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Sin auxiliar de Educación Especial en el María Moliner de Zaragoza: "Mi hijo es ciego y necesita a alguien con él todo el día"

Una madre del colegio denuncia que este puesto lleva sin cubrirse desde enero

Fachada del colegio María Moliner de Zaragoza, en una imagen de archivo.

Fachada del colegio María Moliner de Zaragoza, en una imagen de archivo. / Rubén Ruiz

Zaragoza

Se ha dado un mes de margen. Pero se le ha agotado la paciencia. María Oliete es madre de un menor que estudia 3º de Infantil en el colegio María Moliner de Zaragoza y que tiene un 91% de discapacidad. Tiene ceguera y también Trastorno del Espectro Autista (TEA). Lo que no tiene es, según cuenta, auxiliar de Educación Especial en el centro desde que volvió a las aulas tras las vacaciones de Navidad. "Esa plaza tendría que estar cubierta. No puedes dejar más de una semana a un niño así desatendido. Pones en peligro su educación y la de todo el grupo de alumnos", comparte la mujer.

María explica que, desde septiembre hasta Navidad, su hijo sí ha contado con auxiliar de Educación Especial y ha estado atendido como corresponde. La situación ahora es otra porque la profesional que cubría ese puesto se tuvo que coger la baja al romperse el pie. "Es una baja de larga duración y esa plaza sigue sin estar cubierta", apunta. La madre cuenta que su hijo "es ciego de nacimiento y necesita una persona con él todo el día: para desplazarse, para acompañarlo al baño...", y por eso clama que ese puesto se cubra con urgencia. "No ha pasado una semana ni dos. Ha pasado un mes", denuncia.

Durante enero, los profesores del centro han tratado de organizarse para poder prestar a este alumno la mejor atención posible, pero María sabe que es muy complicado poder cubrir las necesidades de su hijo de forma absoluta sin dejar de cumplir con las obligaciones que realmente le corresponden al profesorado, que pasan por educar al resto de escolares. "Van todos de cráneo", lamenta la madre, que valora y agradece el trabajo que han desempeñado en el centro e incide en que la plaza de auxiliar de Educación Especial debe cubrirse ya.

"El otro día, la tutora me dijo que no podía más, que la situación ya era insostenible", cuenta sincera, y detalla que se han conseguido organizar de alguna forma gracias a los estudiantes que están haciendo prácticas en el colegio. Consciente de esta situación, y con el objetivo de evitar perjudicar al resto, ha habido días como este miércoles en los que María no llevó a su hijo al colegio durante las dos primeras horas. "Lo dejé en casa con mis padres por liberar un poco, porque no quiero que mi hijo esté desatendido ni poniendo problemas", comparte.

Pero subraya que esta no puede ser la solución. Porque este problema, dice, no es nuevo. La madre cuenta que ya el año pasado vivió una situación como esta, y después de enfadarse y ponerse en contacto con la dirección del colegio y, esta, con Educación, se incorporó al colegio una auxiliar. Ahora, tener que enfrentarse a este escenario por segunda vez le ha superado. "A la gente se le llena la boca para hablar de aulas TEA, de inclusión y de todo eso, pero aquí hablamos de un niño con una discapacidad muy alta sin atender", denuncia.

"No encuentran a nadie"

Según comparte, las respuestas que le dan es que "no encuentran a nadie y que las listas se han acabado", pero María no termina de creérselo e insiste en que tiene que haber alguna medida alternativa. Desde el Departamento de Educación de la DGA explican que, al haber reforzado la inclusión educativa en los dos años pasados con un aumento de la dotación y la creación de nuevas plazas de Relación de Puestos de Trabajo (RPT), "se han agotado las listas".

Para solucionarlo, recientemente se hizo un examen al que se han presentado más de 1.000 aspirantes, según informan desde Educación. La resolución provisional se ha publicado esta semana y ahora disponen de un plazo de tres días para hacer alegaciones. Educación indica que la próxima semana saldrá la lista definitiva y empezarán los llamamientos para cubrir los puestos.

"El que lo paga al final es mi hijo, que es un niño con discapacidad en un cole ordinario", reflexiona María, y afirma: "Tiene que haber apoyos, porque si no esto es seguir con el gueto de la discapacidad, y como madre te ves obligada a llevarlo a un cole de Educación Especial para que esté atendido". La madre recuerda que fue precisamente por motivos como este por los que la comunidad educativa fue a la huelga convocada por CGT los días 20, 21 y 22 de enero. "Esta situación se da también en otros centros", denuncia.

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