Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Aragón reduce el riesgo de pobreza a mínimos en casi una década, pero sigue afectando a 187.000 personas

La Encuesta de Condiciones de Vida de 2025 constata una mejora sostenida de los principales indicadores sociales de la comunidad, que reduce las tasas de personas en situación de exclusión o con carencia material severa, aunque persisten bolsas de vulnerabilidad

El 8% de la población en Aragón sufre pobreza severa y no puede atender sus necesidades más básicas.

El 8% de la población en Aragón sufre pobreza severa y no puede atender sus necesidades más básicas. / Europa Press

Zaragoza

Aragón consolida en 2025 una tendencia positiva en sus indicadores sociales y logra situar la tasa de riesgo de pobreza en el nivel más bajo de los últimos nueve años. Aun así, un total de 187.000 personas viven en esta situación en la comunidad, el 13,6% de la población. Supone un descenso de un punto y medio respecto a 2024 (15,1%) y la tercera cifra más baja de la serie estadística tras los mínimos registrados en 2017 (13,3%) y 2009 (11,3%).

Así lo refleja la última Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) publicada este jueves por el Instituto Nacional de Estadística, que ofrece los resultados definitivos de 2025 -con información de rentas correspondiente a 2024- en materia de ingresos, desigualdad, pobreza y exclusión social.

En el contexto nacional, Aragón refuerza su posición relativa. La tasa autonómica de riesgo de pobreza se sitúa casi seis puntos por debajo de la media española (19,5%) y es la quinta más baja del país, solo superada por País Vasco (9,3%), Baleares (11,6%), Navarra (12,3%) y Madrid (12,7%).

Menos carencia severa y menor desigualdad

Uno de los giros más relevantes del informe es el descenso de la carencia material y social severa, que había encendido las alarmas en 2024. En 2025, el porcentaje de población afectada cae hasta el 6,5% (casi 90.000 personas), lo que supone una reducción de 1,7 puntos en comparación con 2024 (8,2% y 110.000 personas). De esta manera, en torno a 20.000 aragoneses han dejado de padecer esta situación de vulnerabilidad extrema, a pesar de que la población residente en la comunidad ha crecido en el último año (14.000 más, hasta un total de 1.375.040).

La tasa de pobreza severa de Aragón se sitúa claramente por debajo del promedio nacional (8,1%). Aunque devuelve a la comunidad a niveles más próximos a los previos al repunte registrado tras la crisis inflacionaria, la cifra de 2025 es la segunda más alta de la serie estadística, que comienza en 2008.

La mejora también se extiende al indicador AROPE, utilizado por la Unión Europea para medir el riesgo de pobreza o exclusión social. En Aragón afecta al 19,1% de la población, unas 283.000 personas, tras reducirse algo más de un punto respecto a 2024 (21%). El dato vuelve a ser significativamente inferior al conjunto de España, donde alcanza el 25,8%, y rompe la senda de empeoramiento observada en la edición anterior de la encuesta.

Aragón, la comunidad con menor desigualdad

La evolución positiva de estos indicadores se produce en paralelo al avance general de los ingresos. La renta por persona y unidad de consumo de los aragoneses creció un 6% en el último ejercicio, hasta 16.717 euros, lo que ha permitido aliviar algunas de las situaciones más extremas detectadas un año antes, especialmente las vinculadas a la falta de recursos básicos y a la imposibilidad de afrontar gastos esenciales.

Aragón destaca, además, como la comunidad con menor desigualdad en la distribución de la renta. El indicador S80/S20 --que compara los ingresos del 20% más rico con los del 20% más pobre-- se sitúa en el 4,2%, dos décimas menos que en 2024 (4,4%) y muy por debajo de la media española (5,2%). El coeficiente de Gini, considerado de referencia para medir la desigualdad de un territorio, también es el más bajo del país, con una tasa de 27,1 frente al 30,8 de la media española. Este comportamiento confirma una estructura de ingresos más equilibrada que en el conjunto del país.

Vacaciones, imprevistos y fin de mes

Pese a la mejora global, la encuesta sigue mostrando limitaciones en la capacidad económica de una parte significativa de los hogares. Uno de cada cuatro aragoneses (24,6%) no pudo permitirse irse de vacaciones al menos una semana al año; el 28,7% carecía de margen para afrontar gastos imprevistos; y el 12,4% acumuló retrasos en los pagos relacionados con la vivienda o los suministros básicos. Además, un 4,7% reconoce tener dificultades para llegar a final de mes.

Con todo, en todos estos indicadores Aragón se mantiene por debajo de las medias nacionales, que se sitúan en el 32,2% en el caso de las vacaciones, el 36,4% en los gastos imprevistos, el 13,3% en los retrasos de pago y el 8% en las dificultades mensuales para cubrir los gastos.

El empleo, factor clave

El nivel de vinculación al mercado laboral sigue siendo uno de los elementos decisivos para explicar la evolución de la pobreza. En Aragón, solo el 4,9% de los hogares presenta una baja intensidad en el empleo --personas en edad de trabajar que han estado ocupadas menos del 20% del tiempo--, seis décimas menos que en 2024 y casi tres puntos por debajo de la media española (8%). Es, de hecho, la segunda tasa más baja del país.

Este dato ayuda a explicar por qué la comunidad ha logrado reducir el riesgo de pobreza incluso en un contexto de inflación todavía elevada en algunos bienes básicos. La Encuesta de Condiciones de Vida subraya que la combinación de mayor empleo efectivo y crecimiento de las rentas ha permitido contener la exclusión social, aunque advierte de que los avances no alcanzan de igual forma a todos los colectivos.

Tracking Pixel Contents