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CATL estrecha los 'lazos' entre Aragón y Hungría: dos gigafactorías milmillonarias y el papel de las empresas auxiliares

La china BYN ultima su desembarco en Figueruelas y también tiene presencia en el país magiar

Proyecto de la gigafactoría de CATL en Debrecen (Hungría).

Proyecto de la gigafactoría de CATL en Debrecen (Hungría). / CATL

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

2.510 kilómetros y más de un día de viaje por carretera separan las localidades de Figueruelas y Debrecen. Dos enclaves que, a primera vista, nada tienen que ver. Uno, un pueblo de poco más de 1.000 habitantes ubicado en el anillo metropolitano de Zaragoza. Otro, la segunda ciudad más poblada de Hungría, solo por detrás de Budapest. Pero ambos tienen en común un macroproyecto milmillonario, una gigafactoría de baterías que tiene detrás un mismo actor: la multinacional china CATL.

En Debrecen, el grupo automovilístico del gigante asiático invertirá más de 7.000 millones de euros, un montante récord para la compañía en Europa, donde ya produce baterías, desde principios de esta década, en la ciudad alemana de Erfurt. Pero la segunda inversión más importante es la que ya se está ejecutando en Figueruelas, con más de 4.100 millones de euros y unas obras que ya están en marcha. Su particularidad respecto a las otras dos radica en que en Zaragoza va de la mano de Stellantis en una joint venture, CSE, mientras que en Alemania y Hungría lo hace en solitario.

Pero, más allá de estas diferencias, existen una serie de dinámicas que ya han comenzado a aflorar en el país magiar, donde el proyecto está más avanzado, y que se están replicando en el entorno de la capital aragonesa. Una de ellas es la atracción de las distintas empresas auxiliares (o proveedoras, como se prefiera) que aterrizan en las zonas cercanas a las gigafactorías y generan un ecosistema empresarial que va más allá de la producción de las celdas.

La china BYN invertirá 40 millones en una fábrica junto a la gigafactoría de Figueruelas

El Periódico de Aragón

En ese sentido, como ha avanzado este diario, la china BYN está en negociaciones "muy avanzadas" para desembarcar en Figueruelas, en un solar que prácticamente colinda con las instalaciones de Stellantis y CATL. Su método se basa en la economía circular, ya que ha constituido una sociedad, BYN Regreen SL, que responde a la filial de la compañía especializada en el reciclaje de uno de los componentes clave para las baterías automovilísticas, el disolvente NMP.

Su llegada al país magiar

Estableciendo un paralelismo, esa misma filial se constituyó en Hungría, en ese caso con la denominación BYN Regreen Kft. La única diferencia nominal está en la última parte, aunque solo es idiomática, pues significa lo mismo. En el caso del país centroeuropeo, eso sí, su implantación no termina de estar clara, pese a que BYN ya cuenta con una página web operativa en un dominio húngaro en el que ofrecen un detallado catálogo sobre sus principales hitos, con especial hincapié en el medioambiental.

Con todo, BYN no está teniendo fácil su desembarco en el país presidido por el ultra Víktor Orban, pues diversos medios locales reportan al menos dos intentos fallidos: uno en la ciudad de Heves (de otra filial, BYN Chemical, dedicada a la producción del disolvente y no a su reciclaje) y otro, este pasado enero, en Tiszadob. En ambos casos hubo contestación vecinal porque, a su juicio, el disolvente NMP presenta "riesgos" para el medioambiente. En cualquier caso, desde la multinacional reivindican que su sistema "cerrado" de reciclaje, que incluye la "monitorización de la calidad del aire en tiempo real", convierte su tecnología en eficiente y fiable para prevenir cualquier eventualidad.

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