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Este es el pueblo de Tomás Guitarte, candidato de Aragón-Teruel Existe a la Presidencia en las elecciones de Aragón: un municipio donde se respira la historia

Además de su valor histórico, Cutanda ofrece al visitante la posibilidad de disfrutar de paseos por el entorno rural, con paisajes de secano y atractivos naturales cercanos, enriqueciendo la visita

Calle principal de Cutanda, municipio de Teruel, con un recorte de Tomás Guitarte, originario del pueblo

Calle principal de Cutanda, municipio de Teruel, con un recorte de Tomás Guitarte, originario del pueblo / JAIME GALINDO (fondo) / MIGUEL ANGEL GRACIA (recorte)

Zaragoza

Tomás Guitarte se presenta como la voz del Aragón rural, el candidato de Aragón-Teruel Existe que busca traducir el latido de las comarcas en políticas públicas. Su campaña pivota sobre la despoblación, el desequilibrio territorial y la necesidad de que el interior tenga presencia real en la gobernanza autonómica. Ligado al Jiloca, Guitarte sitúa su narrativa en un pequeño enclave de secano —pedanía de Calamocha— cuya historia y entorno hacen de este rincón, discreto pero lleno de significado, algo más que una simple referencia política.

Ese lugar es Cutanda, una localidad que no supera el centenar de habitantes pero cuyo nombre resuena en los anales de la historia de Aragón. La existencia de este pequeñísimo municipio turolense está estrechamente ligada a uno de los episodios más trascendentales de la Reconquista en el valle del Ebro: la batalla de Cutanda, librada en junio de 1120 entre las tropas del rey Alfonso I el Batallador y el ejército almorávide, y que marcó un antes y un después en la consolidación del dominio cristiano en los territorios centrales de la península ibérica.

Vista de la iglesia de la Asunción de Cutanda, Teruel

Vista de la iglesia de la Asunción de Cutanda, Teruel / JAIME GALINDO

Hoy, más de nueve siglos después, Cutanda (de unos 40 habitantes) es un destino modesto pero rico en matices para quien se acerque. Sus calles silenciosas, la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora y las ruinas del antiguo castillo sobreviven como testigos mudos de un pasado que se mezcla con la vida cotidiana de los cutandinos. El casco urbano, articulado en torno a la carretera que sirve como calle mayor, aún conserva restos de su fortificación, fragmentos de muralla y sillares que evocan tiempos turbulentos.

Mucho más que una nota al pie de la historia, Cutanda ha convertido ese legado en un atractivo cultural vivo: las Jornadas de Recreación Histórica de la Batalla de Cutanda, declaradas Fiesta de Interés Turístico de Aragón, reúnen cada año a vecinos y visitantes para escenificar aquel enfrentamiento decisivo. Durante varios días, el pueblo se transforma en un campamento medieval donde se representa la llegada de las distintas facciones, se organizan desfiles, exhibiciones, talleres e incluso actividades infantiles que permiten sumergirse en la vida de la Edad Media.

Estas recreaciones no solo atraen a amantes de la historia, sino que forman parte de una estrategia más amplia de dinamización local, impulsada también por asociaciones culturales como la Asociación Batalla de Cutanda. El proyecto de un Centro de Interpretación de la Batalla, que ocupa un antiguo silo, pretende consolidar aún más el atractivo del enclave y ofrecer a los visitantes una experiencia didáctica y emocional sobre aquel choque que cambió el rumbo del Reino de Aragón.

Una comarca repleta de naturaleza

Para el visitante, el entorno ofrece además pequeños placeres de la vida rural: paseos por los alrededores entre huertos, la zona de la Fuente Vieja o las laderas cercanas a la sierra de Fonfría, donde los paisajes de secano se abren al cielo inmenso del Jiloca y permiten contemplar la geografía que siglos atrás fue testigo de campañas militares.

Algo más lejos, pero aún accesible, emergen atractivos naturales y culturales que complentan la visita: el valle del Pancrudo con su ecosistema de yesos —refugio de aves y flora singulares— ofrece itinerarios para quien busca naturaleza y observación ornitológica; y las localidades cercanas de la comarca, con su patrimonio mudéjar, tradiciones y gastronomía local, permiten enriquecer una escapada que combina historia, paisaje y autenticidad aragonesa.

Entrada del municipio de Cutanda, en la provincia de Teruel

Entrada del municipio de Cutanda, en la provincia de Teruel / ANGEL DE CASTRO

Cutanda, en suma, es un lugar donde historia y presente se encuentran en cada piedra y cada recreación, donde el silencio del campo contrasta con el rumor de una batalla legendaria. Y, aunque no sorprende por su tamaño, sí por su capacidad de conectar al paseante con un pasado fundamental para entender el desarrollo del Aragón medieval y la identidad de un territorio que hoy sigue reivindicando su voz.

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