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Camino a las urnas

Los principales temas de la campaña electoral en Aragón: las esperas en sanidad vuelven al debate

La falta de profesionales sanitarios y las listas de espera son dos de los grandes retos a los que deberá hacer frente el futuro líder de Aragón, que también tendrá que abordar una huelga de médicos indefinida.

Manifestación de los vecinos de Ejea de los Caballeros frente a la Aljafería, el pasado febrero.

Manifestación de los vecinos de Ejea de los Caballeros frente a la Aljafería, el pasado febrero. / Rubén Ruiz.

Zaragoza

Cuenta atrás para el 8F. La campaña electoral está cerca de llegar a su final y la gestión de la sanidad ha sido una de las claves en las que se han apoyado las fuerzas políticas para captar el voto de los aragoneses. Socialistas y populares se han recriminado demoras en las citas de salud bajo los mandatos de unos y otros, y han echado mano de las listas de espera quirúrgicas para criticar, los primeros, y defender, los segundos, los datos de las mismas. Pero, se mire desde el punto desde el que se mire, lo que ha permitido evidenciar esta guerra de cifras es lo mismo que los pacientes y profesionales sanitarios llevan tiempo denunciando: que, aunque no es nuevo, el sistema sanitario está saturado. Y que necesitan recursos. Materiales y humanos.

Uno de los flancos débiles de la sanidad aragonesa es el medio rural. Garantizar la asistencia en los pueblos se ha convertido en todo un reto por la falta de profesionales que sufre Aragón, y prueba de ello han sido las protestas que en el último año, y en más de una ocasión, han protagonizado los vecinos de Ejea de los Caballeros.

Entre las soluciones propuestas por el Departamento de Sanidad para paliar este déficit está la contratación de personal sin el mir, medida puesta en marcha a través de un decreto ley por el que los profesionales pueden ser seleccionados por concurso de méritos para cubrir las plazas de difícil cobertura, en las que deben permanecer al menos tres años.

Sin embargo, hay quienes se han mostrado críticos con esta acción, que no termina de paliar la falta de profesionales que sufre el sistema sanitario aragonés. Desde el departamento inciden en que, para poder cubrir la demanda, se requieren también otras acciones como una homologación más rápida de los títulos de personas formadas en otros países que no pueden ejercer su especialidad en España. Este proceso depende del Ministerio de Sanidad, al que el Ejecutivo de Aragón ha reclamado mayor agilidad.

Además de mirar al ministerio, el Gobierno de Jorge Azcón también se ha apoyado en este déficit de profesionales, que es y será uno de los principales retos sanitarios en la comunidad, para justificar la externalización de algunos servicios en hospitales como el Obispo Polanco de Teruel. Esta «privatización» hizo salir a las calles a los aragoneses en noviembre, cuando una manifestación en defensa de la pública recorrió las calles de Zaragoza. La petición: que se invierta más en el sistema público aragonés que, aseguran profesionales y pacientes, está saturado.

Consciente de esta elevada demanda asistencial, que en los últimos meses se ha hecho todavía más evidente al adelantarse la epidemia de gripe y colapsar los servicios, Sanidad puso en marcha las nuevas urgencias de tarde en Zaragoza en diciembre. Lo hizo, eso sí, después de mucha polémica, varias dimisiones y hasta una huelga de médicos. Pero logró su objetivo y el nuevo modelo de Atención Continuada se estrenó en un momento clave permitiendo aliviar unas urgencias hospitalarias que, a día de hoy, y según expone el personal sanitario, continúan saturadas, con largas demoras para subir a planta.

Y «largas» es también como han calificado a las listas de espera quirúrgicas desde la oposición. Los últimos datos de Sanidad revelaron que estas se redujeron un 26,24% en el último año, pero todavía hay 5.540 pacientes pendientes de una operación desde hace más de 180 días. El Gobierno de Azcón ha explicado que para disminuirlas también se ha utilizado suelo de clínicas privadas.

El de la reducción de las listas de espera será otro de los grandes desafíos para el futuro líder de Aragón, al que se sumará el malestar que ha despertado en los médicos del país el Estatuto Marco. De hecho, fueron a la huelga en diciembre, y los de Aragón sumaron a esta convocatoria nacional reclamos autonómicos. Y aunque ahora algunos sindicatos han firmado un acuerdo con el ministerio, otros mantienen su rechazo y han convocado paros indefinidos en los próximos meses.

Lo que está por ver es si para entonces, con las elecciones del 8F ya más que superadas, el futuro líder de Aragón cumple con esa defensa de la sanidad pública por la que ahora apuestan las fuerzas políticas para captar votos. Porque se necesitan recursos. Materiales y humanos.

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