Siete trabajadores de dos centros de menores de Zaragoza presentan 11 denuncias por agresiones ante la Policía: "Tenemos miedo. La situación es límite"
Han tenido lugar en el último mes y se trata de episodios violentos con amenazas verbales y físicas de los jóvenes residentes a los educadores sociales


Al menos siete trabajadores de dos centros de menores de Zaragoza han presentado 11 denuncias por agresiones por parte de los residentes ante la Policía Nacional. Los episodios de "violencia verbal y física" se produjeron los días 6, 11 y 25 de enero en los Centros de Observación y Acogida de Protección de Menores, gestionados por la cooperativa Kairós, que dependen del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) del Gobierno de Aragón. Desde la entidad reconocen los hechos del último día, aunque los reducen a un "episodio de tensión verbal y conductual".
En detalle, cuatro trabajadores de un centro interpusieron sendas denuncias el 6 de enero y los mismos empleados presentaron otras cuatro el día 11 por los mismos motivos. Por otro lado, del día 25 de enero constan tres denuncias, que adelantó ayer EL PERIÓDICO DE ARAGÓN. "En la tarde y noche del domingo 25 de enero, cuatro educadores fueron agredidos en el Centro de Observación y Acogida de Protección de Menores, gestionado por la cooperativa Kairós. Los hechos se produjeron cuando uno de los jóvenes del centro protagonizó un episodio de extrema violencia durante varias horas contra el equipo educativo, que incluyó amenazas, cabezazos, patadas y puñetazos, así como un intento de precipitación del educador por las escaleras y un intento de agresión con arma blanca", denunciaban los educadores en un comunicado.
En las denuncias presentadas ante la Policía Nacional, a las que ha tenido acceso este diario, se relata que el primero de los episodios comenzó sobre las 15.30 horas y se prolongó hasta las 19.30 horas. En el escrito, una de las empleadas denuncia haber sido "agredida físicamente mediante el empleo de empujones, agarrones y patadas por parte de un menor que previamente había intentado acceder a un despacho que se encontraba con la puerta abierta, en el cual se encontraba su teléfono móvil". Según se detalla, "el resto de menores, y ante la actitud de agresividad y de violencia mostrada, han tenido que mediar, logrando contener al menor".
En este caso, tal y como se relata en la denuncia, el adolescente "cogió un cuchillo de cocina mientras lo ocultaba en su mano para salir de dicho recinto y dirigirse directamente hacía ella". Una vez más, fueron los compañeros los que lograron contenerle.
En una segunda denuncia, otro educador social narra los hechos que se produjeron entre las 21.15 horas y las 23.30, cuando el mismo joven volvió a exigir su teléfono móvil y acabó "dando golpes con su rodilla con el objetivo de hacerle perder el equilibro". "En un momento dado le coge de la pechera, del cuello y le levanta el puño con el objeto de golpearle", prosigue.
Kairós admite los hechos
Desde el centro de Kairós, tras la publicación en la versión digital de EL PERIÓDICO, admitieron en un comunicado el incidente que, según calificaron "se trató de un episodio de tensión verbal y conductual". "En el transcurso de una intervención educativa se produjo una situación de conflicto protagonizada por un menor y el equipo educativo del centro", señalaron, un hecho "que fue abordado por los profesionales conforme a los protocolos habituales de actuación en este tipo de proyectos", recalcaron en su escrito.

Sede de Kairós en Zaragoza. / KAIRÓS
Añadían que "la situación no derivó en agresiones físicas ni en daños personales a los profesionales del centro, ni fue necesaria asistencia sanitaria. Desde el primer momento se activaron los procedimientos internos y se informó a la administración competente, con la que Kairós mantiene una comunicación permanente y fluida". Según los propios trabajadores, con los que ha hablado este diario, lo único que pueden hacer es tratar de contener al joven, protegerse y llamar a la Policía Nacional o a la Guardia Civil.
Los trabajadores piden seguridad
Los trabajadores exigen tanto a la dirección de Kairós como al Gobierno de Aragón, responsable de estos centros, un equipo de seguridad formado por profesionales para evitar que estas situaciones vuelvan a producirse y, sobre todo, evitar una desgracia. "Este tipo de situaciones no pueden normalizarse ni minimizarse y ponen de manifiesto la falta de medidas de protección adecuadas en recursos de atención a menores. La violencia sufrida evidencia la necesidad de revisar protocolos, dotaciones de personal y mecanismos de seguridad en este tipo de centros", subrayaron. Asegura que tienen "miedo" y que la situación "es límite" porque no son casos aislados.
Desde el Gobierno de Aragón se limitaron a decir que "tras el incidente sucedido este domingo en uno de los recursos de atención a menores, en este caso gestionado por la entidad Kairós, se procedió a activar los protocolos correspondientes y a reconducir la situación con las medidas oportunas".
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