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Renfe, Iryo y Ouigo suprimen los últimos trenes del día entre Madrid, Zaragoza y Barcelona para que Adif repare las vías

La medida afecta a nueve trenes y se ha solicitado para poder acometer las tareas de conservación de la infraestructura. Solo Ouigo ha confirmado que se mantendrá al menos hasta el próximo domingo

Varios pasajeros esperan en la estación de Delicias este lunes.

Varios pasajeros esperan en la estación de Delicias este lunes. / Jaime Galindo

Zaragoza

Adif ha solicitado a Renfe, Iryo y Ouigo que cancelen los viajes de las últimas horas del día a partir de este lunes entre Madrid, Zaragoza y Barcelona para que pueda acometer reparaciones en las vías. La decisión responde a la acumulación de incidencias y a las limitaciones temporales de velocidad que están dilatando los tiempos de viaje.

La medida ha entrado ya en vigor y estará activa hasta nuevo aviso. De esta manera, los viajeros deberán adelantar los horarios de salida desde todas las estaciones del corredor afectadas, que también incluye la de Calatayud. En total, se verán afectados nueve trenes de las tres operadoras. Los usuarios de Zaragoza que pretendían desplazarse a última hora tanto a Madrid como a Barcelona ya no tienen disponibles esas opciones. Ouigo es la única operadora que ha reconocido que mantendrá esta restricción horaria al menos hasta el domingo 8 de febrero.

Las subidas y bajadas de velocidad en los trenes de alta velocidad viven así un nuevo capítulo desde el trágico accidente de Adamuz, un suceso que ha precipitado la necesidad de revisar a fondo la seguridad de las vías. La tragedia ha vuelto a poner sobre la mesa la urgencia de acometer inspecciones y reparaciones profundas para evitar nuevos percances y minimizar los contratiempos a los pasajeros.

La sucesión de incidencias y limitaciones de velocidad han puesto de manifiesto la urgencia de acometer reparaciones a fondo en las vías del corredor de alta velocidad, una actuación imprescindible para garantizar la seguridad de las circulaciones y evitar nuevos episodios críticos. Ahora, Adif ve la necesidad de reducir las conexiones del final del día para poder trabajar con plenas garantías y que las tareas de mantenimiento no se vean afectadas por el paso de los trenes.

Los retrasos registrados en los últimos días, que en algunos casos han hecho que los trenes lleguen a destino ya pasada la madrugada, han obligado a las operadoras a adelantar el cierre comercial del corredor ferroviario y a suprimir temporalmente los servicios nocturnos, hasta que las reparaciones permitan retomar la normalidad. Según fuentes de Adif, estas medidas buscan garantizar que el mantenimiento pueda realizarse sin interferencias y con la seguridad que requieren los viajes de alta velocidad, evitando así la repetición de situaciones críticas.

La razón es que los retrasos acumulados en los desplazamientos estaban motivando que los trenes llegasen en el horario propio del mantenimiento y revisión que se realizan, lo que condiciona dichas tareas. Con el objetivo de disponer de un periodo nocturno adecuado, Adif ha solicitado a las operadoras que prestan servicio en el corredor de alta velocidad entre Madrid y Barcelona que supriman los últimos servicios de la jornada, "ya que estos trenes estaban llegando dentro de la banda de mantenimiento que se utiliza a efectos de revisión y reparación de la infraestructura", como explican fuentes de Adif.

Esta medida, que se pone en marcha a partir de hoy lunes y únicamente en este corredor, permitirá a los equipos de mantenimiento de Adif desarrollar las habituales tareas de conservación de la infraestructura cuando no circulan servicios comerciales.

En los últimos días se están celebrando reuniones intensas para tratar de ajustar los horarios y poder ofrecer a los usuarios mayor información sobre las salidas y las llegadas. Mientras tanto, los pasajeros siguen armándose de paciencia a la espera de que alguien pueda asumir sus responsabilidades.

Renfe ha reubicado en otros trenes a los viajeros afectados por estas supresiones y los trenes utilizados para estas reubicaciones circularán en doble composición para asegurar la disponibilidad de plazas. Además, la compañía está informando a los clientes de su nuevo tren, coche y plaza tras la reubicación y les ofrece la opción de realizar cambios o anulaciones sin coste si la alternativa propuesta no se ajusta a sus necesidades.

En concreto, los servicios afectados en Renfe corresponden a tres trenes con salida de Madrid a las 20.27 horas, con paradas en Calatayud (21.33) y Zaragoza (21.58) y llegada a Barcelona a las 23.48 horas; así como al convoy que parte de Madrid a las 21.07, con parada en Zaragoza a las 22.27 y llegada a Barcelona a las 23.59 horas. En sentido contrario, el tren afectado tenía salida de Barcelona a las 21.05 horas, con parada en Zaragoza a las 22.30 y llegada a Madrid a las 23.58 horas.

Por su parte, Iryo ha adelantado su última salida hacia Barcelona a las 19.29 horas y hacia Madrid a las 19.40, lo que implica la supresión de cuatro trenes diarios desde la semana pasada. Fuentes de la compañía confirman que esta medida ya la tomaron desde la semana pasada para poder garantizar el servicio óptimo a sus usuarios.

Ouigo también ha ajustado su programación, cancelando dos trenes que salían de la capital de España a las 20.10, con parada en Zaragoza a las 21.26, y de Barcelona a las 20.20 horas, con parada en la capital de Aragón a las 22.13 horas. "Para adaptarnos a la situación actual de circulación en la línea, debido a las limitaciones temporales de velocidad, y en coordinación con Adif, se han aplicado estos cambios", explican desde Ouigo, que también ha confirmado que los convoyes circularán en doble composición para no reducir el número de plazas ofertadas. En este caso, desde la empresa confirman que la medida se mantendrá vigente, "de momento", hasta el domingo 8 de febrero.

Esta decisión llega tras constatar que, de esas cinco horas teóricas de mantenimiento, los equipos disponen de menos de tres horas efectivas. Este tiempo, desde Adif se antoja insuficiente para poder hacer frente a los contratiempos que se vienen produciendo desde un tiempo atrás.

Las continuas limitaciones de velocidad condicionan significativamente los trayectos y han multiplicado los retrasos, generando malestar entre los usuarios, quienes entienden que la seguridad debe primar por encima de todo, pero también hay quien comienza a mostrar su malestar ante la falta de soluciones.

La estación de Delicias de Zaragoza viene reflejando estas últimas semanas las turbulencias que atraviesa la alta velocidad española, con usuarios resignados y enfadados. Trayectos como el Madrid-Zaragoza-Barcelona acumulan demoras y cambios de última hora que se dejan sentir en los andenes, retrasos que para muchos “es asumible”, pero para otros “es un desastre”.

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