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Sacando punta

Los principales temas de la campaña electoral en Aragón: la movilidad cambia de vía

El accidente de Adamuz ha desplazado el foco electoral de la vertebración territorial hacia una red ferroviaria aragonesa al límite tanto en la media distancia como en la alta velocidad.

Una viajera en la estación de trenes de Monzón, una de las líneas clave para la movilidad del medio rural en Aragón.

Una viajera en la estación de trenes de Monzón, una de las líneas clave para la movilidad del medio rural en Aragón. / El Periódico de Aragón

David Chic

David Chic

Zaragoza

El terrible accidente de tren de Adamuz también se han notado en la red ferroviaria aragonesa. La alarma por la mala situación de la red ferroviaria se ha colocado en el primer lugar del debate electoral sobre la movilidad. Hacen falta inversiones, tanto en la alta velocidad como en la red de media distancia, fundamental para vertebrar los nudos comarcales. De forma paralela, el calor de las promesas electorales parece despejar las vías de cara a una segunda línea del tranvía zaragozano, una infraestructura muy demandada que compite con una utópica red de cercanías aragonesa (o de redoladas) que debería dar servicio a las grandes inversiones anunciadas en el eje del Ebro.

La situación de los trenes preocupa a los usuarios, que sufren en todos sus traslados un traqueteo constante y retrasos que eran muy poco habituales hace una década. El Sindicato Ferroviario ha calificado de crítica la situación de la línea Zaragoza-Caspe-Tarragona, con más de 20 limitaciones temporales de seguridad por el mal estado de la vía, o la línea Zaragoza-Lérida, con deficiencias que repercuten en la seguridad y falta de material, herramientas y personal.

Un autbús de la nueva red de transporte pública de Aragón.

Un autbús de la nueva red de transporte pública de Aragón. / El Periódico de Aragón

Por otro lado en los últimos meses las carreteras aragonesas han recibido nuevos actores que culminan una reforma emprendida en el primer Gobierno de Javier Lambán en la consejería de Vertebración del Territorio. Con la marca Transporte Público de Aragón y un sencillo logotipo las nuevas rutas de autobús entre municipios han comenzado a trasladar a los primeros pasajeros ofreciendo uniformidad, más frecuencias y garantías al transporte intermunicipal.

Sorprende, abordando las comunicaciones con vehículos privados, que esta campaña los decibelios sobre las autovías pendientes se encuentren prácticamente en sordina. La tragedia ferroviaria ha cambiado la mirada y la necesidad de culminar desdoblamientos y eliminar cuellos de botella en los grandes ejes ha pasado a un segundo plano. Igual que la realidad de que las carreteras aragonesas son las que necesitan más mantenimiento de España.

El consenso en Zaragoza parece demandar una segunda línea de tranvía.

El consenso en Zaragoza parece demandar una segunda línea de tranvía. / El Periódico de Aragón

En Zaragoza campaña electoral ha comenzado con la tímida puesta en marcha de su zona de bajas emisiones en el centro urbano que busca reducir la contaminación de los vehículos privados. Sin embargo, la medida nace con una aplicación limitada: desde este diciembre se ha empezado a multar a ciertos vehículos, pero la crítica general coincide en que la iniciativa carece de la ambición necesaria para transformar realmente el aire de la ciudad. Una situación similar a la de Huesca, aunque en la capital altoaragonesa la gran peatonalización del centro que ya había transformado previamente los hábitos de movilidad.

Zaragoza vive un momento de auge en el uso del transporte público, alcanzando récords de validaciones en bicicletas, autobuses y tranvía. No obstante, este éxito obliga a repensar la intermodalidad y la convivencia entre vehículos. La prioridad actual debe ser completar la red de vías ciclables; aunque la ciudad cuenta con unos 130 kilómetros de carril bici, existen puntos negros de conexión.

La línea 1 del tranvía es un éxito consolidado con 30,7 millones de validaciones anuales. Dada la recuperación del sistema tras la pandemia los expertos en movilidad alertan de la necesidad de retomar el Plan de Movilidad Urbana Sostenible para impulsar definitivamente la segunda línea este-oeste que conecte Las Fuentes con las Delicias a través de la avenida de Madrid. Las declaraciones de la alcaldesa de Zaragoza Natalia Chueca en el calor de la campaña abren una vía al consenso político para abordar este cambio. Un cambio de vía que transformaría incluso la relación de l a ciudad con su entorno metropolitano, en constante crecimiento y con necesidades de movilidad cada vez más importantes y demandadas.

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