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Zaragoza vigila la crecida del Ebro: el agua ya cubre algunos paseos de las riberas

Aunque por ahora la situación no es alarmante, las últimas precipitaciones obligan a extremar la precaución ante las posibles crecidas de los ríos

Vídeo | Zaragoza vigila la crecida del Ebro: el agua ya cubre algunos paseos de las Riberas

Jaime Galindo

Zaragoza

Zaragoza mira a estas horas hacia el río Ebro. Por el momento, la situación no es alarmante, ni siquiera preocupante. Sin embargo, durante estos días conviene extremar la atención en los caudales, no solo del Ebro, sino también de todos sus afluentes, especialmente los de la margen izquierda.

Las lluvias persistentes, junto con la abundante nieve acumulada en las montañas del Pirineo, están provocando un aumento progresivo de los caudales. En caso de que continúen las precipitaciones o se produzca un deshielo más intenso con el aumento de las temperaturas, no se descartan crecidas adicionales en los próximos días.

Aunque actualmente no haya avisos oficiales de la Agencia Española de Meteorología (AEMET), los últimos partes meteorológicos y la evolución del tiempo obligan a extremar las precauciones, mantener una vigilancia activa y seguir de cerca la evolución de los niveles. Ríos como el Aragón, Gállego, Ésera, Cinca y Noguera Ribagorzana ya están registrando incrementos de caudal.

En la capital aragonesa, el Ebro comienza a cubrir algunos paseos de la ribera, una situación habitual en episodios de aumento de caudal, pero que sirve como indicador del ascenso del nivel del río. De momento, la estampa del río a su paso por Zaragoza es llamativa, con numerosos curiosos que ya se han acercado a la ribera para comprobar en primera persona la evolución del caudal.

Por el momento, no es posible adelantar si se producirán incrementos significativos que obliguen a lanzar algún tipo de aviso. Habrá que esperar a la evolución de las lluvias y a cómo responden los ríos en las próximas horas y días, manteniendo siempre una actitud de prudencia.

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) mantiene un seguimiento constante de la situación hidrológica mediante el control en tiempo real de caudales y niveles. Como no es posible evitar las crecidas naturales, desde la entidad insisten en extremar las precauciones y seguir las recomendaciones de seguridad.

En estos días se va a estar vigilando continuamente el aumento de los caudales de los ríos y los barrancos. Al menos mientras dure la inestabilidad atmosférica. El objetivo de este seguimiento continuo es detectar posibles crecidas repentinas y prevenir situaciones de riesgo para la población, las infraestructuras y las zonas cercanas a los cauces.

Un enero muy húmedo

Las continuas borrascas que azotan tanto España como Aragón desde que comenzó 2026 se están dejando notar. Tanto es así, que el carácter pluviométrico de enero en Aragón fue en general muy húmedo, especialmente en el Pirineo oriental y la Ibérica zaragozana. El porcentaje de precipitación se situó en un promedio del 184% con respecto a las medias de referencia.

Las precipitaciones caídas por toda la comunidad se reflejan en los embalses y ríos de la comunidad y dejan un pasado mes de enero entre los más húmedos de la historia. Ocupa la octava posición de la serie histórica, con valores recogidos desde 1961, y es el segundo más húmedo del siglo XXI, solo superado en 2024, con un 234% sobre los valores habituales.

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