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Los "despidos encubiertos" de WiZink en Zaragoza se consuman: "Nos han dejado sin nada”

Un total de 121 teleoperadores del banco digital se han quedado en la calle al no producirse la subrogación de sus contratos a Marktel, el nuevo gestor del servicio de atención al cliente, que se ha llevado la actividad a Portugal para abaratar salarios

Protesta de los trabajadores de Wizink en Zaragoza

Miguel Ángel Gracia

Zaragoza

El conflicto laboral por la deslocalización de Zaragoza a Elvas (Portugal) del servicio de atención al cliente de WiZink ha dado este lunes un salto cualitativo al consumarse el cierre efectivo del centro de trabajo. Los 121 empleados afectados acudieron a primera hora a las instalaciones del complejo empresarial de la Expo y se encontraron la puerta cerrada, sin posibilidad de acceder a sus puestos ni de continuar prestando el servicio, pero sin haber recibido tampoco una comunicación de los despidos ni las correspondientes indemnizaciones.

“Lo que hemos visto es que el centro está cerrado. Hemos venido varios compañeros, también representantes de UGT, para comprobar si podíamos entrar a trabajar, y no ha sido posible”, explica Belén Gómez, representante del comité de empresa de Zelenza CEX, la firma que gestionaba el servicio hasta el pasado 31 de enero, que ahora ha pasado a manos de Marktel sin que se haya producido la subrogación que exige el convenio colectivo del sector de los contact center. “Hemos llamado varias veces y nadie nos ha abierto. No se puede entrar”, ha señalado.

La escena confirma, en la práctica, el cierre del contact center y deja ya sin actividad a una plantilla que llevaba años prestando el servicio de atención al cliente del banco digital, en algunos casos desde hace más de 15 años. El servicio se presta ahora desde Portugal, tras la adjudicación del contrato a Marktel, a través de su filial lusa.

Despidos “encubiertos”

Desde el comité califican la situación como una estrategia de rescisión forzosa. “Nosotros no nos hemos ido voluntariamente. No tenemos trabajo porque nos han impedido trabajar y nos han dado de baja de la Seguridad Social. Esto son despidos encubiertos y así los vamos a denunciar”, subraya Gómez.

Los abogados de los trabajadores ya preparan demandas individuales por despido mientras se dirime el conflicto colectivo abierto por Zelenza contra WiZink y Marktel por no haber llevado a cabo la subrogación de la plantilla. En principio, los trabajadores podrán acceder a la prestación por desempleo, pero no percibirán indemnización salvo que los tribunales les den la razón. “Eso es lo que vamos a luchar, porque ahora mismo nos han dejado sin nada”, afirma la representante sindical.

En paralelo, el comité descarta por ahora acudir al Fogasa. “Eso sería el último recurso y además está topado. Primero queremos que se depuren responsabilidades”, indican.

Pendientes de la Audiencia Nacional

El cierre del centro se produce con el foco puesto en el juicio fijado en la Audiencia Nacional, previsto para el 12 de marzo tras retrasarse un mes la cita inicial, en el marco de la demanda de conflicto colectivo presentada por Zelenza contra WiZink y Marktel. En ese procedimiento se decidirá si existe obligación de subrogar a la plantilla al entender que hay continuidad real del servicio.

“Eso es lo que estamos solicitando: que se ejecute la subrogación”, recalca Gómez, quien recuerda que Marktel tiene estructura en España y que el trabajo podría seguir realizándose desde Zaragoza, incluso en modalidad de teletrabajo.

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