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La fiebre del biometano suma otro proyecto en Caspe y ya son más de 60 las plantas en tramitación en todo Aragón

El Gobierno autonómico prioriza una iniciativa de la empresa Enerth Investments en este municipio zaragozano, donde prevé invertir casi 39 millones de euros en unas instalaciones con capacidad para tratar 280.000 toneladas de residuos ganaderos al año

Imagen de archivo de una planta de biometano.

Imagen de archivo de una planta de biometano. / El Periódico de Aragón

Zaragoza

Caspe vuelve a ocupar un lugar destacado en el mapa energético de Aragón con un nuevo proyecto de biometano. El Consejo de Gobierno ha aprobado este miércoles declarar como inversión de interés autonómico la iniciativa de Enerth Investments, que prevé destinar 38,8 millones de euros a la construcción de una planta de biometano en el término de este municipio del Bajo Aragón zaragozano.

La instalación ocupará una parcela de 134.355 metros cuadrados y, según el expediente aprobado por el Ejecutivo que preside Jorge Azcón, comenzará sus obras en el tercer cuatrimestre de 2027 para entrar en funcionamiento previsiblemente a finales de 2028. En la fase de construcción se generarán 50 empleos directos y 100 indirectos, mientras que en la etapa operativa se prevén 14 puestos directos y 30 indirectos.

Capacidades de la planta

La planta tratará 280.000 toneladas anuales de residuos agroganaderos --180.000 de purines y 90.000 de estiércoles-- que serán transformados en 13,3 millones de normo metros cúbicos de biometano al año, equivalentes al consumo energético de unos 14.700 hogares. Además, producirá más de 250.000 toneladas de digestato destinado a uso agrícola.

La vicepresidenta de Aragón en funciones, Mar Vaquero, explicó que el proyecto incorpora infraestructuras para la recepción y digestión de residuos, tratamiento del gas y conexión directa a la red de transporte de Enagás, lo que permitirá la inyección del biometano a la red general.

Un sector en plena expansión

La planta de Caspe no es un caso aislado. El biogás y el biometano se han convertido en uno de los ejes del Gobierno de Aragón dentro del Plan Energético 2024-2030, que fija una meta de producción de 1,1 teravatios hora (TWh) en 2030, muy por encima de los niveles actuales, que apenas alcanzan los 10 gigavatios hora (GWh) a principios de 2025.

Hace apenas dos semanas, el Ejecutivo declaró de interés autonómico otros seis proyectos en municipios como Lupiñén, Agón, Bujaraloz, San Esteban de Litera, Calanda y también Caspe, con una inversión conjunta superior a 130 millones de euros. Detrás se encuentran promotoras como Biogás Power y Ric Energy.

En paralelo, el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) tramita actualmente más de 60 proyectos de plantas de biogás en distintas fases. Entre los que han salido a información pública, destacan varios promotores con iniciativas en distintos municipios. ENCE Biogas impulsa plantas en San Esteban de la Litera, Barbastro, Zuera y Belchite; el grupo Biored promueve proyectos en Cella, Calatorao, Ejea de los Caballeros, Fraga y Alcañiz; Biorig cuenta con iniciativas en Peñalba, Zaidín, Alfambra, Alcolea de Cinca, Caspe y Tauste; GIA Energy tramita proyectos en La Almunia de Doña Godina y San Esteban de la Litera; Biotolous impulsa plantas en Tamarite de Litera y Villanueva de Sijena; y Queimada Investment figura en Azaila y Magallón.

A estos se suman promotores con un único proyecto, como Bienergia Gas Renovable (Vencillón), Biogas DT (La Almunia de Doña Godina), Ecobiostar (La Albelda), Fuentes Claras (Fuentes Claras), Jorge Energy XIX (Zuera), Tauste Biometano (Tauste), Atria Power (San Esteban de Litera), Biometano Magallón (Magallón), Biometano Esquedas (Esquedas) y Biometano Candasnos (Candasnos).

Además, constan solicitudes en un fase inicial --aún sin exposición pública-- en municipios como Calanda, Azlor, Caspe, Siétamo, Esplús, Magallón, El Burgo de Ebro, Velilla de Cinca, Peñalba, Tamarite de Litera, Altorricón, Bañón, Mediana de Aragón, La Puebla de Híjar, Ejea de los Caballeros, Bujaraloz, Calamocha, Fraga, Agón, Barbastro, Mallén, Villafranca del Campo, Quinto, Perales de Alfambra y Alfamén.

Economía circular y debate social

El Ejecutivo autonómico enmarca este despliegue en la apuesta por la economía circular, la gestión sostenible de residuos y la descarbonización. Desde el sector defienden que estas instalaciones evitan la aplicación directa al campo de miles de toneladas de purines, reduciendo riesgos de contaminación y emisiones de CO₂.

Sin embargo, el crecimiento acelerado del sector no está exento de controversia. En algunos municipios han surgido plataformas vecinales que alertan de posibles problemas de olores, tráfico pesado o impacto paisajístico. Aragón se encuentra así ante una encrucijada energética y territorial con este tipo de proyectos. Por un lado, permiten avanzar en la descarbonización de la economía al convertir los residuos agroganaderos en un recurso energético de origen renovable, además de generar empleo rural. Pero al mismo tiempo, provocan una nueva fuente de tensión en algunas zonas del territorio.

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