Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Prótesis de pezón en Zaragoza para mujeres tras pasar un cáncer o cirugía: "Se emocionan y lloran al verse con ellas"

Sofía Callén se dedica a colocar implantes en aquellas chicas que han visto alterada la forma de su pecho. Explica que son artesanas, que se hacen con silicona de grado médico y que son seguras e inocuas

Prótesis de areola y pezón hechas con silicona médica.

Sofia Callén

Zaragoza

Por y para las mujeres. Hace cerca de un mes que Sofía Callén comenzó a elaborar y colocar prótesis de areola y pezón en Zaragoza, na técnica que cuenta que es «bastante reciente» pero también beneficiosa para ellas. Según explica, no es lo mismo que los tatuajes y permite que quienes lo han perdido tras pasar por procesos como un cáncer de mama o una cirugía estética recuperen fuerza y autoestima.

Sofía explica que se trata de «unas prótesis que se hacen con silicona de grado médico» para aquellas mujeres que han perdido el pezón después de, normalmente, una mastectomía o una cirugía estética de pecho. «En caso de que falte solo uno, que sea unilateral, cojo el molde del otro e intento replicarlo al máximo -indica-.Si faltan los dos, tengo un banco de pezones en el que las mujeres pueden elegir el tamaño, el color... Se hace según lo que ella quiera y le apetezca, puede ser más rosado, más marrón, etc.».

Y todo ello de forma «totalmente artesana», remarca Sofía. «Se crea de cero: las pecas, las glándulas... Cojo el molde, hago la fotografía y lo empiezo a crear», desgrana. La duración del proceso depende de la demanda que tenga en el momento, y en cuanto tiene el pezón listo llama a la paciente para adaptarlo a su pecho.

Prótesis de pezón artesanas.

Prótesis de pezón artesanas. / Sofia Callén

Sofía asegura que esta técnica tiene varias ventajas. Por un lado que, a diferencia de la micropigmentación, a la que ella se dedica también, la prótesis de areola y pezón se puede colocar en cuanto se quitan los puntos de la cirugía y cicatriza la herida. «En micropigmentación, cuando ha habido mucha radioterapia, no coge bien el pigmento tan rápido», apunta. A ello añade que la prótesis «te da volumen». «No tiene nada que ver», dice compartando esta técnica con otras.

Por otro lado, que las prótesis suponen un impulso a nivel emocional. «Hay mujeres que se sienten mutiladas porque falta una parte de su cuerpo, u otras que tienen niños y que no quieren que sus hijos las vean así», comparte Sofía, que remarca que es más «una cuestión de autoestima, de sentirse mejor, de que una camiseta o un bikini siente mejor que si no tienes pezón». «Es el verte bien, el verte completa», enfatiza la profesional de Zaragoza.

También su mantenimiento es sencillo. Sofía informa de que se puede quitar y poner, y guardarla en una caja, o colocarla con «un pegamento especial y llevarla adherida hasta quince días seguidos». Cuenta que la prótesis de areola y pezón se queda fija aunque la mujer la «maltrate», por ejemplo, bañándose en el mar. Por eso, aunque estima que su duración es de unos dos años, depende del cuidado que haga de ellas cada persona. «Las he visto que han durado tres años en perfecto estado», afirma. Los precios rondan los 300 euros por prótesis, cifras similares a las de la micropigmentación.

Sofía descubrió esta técnica en un congreso de micropigmentación, pues esta también se trabaja en Oncología. Una de las invitadas era una mujer que no se podía micropigmentar y que, tras mucho investigar, dio con las prótesis de pezón. «Me pareció brutal y decidí hacer la formación», comparte. La recibió en noviembre en Barcelona y, después de dedicar dos meses a practicar «mogollón», la empezó a poner en marcha. Por ahora ejerce en Zaragoza, pero su fin es llevarla a otros puntos de la comunidad. «En un momento dado, se podría hacer también de forma online. En el caso de que sea bilateral, sin problema», sostiene.

Sofía avanza de la mano de la técnica - «Estamos en fase de darla a conocer para que cualquier persona que la requiera pueda acudir a ella», cuenta-, y por ahora las pacientes que han utilizado su servicio están «todas encantadas», sostiene. «Se emocionan y se echan a llorar cuando se ven con las prótesis», expresa la profesional.

Hasta ahora, ha atendido a mujeres que han pasado por un proceso de cáncer, pero explica que conoce compañeras que atienden numerosos casos de necrosis de pezón (muerte del tejido del mismo por falta de riego sanguíneo) tras haber pasado por una cirugía estética.

«Cómodas y realistas», dice Sofía sobre estas prótesis de areola y pezón que, recuerda, «están hechas con silicona de grado médico, lo que las hace inocuas y seguras para la piel», además de ser personalizadas. Pero si algo son las prótesis de areola y pezón es, sobre todo, un impulso a aquellas mujeres que han pasado por un proceso normalmente complicado y/o de trauma. Un impulso a recuperar la autoestima a aquellas mujeres que han visto alterado el aspecto de su pecho. por distintas causas. Porque este es un proyecto por y para ellas.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents