Los frentes abiertos para el nuevo Gobierno autonómico
En la legislatura se inaugurará la nueva Romareda y la gigafactoría de Figueruelas y los centros de datos comenzarán a operar. Vivienda y movilidad serán los dos principales retos

Estado actual de las obras en La Romareda. / Jaime Galindo

Más de un millón de aragoneses están llamados hoy a las urnas. La escena que tendrá el parlamento autonómico a partir de las 20.00 horas cambiará respecto a la que todavía tiene, aunque la clave reside en comprobar si lo hará de forma significativa o no. Todo depende de la caprichosa aritmética parlamentaria en unas Cortes de Aragón en las que hay hasta ocho partidos con representación, siendo además el parlamento con más formaciones sentadas en sus escaños, igualado con Cataluña y Castilla y León (donde también se votará el próximo 15 de marzo).
La nueva legislatura comenzará el 3 de marzo con la constitución de las Cortes y tendrá, como todas, un período máximo de cuatro años. Es decir, hasta el primer trimestre de 2030. Aunque, nuevamente, la suma de mayorías será clave para conseguir agotarla, algo cada vez menos habitual tanto a nivel nacional como territorial. Para muestra, un botón: el electoral que pulsó Jorge Azcón en diciembre y que ha supuesto los primeros comicios adelantados de la historia de la democracia aragonesa. Pero, ateniéndose a ese período ordinario legislativo, en los próximos cuatro años habrá una serie de cuestiones que el nuevo Gobierno de Aragón, esté liderado otra vez por Jorge Azcón o por Pilar Alegría, tendrá que abordar.
La primera, los grandes proyectos pendientes de inauguración, desde la nueva Romareda hasta la gigafactoría de Figueruelas. El campo de fútbol era, de entre los más estratégicos, uno de los pocos anuncios que, apurando, podía haber llegado a tiempo antes de las elecciones de mayo de 2027, cuando inicialmente iban a ser. Pero el adelanto electoral ha provocado que ni siquiera sea un tema recurrente durante esta campaña. Distinto será, eso sí, en las próximas municipales. En la lógica autonómica, el nuevo presidente (o presidenta) cortará la cinta del estadio, financiado en gran parte con el erario de todos los aragoneses, a lo largo de 2027. Una legislatura en la que también entrarán de lleno los preparativos del Mundial de Fútbol 2030, con Zaragoza como sede 48 años después.
Las inversiones milmillonarias anunciadas durante estos dos últimos años también deberán pasar del papel a la realidad. En este punto, las máquinas ya trabajan en la gigafactoría que Stellantis y la china CATL están levantando en Figueruelas, con más de 4.000 millones comprometidos. A la primera piedra sí llegó Azcón como presidente, acompañado del ministro socialista de Industria, Jordi Hereu. Y los centros de datos, con tan solo tres operativos en estos momentos, de Amazon Web Services, darán un impulso definitivo.
Serán cuatro años en los que habrá que discernir si, como dicen algunas voces en el sector, existe «burbuja» en la comunidad, con más de una treintena de inmuebles tecnológicos proyectados. Conviene recordar que muchos de ellos dependen, una vez acaben sus respectivas primeras fases, de los concursos de acceso a la energía, aún sin convocar, y la construcción de nuevas infraestructuras digitales. Microsoft, ACS, Vantage, Forestalia y un largo etcétera, a la espera.
La vivienda también cobrará protagonismo, tanto por las impulsadas desde el Ejecutivo autonómico como por las que pretende sacar al mercado Casa47, la nueva empresa estatal. Los focos apuntan especialmente a Arcosur, ya que el protocolo firmado entre las administraciones e Ibercaja marcaba 2031 como el año en el que el barrio debería estar completamente urbanizado, para llenarse con 70.000 vecinos en 2035. Por tanto, en estos próximos cuatro años las grúas y el cemento deberían ser una constante en las calles del emergente barrio zaragozano.
Y si la vivienda es el gran reto, la movilidad no le va a la zaga. Las miradas estarán en el necesario impulso a una red de cercanías autonómica, la ampliación de la línea 1 del tranvía de Zaragoza y la construcción de una segunda, prometida por todos los partidos de la izquierda y con un PP, por primera vez, abierto a la idea. El modelo de financiación autonómica, caducado desde hace más de una década, seguirá en el tintero, así como la convocatoria de una bilateral con el Estado que el estatuto autonómico deja muy clara.
Y en cultura, la escasa inversión histórica (hoy la comunidad es la segunda que menos fondos destina) se topará de bruces con una legislatura que, cuando llegue a su ecuador, celebrará el bicenterio de la muerte de Goya, con el deseo de que los premios de la Academia del Cine se celebren por primera vez en Zaragoza en 2028.
Suscríbete para seguir leyendo
- Zaragoza estrenará una nueva parada de bus en el mes de abril: sus líneas cuentan con más de 676.000 viajeros
- El 'otro' colegio de Natalia Chueca, un centro educativo concertado, católico y emblema de Zaragoza: 'Profesores implicados y formados
- Un grupo automovilístico italiano abrirá en Zaragoza su primer centro de operaciones en España
- Figari, el restaurante de Zaragoza donde probar calamares y guisos al estilo italiano: 'Se pueden hacer otras cosas que no sean pasta y pizza
- Nacho Rubio, el bombero de Zaragoza que saltó de la portada del calendario a los escenarios como 'stripper': 'Me encontraba con gente a la que conocía
- El chef de un restaurante de Zaragoza carga contra los que se quejan del precio de los menús: 'La gente no sabe lo que cuestan las cosas
- Una carnicería con más de 120 años de historia abre su propia hamburguesería en un pueblo de Zaragoza: 'Nos gusta mucho el barro
- David Blázquez, tras la nueva inversión milmillonaria de Amazon en Aragón: 'Hay alcaldes que reconocen que llevaban años esperando nuestra llamada