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La empresa Escribano refuerza su apuesta por Binéfar: duplicará plantilla y activa una inversión de 30 millones

La planta oscense del grupo EM&E superará los 300 empleos directos en 2026 y generará hasta 500 puestos indirectos con nuevos programas para el Ejército de Tierra

Un robot de desactivación de explosivos fabricado en Binéfar por la empresa del grupo Escribano.

Un robot de desactivación de explosivos fabricado en Binéfar por la empresa del grupo Escribano. / EM&E

Zaragoza

Binéfar consolida su posición como uno de los polos industriales emergentes de la defensa en Aragón. El grupo Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) prevé duplicar su plantilla en la localidad oscense a lo largo de 2026, hasta alcanzar los 300 trabajadores, al calor de nuevos programas militares y de una ambiciosa ampliación de sus instalaciones, en la que invertirá alrededor de 30 millones de euros.

El crecimiento se apoya en el fuerte impulso ya registrado a lo largo del pasado año. Solo en 2025, EM&E incrementó en casi un 65% su plantilla en Binéfar, hasta situarla en 170 empleados, y generó además unos 230 puestos de trabajo indirectos gracias al volumen de actividad trasladado a proveedores locales y del conjunto de la provincia de Huesca.

La planta de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) en Binéfar.

La planta de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) en Binéfar (La Litera). / EM&E

La inversión en empresas oscenses superó los 2,5 millones de euros y rozó los cuatro millones en el conjunto de Aragón, reforzando el tejido industrial auxiliar de la zona.

El impacto económico en la zona

Ese impacto económico y laboral se intensificará en el próximo ejercicio. La compañía desarrollará en sus instalaciones binefarenses el sistema de alimentación de los nuevos obuses autopropulsados del Ejército de Tierra, un proyecto estratégico que obligará a redoblar capacidades productivas y tecnológicas. Como consecuencia, el empleo indirecto asociado al centro podría elevarse hasta los 500 puestos, según las previsiones del grupo.

La ampliación de la planta, ya anunciada en 2025 y actualmente en marcha, permitirá multiplicar la superficie construida y acompañar un crecimiento sostenido de la actividad. Las actuales instalaciones, que cuentan con 1.800 metros cuadrados de producción y 1.500 m² de oficinas. En total, 15.620 m² construidos sobre una parcela que alcanza los 27.824 m². Las obras para incrementar la superficie de trabajo ya han comenzado.

Binéfar se ha convertido en el eje de la robótica de defensa del grupo, heredera de la histórica fábrica de Aunav, especializada en sistemas para la desactivación de explosivos y adquirida en 2024 por Escribano, que mantiene su nombre original como marca comercial. Hasta entonces y desde 2019 estaba en manos del grupo tecnológico japonés NTT Data.

La historia de la planta comenzó en 1988 como un proyecto de tres emprendedores locales que fabricaban sistemas de seguridad para bancos. Su salto a la robótica llegó en 2001, cuando desarrollaron el primer robot desactivador de explosivos para la Policía Nacional en respuesta a la amenaza del terrorismo de ETA. Tras su integración en el grupo de defensa Escribano hace casi dos años, la fábrica ha disparado tanto su actividad como el número de empleos directos e indirectos.

Con esta nueva fase inversora, EM&E afianza su compromiso a largo plazo con el territorio y refuerza el papel de Aragón en una industria estratégica en plena expansión, marcada por el aumento del gasto en defensa y la creciente demanda internacional de tecnología militar avanzada. Para Binéfar, el salto supone consolidar una diversificación industrial que trasciende el sector agroalimentario y sitúa a la capital de La Litera en el mapa de la alta tecnología aplicada a la seguridad y la defensa.

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