Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El nuevo polo tecnológico que toma forma en Aragón: de la 'nube' a la fábrica de componentes

El efecto arrastre de los centros de datos y otras grandes inversiones está atrayendo ingenierías, proveedores y fabricantes especializados, lo que refuerza y enriquece la generación de un nuevo ecosistema empresarial

Obras del centro de datos de Amazon en Villanueva de Gállego.

Obras del centro de datos de Amazon en Villanueva de Gállego. / MIGUEL ANGEL GRACIA

Zaragoza

La inversión de Diamond Foundry (DF) en Zaragoza supone mucho más que la llegada de una nueva fábrica. Actúa como catalizador y punto de inflexión en el desembarco de una industria de alta tecnología –la de los componentes para chips– y, además, amplifica y enriquece el nuevo ecosistema empresarial que se está configurando y consolidando en Aragón. La comunidad está logrando tejer, tanto con inversores externos e internacionales como con empresas locales, un entorno productivo de nuevo cuño al calor de los grandes proyectos de inversión que está atrayendo, especialmente en el ámbito de los centros de datos, un sector al que también se vincula la nueva implantación.

Este renovado tejido tecnológico e industrial se genera de forma progresiva, a medida que llegan ingenierías, constructoras, proveedores, fabricantes tecnológicos y compañías especializadas. En las últimas semanas se ha conocido la entrada de operadores relevantes que apuntalan el perfil digital del territorio. Al aterrizaje de Diamond Foundry, avanzado en exclusiva por este diario, se suma el de Multiverse Computing, firma especializada en computación avanzada e inteligencia artificial.

Nuevas empresas

La tecnológica vasca ha abierto una sede en Zaragoza con 50 profesionales de alta cualificación y el objetivo de alcanzar los 100 en el corto plazo y los 200 en el medio. Su función principal será optimizar el coste energético de los centros de datos, una de las razones de peso que han motivado su implantación en la capital aragonesa, concretamente en la séptima planta del Centro Empresarial de Aragón.

Otro proyecto relevante conocido recientemente es el impulsado por Espanix en el futuro Distrito Aragonés de Tecnología (DAT Alierta), donde prevé implantar un nodo de conexión a internet ultrarrápido. La iniciativa contempla la construcción de un edificio de tres plantas en una parcela de unos 1.000 metros cuadrados, dentro del complejo que el Gobierno de Aragón proyecta entre Parque Goya y el campus Río Ebro de la Universidad de Zaragoza. Esta infraestructura, un punto de intercambio de internet (IXP, por sus siglas en inglés), no solo permitirá reforzar el ecosistema digital de la comunidad: se traducirá también en una inversión inicial de 55 millones de euros y en la creación de alrededor de 30 empleos cuando entre en funcionamiento, previsiblemente en 2030 si se cumplen los plazos.

Grandes grupos industriales como Finanzauto están ampliando asimismo su presencia en este mercado emergente, impulsados por una demanda cada vez más especializada. La compañía se encarga del mantenimiento de buena parte de los grupos electrógenos de los centros de datos ya operativos en Aragón.

Walqa se sube a la ola

El salto no se concentra únicamente en Zaragoza. En el parque tecnológico Walqa, en Huesca, se consolida un segundo foco estrechamente ligado al auge de los centros de datos. Allí operan ya empresas como Carbonell Figueras, una constructora catalana especializada en este tipo de infraestructuras digitales. Cuenta con alrededor de 70 trabajadores y planes de ampliación hasta los 140.

Junto a ella trabajan Itercon y la multinacional Aecom, además de la alemana Stulz, centrada en climatización de precisión para instalaciones críticas. En conjunto, estas compañías configuran una red de conocimiento técnico directamente vinculada a la ejecución y operación de centros de datos.

El efecto tractor de estas inversiones ya se deja notar en talleres industriales y pymes aragonesas, que empiezan a integrarse como proveedores en grandes proyectos como el promovido por el fondo Blackstone –a través de su filial QTS– en Calatorao. Otras firmas locales, como Levitec o Chemic, han reforzado su actividad gracias al despliegue de centros de datos, que ha incrementado su facturación y su empleo en un plazo reducido.

Tracking Pixel Contents