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El PSOE triunfa en la Franja: es primera fuerza en una veintena de municipios en la frontera con Lérida

El proyecto socialista resiste con fuerza en la banda oriental de la provincia de Huesca, en la frontera con Cataluña, pero las ciudades como Fraga y Binéfar caen del lado del PP

Pilar Alegría, junto a Ladrero, Sánchez Quero y Berges, en la noche electoral, en la sede del PSOE.

Pilar Alegría, junto a Ladrero, Sánchez Quero y Berges, en la noche electoral, en la sede del PSOE. / MIGUEL ANGEL GRACIA

Laura Carnicero

Laura Carnicero

Zaragoza

El PSOE aragonés sigue analizando sus resultados en las elecciones autonómicas del pasado domingo. La respuesta de las urnas en unos territorios y otros arroja lecturas diversas, como que el PSOE del Alto Aragón ha sido uno de los que ha retrocedido más en términos históricos, ya que el partido ha obtenido solo 5 escaños, perdiendo dos respecto a las últimas elecciones de 2023 y cosechando el peor resultado de su historia.

De los 18 escaños que conservó el PSOE de Pilar Alegría, nueve fueron por la provincia de Zaragoza (tres menos que en 2023), cinco por Huesca (dos menos que en 2023) y cuatro por Teruel (que mantiene los mismos que en la última convocatoria electoral). Pero el análisis en términos del porcentaje de voto deja en mejor posición al socialismo aragonés: desde 2023 solo han perdido un 3,5% de los votos, pasando del 30% de los apoyos al 26,6%. En Zaragoza, el porcentaje baja del 30 al 23% y en Teruel sube, del 22 al 23%.

En el Alto Aragón, que tradicionalmente había sido un feudo socialista durante décadas, que llegó a tener el control de todas las comarcas altoaragonesas y que ha gobernado en la Diputación Provincial de Huesca durante tres décadas de sus cuarenta años de historia, sigue quedando un reducto socialista irrompible. El de los pequeños municipios fronterizos con Lérida, donde el PSOE llega a obtener el 50% de los sufragios o más en algunos casos. Las ciudades medias de la Franja, sin embargo, sí que caen del lado del PSOE.

El proyecto socialista resiste en la banda oriental de la provincia de Huesca, en la frontera con Cataluña, cosechando un gran resultado que contrasta con la pérdida de apoyos en el resto del territorio y un mapa más bien teñido de azul.

El PSOE ganó las elecciones este 8 de febrero en los municipios de Montanuy (39,8%); Bonansa, el pueblo del expresidente Iglesias (61,5%); Sopeira (52,08%); Arén, el pueblo del expresidente de la DPH, Miguel Gracia (45%); Puente de Montañana (55%), Viacamp y Litera (45%); Tolva (29%), Estopiñán del Castillo (37,7%), Camporrells (52%), Peralta de Calasanz (27%), Azanuy-Alins (32,4%), San Esteban de Litera, municipio del cabeza de lista por Huesca, Fernando Sabés (48,7%); Alcampell (41,95%); Castillonroy (33,91%); Esplús (38,92%), Belver de Cinca (34,79%); Mequinenza (37,7%), Fayón (41%); Fabara (32,94%) y Caspe (27,1%).

La mayoría de ellos son pequeñas localidades que aportan poco volumen de votos, pero el patrón común revela que el proyecto socialista, en unas localidades con una idiosincrasia particular y unos fuertes lazos y vinculación con Cataluña, es al más querido por sus habitantes.

Entre las localidades fronterizas con Cataluña, el PP ganó en Baldellou (41,46%), Altorricón (30,44%), Tamarite de Litera (32,99%), Nonaspe (35,98%) y Maella (38,92%). También en las principales ciudades del Aragón oriental, como Binéfar y Fraga, también se impusieron los populares, con un 33,26% y un 35,8% de los votos, respectivamente. En Binéfar el PSOE fue segunda fuerza, mientras en Fraga Vox obtuvo la segunda posición (23,8%) y el PSOE fue tercera fuerza (23,75%).

En Caspe, donde los de Vox, con Abascal a la cabeza, denunciaron la «inseguridad» de sus calles volviendo a vincular delincuencia e inmigración, las urnas detectaron el pasado domingo una importante competencia entre el triunfo del PSOE y los resultados del PP (26%) y Vox (25%).

Desde el PSOE del Alto Aragón constatan que, su mayor retroceso, ha sido en general «en el medio rural y algunas cabeceras comarcales». No tanto, señalan fuentes autorizadas, en la capital oscense. «En Huesca ciudad casi no perdemos votos, pero en la zona rural, contando algunas cabeceras comarcales, nos dejamos unos 4.500 votos», señalan estas mismas fuentes.

También existe el consuelo de que, el pasado 8 de febrero, la ley D’Hondt hizo caer el último diputado fuera del PSOE, «por muy pocos votos, cuando en 2023 el séptimo diputado cayó de nuestro lado también por muy pocos votos». Pero otras voces piden «reaccionar» para recuperar el espacio perdido. «Hay que analizar la situación con cabeza fría y hacer autocrítica a la interna», pide un militante socialista.

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