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Inquietud en Zaragoza por los continuos retrasos en los trenes: "Ya nunca sabes cuándo vas a llegar"

Los constantes retrasos para afrontar una revisión de las vías de ferrocarril provoca constantes retrasos en la circulación de los trayectos de la alta velocidad

Viajeros de tren en la estación de Delicias, este martes en Zaragoza.

Viajeros de tren en la estación de Delicias, este martes en Zaragoza. / Pablo Ibáñez

David Chic

David Chic

Zaragoza

La paciencia de los usuarios de los trenes de alta velocidad, sea cual sea la compañía que los opere, está a punto de llegar a su límite. En la estación de Delicias de Zaragoza, las miradas de estoicismo se dirigen a unos paneles de salida que marcan retrasos superiores a los 40 minutos en hora punta. A la incertidumbre sobre el horario de partida se suma, además, el desconocimiento de la hora de llegada, alterada por los constantes cambios de velocidad durante el trayecto.

Los viajeros habituales hablan de "resignación". Es el caso de Fran Martín, residente en Zaragoza pero con muchos desplazamientos en su día a día por motivos laborales. En su opinión el cambio de velocidad en los trenes tendría que estar más explicado, pues depende de los tramos que atraviesan. Y eso impide conocer a ciencia cierta las horas en las que finalizan los viajes. "Ya nunca sabes cuándo vas a llegar", señala. Algo similar le sucede este martes a Linda Fuertes, también zaragozana. Mientras espera a ser atendida en las taquillas de información de Renfe recuerda "los muchísimos" retrasos acumulados en los últimos días, tanto en trayectos de ida como de vuelta.

En las últimas jornadas han sido varios los billetes por los que le han devuelto el importe completo debido a la falta de puntualidad. "En mi caso tengo tiempo para hacer los viajes, pero mucha gente no se puede permitir viajar con tanto desconocimiento", indica. En las próximas horas su hermana comenzará un viaje hasta Huelva con el que esperan que no se produzcan incidencias. "Esperando y con fe", considera, pues los trenes "van mucho más lentos" y hacen "como paradas". En su opinión en todas las estaciones se producen complicaciones, aunque con la voluntad "de superar el bache" de este último mes tras el trágico accidente.

Las experiencias en las últimas semanas han duplicado la inquietud de los viajeros. Así lo explica Julio Chiappini, de origen argentino. El mismo día del accidentes estaba viajando desde Granada a Zaragoza, pasando unas pocas horas antes por la vía en la que se produjo el descarrilamiento. "Nos llamó la atención en el viaje el movimiento del tren, pero creímos que era normal sobre todo en la zona de Andalucía", ha recordado. En aquella ocasión le resultaba incluso problemático "mantenerse de pie" dentro del propio vagón. Ante la actual situación de retrasos generalizados señala que son necesarios para afrontar las reparaciones. "Obviamente deberían haberse hecho antes y con mayor precisión", incide.

El madrileño Juanjo Arístegui espera en el vestíbulo de salidas convencido de que su tren se acabará retrasando, aunque esta no sea una información que aparezca todavía en el panel de información. La suya es otra de las historias de resignación en la estación de Delicias. "Los billetes se compran con el horario normal y después te encuentras con lo que te encuentras", explica sobre la falta de certezas. Por eso reclaman una inversión más profunda en las infraestructuras. "Desde el comienzo del AVE hasta los viajes que se hacen ahora con la alta velocidad se nota una gran diferencia, pues en los primeros viajes todo era muy cómodo, pero ahora es imposible moverse por el vagón sin balancearte", incide.

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