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Cierra una emblemática charcutería familiar de Zaragoza después de 42 años en activo: “Os llevaremos siempre en el corazón”

La casa Don Eusebio 1924 ha tomado el relevo en una inauguración en la que los asistentes han podido degustar sus productos

La charcutería zaragozana cierra tras 42 años atendiendo a los zaragozanos.

La charcutería zaragozana cierra tras 42 años atendiendo a los zaragozanos. / Charcuterías Pascual

Zaragoza

Zaragoza dice adiós a uno de esos comercios que forman parte de la memoria colectiva del barrio. Tras 42 años de dedicación, Charcuterías Pascual, también conocida como Jamones Pascual, cierra una etapa histórica en la ciudad. El negocio local deja una huella imborrable en generaciones de clientes que han confiado en su mostrador durante más de cuatro décadas. 

Antonio Pascual llegó a Zaragoza en 1984 desde Somaén, un pequeño pueblo de Soria. En la capital aragonesa, levantó “con sus propias manos” la Charcutería Pascual, en el número 87 de la calle Miguel Servet. Carmen Pascual, veterinaria, aportó su conocimiento sanitario al establecimiento situado en el límite entre San José y Las Fuentes.

Su especialidad es el jamón, producto del que venden todo tipo de variedades: ibérico, cruzado, el de Denominación de Origen de Teruel… Pero el negocio familiar ha sido mucho más que una charcutería. Ya se había convertido en un punto de encuentro y una referencia en producto y trato humano. Durante estos 42 años, Carmen Pascual y Antonio Pascual han atendido personalmente a miles de familias zaragozanas.

“A todos los que habéis estado ahí, gracias. Gracias por vuestra confianza, por vuestro cariño y por acompañarnos durante tanto tiempo”, han querido transmitir desde la familia Pascual en su perfil de Facebook. “De verdad, os llevaremos siempre en el corazón”, han asegurado.

Don Eusebio 1924 coge el testigo

Pero este cierre no es un punto final, sino un nuevo capítulo de su historia. La emblemática charcutería situada en inicia ahora una nueva etapa bajo el relevo de Don Eusebio 1924, una empresa familiar con casi 100 años de historia en el gremio charcutero, que asume el testigo con respeto, ilusión y un firme compromiso con la calidad.

Desde Don Eusebio 1924 han querido lanzar un mensaje de tranquilidad a los clientes de siempre: la esencia del comercio de barrio, la cercanía y la atención personalizada seguirán siendo una prioridad. La nueva etapa no llega para cambiar lo que funcionaba, sino para cuidar los detalles a los que debe su fama.

Con casi un siglo de experiencia, Don Eusebio 1924 es una casa que vive el producto desde el origen y controla cada fase del proceso. Su trabajo se basa en la montanera y crianza del cerdo ibérico con conocimiento del campo y tradición, una sala de despiece y selección profesional, y una curación lenta y cuidada, respetando los tiempos que exige el jamón de primer nivel. Todo ello se complementa con una cuidada selección gourmet y el mimo propio de lo artesanal, presente en sus tiendas especializadas.

Como parte de este cambio, Don Eusebio 1924, junto a los antiguos propietarios, ha organizado un evento de inauguración con degustación incluida. Los clientes de toda la vida podrían despedirse del antiguo negocio y dar la bienvenida a sus nuevos dueños degustando algunos de sus productos. 

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