, por la noche este mismo joven volvió a mostrar una actitud violenta. Sobre la 21.30 horas, tras cenar, volvió a exigir a gritos su teléfono y su cargador. Cuando los educadores le advirtieron de que volverían a llamar a la Policía Nacional, este respondió diciendo que "si no me han hecho nada en mi país, aquí tampoco", además de amenazarles con tirarles por las escaleras.

"Tienes pocas herramientas no hay seguridad para reducir a estos chavales, que tienen mucha fuerza y más cuando están descontrolados"

Fue en las escaleras cuando intentó tirar al suelo a un educador social. "Me empujó y me cogió del cuello para pegarme un puñetazo, pero no lo consiguió porque los otros jóvenes lo sujetaron y lograron retenerlo", explica el trabajador, que recuerda que no solo corren peligro los empleados, sino también el resto de jóvenes que están en este centro de primera acogida, donde los profesionales analizan el comportamiento de los menores para recomendar cuál es el mejor centro para ellos.

Más violencia tras la cena

Si este incidente se registró este mismo domingo, no ha sido el único que se ha registrado este mes. Hay un segundo centro gestionado por Kairós donde se han producido actuaciones violentas que han llevado a sus empleados a denunciar.

El primer episodio se registró el 6 de enero, cuando cuatro trabajadores fueron amenazados de muerte por tres jóvenes. Según explica una de las educadoras sociales que sufrió las agresiones, los menores llegaron tarde al centro, después de la cena, por lo que no pudieron comer. "Esto no es un hotel, aquí hay horarios y saben que si llegan tarde, no cenan", matiza. Pese a conocer las normas, se fueron directos a la cocina con una "actitud violenta" y empezaron a "robar la comida y arrojarla contra el suelo y la encimera. Como se estaban mostrando muy agresivos decidimos que el resto de jóvenes salieran de la casa y esperaran fuera para evitar más problemas", recuerda la empleada, que asegura que les lanzaron cajas de leche y zumo.

"Cuando salieron afuera cogieron piedras y nos las empezaron a lanzar hasta que llamamos a la Guardia Civil"

"Cuando salieron afuera cogieron piedras y nos las empezaron a lanzar hasta que llamamos a la Guardia Civil. Hasta que llegaron los agentes estuvieron insultándose y amenazándonos diciendo que nos iban a mandar tres meses de baja", recuerda. "Pasamos miedo y nos sentimos muy inseguros porque por más que pedimos que pongan un equipo de seguridad no lo hacen", recalca.

Si bien esto sucedió el día 6 de enero, el 11 se repitió el incidente con dos de los tres jóvenes. "Los domingos hacemos limpieza general y saben que se entra a sus habitaciones. Pues dos de ellos no nos dejaban pasar. Empezaron a dar puñetazos en las puertas. Cuando llegó la Guardia Civil se mostraron tranquilos y al poco se marcharon del centro", explica esta educadora social que asegura que lo peor estaba por llegar.

"Al rato aparecieron con un palo de un metro o así y empezaron a golpear en el suelo de forma desafiante. Nos encerramos con llave en el despacho con el resto de jóvenes mientras golpeaban con el palo la puerta. Volvimos a llamar a la Guardia Civil y a la Policía Nacional", explica. Este es el protocolo al que ayer hacía referencia el Gobierno de Aragón tras la publicación de este diario de los altercados de hace tan solo tres días.

"Tras el incidente sucedido este domingo en uno de los recursos de atención a menores se procedió a activar los protocolos correspondientes y a reconducir la situación con las medidas oportunas se procedió a activar los protocolos correspondientes y a reconducir la situación con las medidas oportunas", rezaba su comunicado.

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